(InfoCatólica) El presidente de Concòrdia, Cerni Escalé, ha acusado al Govern de Andorra de haberse «dormido» durante los catorce años de pontificado del Papa Francisco para impulsar la despenalización del aborto en el Principado. Escalé ha formulado la crítica durante su intervención en el Debate de Orientación Política celebrado este martes, en el que ha insistido en que la formación defiende la eliminación de las penas para las mujeres y los profesionales sanitarios, sin modificar el marco institucional del Coprincipado.
Dado que el Papa Francisco dirigió siempre palabras muy fuertes contra el aborto (sicarios), las manifestaciones de Escalé vienen a formar parte de una especie de «espíritu de Francisco» similar al «espíritu del Concilio» de los años 70.
Una distinción entre despenalización y legalización
El líder de Concòrdia ha subrayado que la posición de su partido no pasa por legalizar el aborto, sino por eliminar las sanciones penales. Según ha explicado, según recoge La Veu Lliure, distintas fuentes trasladaron a la formación que esa despenalización «no suponía una incompatibilidad con el modelo institucional andorrano», tras contactos mantenidos con representantes eclesiásticos.
Llegan un poco tarde con este tipo de argumentación que ya se ha usado en todo el mundo, casi como una falta de respeto por la inteligencia de los andorranos.
«Catorce años con el papa Francisco, favorable a la despenalización, y el Govern se ha dormido», ha afirmado Escalé, quien ha sostenido que durante el pontificado anterior existía una mayor predisposición por parte de la Santa Sede a aceptar una despenalización parcial, una situación que, a su juicio, podría haber cambiado con el Papa León XIV.
En uno de los momentos más tensos de su intervención, Escalé ha lanzado un mensaje directo al Ejecutivo: «No pondremos en riesgo el Coprincipado, pero velaremos por los derechos de las mujeres con más agilidad que ustedes».
El Govern mantiene su hoja de ruta pese a la posición de León XIV
Por su parte, el Govern de Andorra mantiene su compromiso de impulsar una reforma orientada a la despenalización, pese a las declaraciones del Papa León XIV en defensa de la «vida en todas sus fases». El ministro portavoz, Guillem Casal, reiteró recientemente que la posición expresada por el Pontífice no modifica la hoja de ruta del Ejecutivo.
Según la información publicada por La Veu Lliure, el proceso de diálogo con la Santa Sede se remonta a 2019, cuando el Ejecutivo encargó diversos informes jurídicos para estudiar la compatibilidad de la reforma con la Constitución y con el modelo institucional del Principado. Desde entonces se habrían mantenido conversaciones con el Vaticano, que durante el pontificado de Francisco habría mostrado mayor apertura a retirar la criminalización de la mujer que aborta.
Con el cambio de pontificado, el discurso vaticano se habría endurecido en defensa de la cultura de la vida, según la misma fuente. En este escenario, el Govern continúa trabajando en una reforma de mínimos que elimine las sanciones penales para las mujeres, manteniendo abierto el debate sobre el resto de supuestos e intentando preservar el equilibrio institucional con la Santa Sede.
Cabe señalar que en Andorra nunca se ha condenado a ninguna mujer por abortar y que el Gobierno ha impulsado puntos de acompañamiento como el SIAD (Servicio de Información y Atención a la Mujer).







