(InfoCatólica) La Fundación CARF destinó el 80% de sus recursos, más de 6,3 millones de euros, a financiar la formación de 1.960 seminaristas y sacerdotes procedentes de 85 países y más de 1.200 diócesis, según recoge la Memoria 2025 de la institución, presentada en Madrid.
Los alumnos becados cursan sus estudios en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (Roma) y en las Facultades Eclesiásticas de la Universidad de Navarra (Pamplona), y completan su formación humana y espiritual en los seminarios internacionales Sedes Sapientiae (Roma) y Bidasoa (Pamplona), además de otras residencias sacerdotales.
Distribución académica y geográfica
De los 1.960 sacerdotes y seminaristas beneficiarios, 691 cursan Teología entre las sedes de Roma y Pamplona; 686 estudian en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas; 246 se forman en Derecho Canónico; 143 en Filosofía; 123 en Comunicación Social Institucional, y 71 participan como oyentes.
Los alumnos proceden de los cinco continentes: África (25 países), Europa (25 países), Asia (13 países), América meridional (9 países), América central (7 países), América septentrional (3 países) y Oceanía (3 países). Más de 1.500 obispos y superiores de órdenes religiosas de 130 países solicitan que sacerdotes, seminaristas o religiosos de sus jurisdicciones completen su formación en estas instituciones.
Financiación íntegramente privada
La Fundación CARF no depende de subvenciones públicas. Su actividad se sostiene gracias a unos 5.200 donantes anuales, mediante testamentos y legados, donaciones periódicas y aportaciones puntuales. El total de recursos obtenidos en 2025 ascendió a 10.474.834 euros.
Del total de gastos aplicados (7.858.860 euros), las ayudas directas a la formación de seminaristas y sacerdotes diocesanos y religiosos representaron 6.228.466 euros (79,26%). Los principales destinos fueron Roma, con 3.145.765 euros, y Pamplona, con 2.183.040 euros.
«En este mundo convulso y polarizado, la figura del sacerdote, como puente de paz, de reconciliación y de amor, se vuelve más vital que nunca», afirmó Fernando Martí Scharfhausen, presidente de la Fundación CARF, en la presentación de la Memoria.
Acción social y atención material
Además de las becas de estudio, el Patronato de Acción Social de la Fundación destinó 98.318 euros a proyectos como la dotación de objetos litúrgicos a iglesias con escasos recursos, la ayuda médico-sanitaria a seminaristas y sacerdotes desplazados de sus países de origen, el cuidado de sacerdotes mayores y el sostenimiento del culto en parroquias con dificultades.
Más de tres décadas de servicio a la formación sacerdotal
La Fundación CARF fue creada el 14 de febrero de 1989, por inspiración de San Juan Pablo II e impulso del Beato Álvaro del Portillo, con el triple fin de rezar por las vocaciones sacerdotales, promover el buen nombre de los sacerdotes y ayudar a su formación integral. Desde su fundación, ha financiado ayudas al estudio a cerca de 30.000 alumnos con escasos recursos de 130 países. Entre los antiguos beneficiarios figuran 129 que han sido ordenados obispos y cuatro que han sido creados cardenales.








