(InfoCatólica) El Cardenal José Cobo, Arzobispo de Madrid, ha decretado la supresión de la Asociación Pública de Fieles Hijas del Amor Misericordioso apenas dos años después de aprobar sus estatutos y cuando se cumple un año de la intervención.
El año pasado días después de la intervención, un grupo de laicos vinculados a la institución señalaban que:
Queremos informar que, con fecha 24 de junio de 2024, el Señor Arzobispo de Madrid, Mons. José Cardenal Cobo, aprobó los Estatutos de la Comunidad Hijas del Amor Misericordioso (HAM) como Asociación Pública de Fieles, con vistas a su futura erección como Instituto de Vida Consagrada de derecho diocesano, tras examinar detenidamente su contenido.
En dichos Estatutos, revisados y aprobados por la autoridad eclesiástica competente, se regulan aspectos fundamentales como el carisma, la espiritualidad, la formación, los apostolados y la vida comunitaria.
La medida, adoptada conforme al canon 320 §2 del Código de Derecho Canónico, ejecuta la recomendación que el Tribunal de la Rota en España formuló en mayo de 2025, cuando instó a la supresión de la asociación. Según recoge el comunicado oficial de la Archidiócesis de Madrid, la decisión llega «tras un prolongado y doloroso proceso de discernimiento eclesial».
Al margen de la sentencia, la secuencia de los actos con casi una cadencia anual y las continuas filtraciones del proceso y el futuro de las jóvenes presentan cuestionnes a los fieles que a buen seguro serán respondidas en un futuro cercano más allá de artículos anónimos en medios del arzobispado.
De la aprobación a la investigación
Las Hijas del Amor Misericordioso (HAM) fueron fundadas por el P. Antonio Mansilla Casas en 1983 y erigidas canónicamente en 2007 por el Cardenal Antonio María Rouco, entonces Arzobispo de Madrid. En 2024, el Cardenal Cobo aprobó sus estatutos definitivos, lo que parecía consolidar el recorrido de la asociación camino a un reconocimiento diocesano.
Sin embargo, pocos meses después, en febrero de 2025, el purpurado ordenó una investigación canónica y designó visitadoras que elaboraron un informe sobre la situación interna. El comunicado de la Archidiócesis precisa que el procedimiento se inició «a raíz de diversas denuncias relativas a hechos de especial gravedad que afectaban a la superiora de la asociación», María Milagrosa Pérez Caballero, que fue apartada de su cargo.
Las denuncias motivaron la intervención tanto del Tribunal de la Rota en España como del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Según el comunicado oficial, el Tribunal derivó al Dicasterio la investigación «por aparecer indiciariamente hechos de su competencia». Además, durante la tramitación del proceso se recibieron nuevas denuncias contra el funcionamiento de la asociación.
Un año de comisariado sin resultados
Antes de ejecutar la recomendación del Tribunal de la Rota, el Arzobispo de Madrid afirma que quiso agotar las posibilidades de reforma. El 28 de julio de 2025, decretó el comisariado e intervención de la asociación y nombró a la religiosa Pilar Arroyo Carrasco, HCSA, como comisaria extraordinaria. Su misión consistía en «revisar y reconducir aspectos fundamentales, tales como la estructura de gobierno, el plan de formación, la vida comunitaria y el acompañamiento espiritual, además de revisar estatutos, reglamentos y la gestión económica».
La Archidiócesis puso a disposición de la asociación, según indica el comunicado, «diversas medidas de acompañamiento, apoyo y gobierno pastoral, orientadas a promover las reformas necesarias para garantizar su continuidad dentro de la comunión eclesial».
«Transcurrido un año desde el inicio del comisariado, y constatada la inviabilidad de la continuidad de la asociación en las condiciones requeridas», la Archidiócesis procedió a ejecutar la supresión.
Presencia en España y el extranjero
Tras su fundación en Madrid, las Hijas del Amor Misericordioso se habían extendido a las diócesis de Toledo y Sevilla y contaban con misiones en México, Polonia y Estados Unidos.
Por otro lado, la Diócesis de Getafe acompaña desde hace tiempo a un grupo de sacerdotes incardinados en su territorio que, sin tener un status canónico de asociación, compartían una espiritualidad cercana a las HAM.
La Archidiócesis de Madrid ha recordado que «las personas que han formado parte de esta asociación continúan perteneciendo plenamente a la Iglesia católica» y ha reiterado «su disponibilidad para acompañarlas pastoralmente, en la medida en que libremente lo deseen, ofreciendo cercanía, acogida y apoyo en sus procesos personales y en la vivencia de su fe a través de los cauces ordinarios».







