(InfoCatólica) Abelardo de la Espriella, abogado y empresario de 47 años sin experiencia política previa, se ha convertido en el nuevo presidente electo de Colombia tras imponerse en la segunda vuelta electoral celebrada este domingo al candidato ultraizquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico.
Con el 99,58% de las mesas escrutadas en el preconteo, De la Espriella obtuvo el 49,66% de los votos frente al 48,69% de su rival, una diferencia inferior a un punto porcentual que convierte esta elección en una de las más ajustadas de la historia reciente del país.
Compromiso con la vida, la familia y la libertad religiosa
De la Espriella fue el único candidato que firmó el Compromiso por la Vida y la Familia promovido por la plataforma Unidos por la Vida. El documento le compromete a defender la familia, el derecho a la vida, las libertades de conciencia y culto y los derechos humanos consignados en la Constitución colombiana y los tratados internacionales ratificados por el Estado. El movimiento provida y profamilia espera que cumpla sus compromisos.
El presidente electo se ha pronunciado con claridad contra la ideología de género. «No acepto que a nuestros niños se les quiera condicionar, se les contamine con ideología de género para tratar de cambiar su visión sobre la sexualidad, incluso, de sexo», declaró durante la campaña. Asimismo, su programa excluye la legalización de la marihuana, a la que considera «puerta de entrada a otras drogas».
La dimensión religiosa estuvo presente en su primera intervención como presidente electo. «Con una gratitud infinita a Dios, comparezco ante ustedes para dar la noticia más importante: el pueblo colombiano me ha confiado para ser su próximo presidente», afirmó desde la Ventana del Mundo en Barranquilla. El discurso culminó con una invocación: «Que viva Cristo Rey».
«Ha triunfado la voluntad de un pueblo»
De la Espriella celebró la victoria en Barranquilla, su bastión electoral y ciudad de residencia, donde miles de seguidores le recibieron con bengalas, fuegos artificiales y banderas tricolores. En un discurso con tono conciliador, prometió gobernar para todos los colombianos, incluidos quienes no le votaron. «Terminan las consignas, terminan las divisiones, terminan los enfrentamientos políticos y comienza la hora suprema del servicio a la patria», proclamó.
El presidente electo señaló que no había triunfado una candidatura, sino «la voluntad de un pueblo que decidió recuperar su camino». También garantizó a Cepeda su derecho a ejercer la oposición, que por ley le otorga un escaño en el Senado. Le acompaña como fórmula vicepresidencial el economista José Manuel Restrepo.
Fundador de la firma De La Espriella Lawyers Enterprise y líder del movimiento Defensores de la Patria, De la Espriella irrumpió en la política colombiana hace apenas once meses, logrando arrebatar al uribismo el liderazgo de la derecha. Su candidatura fue ratificada por el Consejo Nacional Electoral el pasado 17 de junio.
Petro cuestiona los resultados y Cepeda impugnará 33.000 mesas
La reacción de la narco izquierda de ambos lados del Atlántico es la esperada. El presidente saliente, Gustavo Petro, no ha aceptado los resultados del preconteo y ha afirmado que «no se puede proclamar ninguno presidente» hasta que los jueces electorales se pronuncien. Cepeda, por su parte, reconoció el carácter informativo del preconteo, pero anunció la impugnación de 33.000 de las 122.000 mesas habilitadas en todo el país.
Tras el preconteo, que tiene carácter informativo, se abre el escrutinio oficial: el proceso de verificación y conteo legal de los votos a cargo de los jurados de votación y las comisiones escrutadoras. Este procedimiento puede prolongarse al menos dos días hábiles.
Cepeda llamó a la serenidad y se distanció de quienes habían amenazado con reacciones violentas si el resultado le era adverso. «Nuestra invitación, serena, reflexiva y racional, es al diálogo y a buscar un acuerdo nacional que nos permita resolver los grandes problemas estructurales e históricos de la sociedad colombiana», declaró. Agradeció a sus más de doce millones de votantes, que suponen casi la mitad del electorado.
Colombia se suma a la «primavera de derecha» hispanoamericana
La victoria de De la Espriella sitúa a Colombia en la tendencia que ya se ha manifestado en Argentina, Chile, Bolivia y Ecuador, un giro interpretado como castigo electoral a los gobiernos ultraizquierdistas de la región por su incapacidad para responder a los problemas de pobreza, seguridad y violencia.
Desde Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, felicitó a De la Espriella y anunció futuras colaboraciones en materia económica y migratoria. Donald Trump celebró el resultado calificando al vencedor como «un grande». El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reivindicó a Colombia como ejemplo de cómo los votantes latinoamericanos rechazan «las políticas izquierdistas fallidas». Los presidentes de Ecuador, Daniel Noboa; Argentina, Javier Milei; y Chile, José Antonio Kast, también felicitaron al presidente electo.
De la Espriella asumirá la presidencia el próximo 7 de agosto para un mandato de cuatro años (2026-2030). La Iglesia católica en Colombia no se ha pronunciado oficialmente sobre los resultados, aunque en vísperas de la jornada había pedido respeto por los resultados y unidad entre los colombianos.






