«Si los jesuitas se retiran de Lieja porque ya no son suficientes, ¿es porque no hemos rezado bastante?»

Una fundación al servicio de la Contrarreforma

«Si los jesuitas se retiran de Lieja porque ya no son suficientes, ¿es porque no hemos rezado bastante?»

Tras 456 años de presencia ininterrumpida, los jesuitas abandonan Lieja. Solo quedan cinco religiosos en la comunidad. Cerca de 600 personas acudieron a la misa de despedida presidida por el obispo de la diócesis.

(InfoCatólica) La Compañía de Jesús pone fin a casi cinco siglos de historia en una de sus plazas fuertes del catolicismo belga. El pasado 13 de junio, cerca de 600 personas se congregaron en la iglesia de San Cristóbal de Lieja para una misa de acción de gracias que cerró definitivamente un capítulo abierto en plena Contrarreforma. La falta de vocaciones y el envejecimiento de los religiosos han hecho inevitable una retirada que se enmarca en la reorganización global de la Compañía en la Europa occidental francófona.

La celebración fue presidida por monseñor Jean-Pierre Delville, obispo de Lieja y antiguo alumno del colegio jesuita Saint-Servais. La homilía corrió a cargo del padre Thierry Dobbelstein, superior provincial de los jesuitas de la Europa occidental francófona y él mismo originario de la diócesis, donde vivió diecisiete años. Sacerdotes, religiosos, antiguos alumnos, profesores y fieles acudieron a despedir una obra que ha marcado profundamente la vida espiritual, intelectual y educativa de la región.

Una fundación al servicio de la Contrarreforma

La historia comienza con las visitas de jesuitas de primera generación al territorio del principado episcopal de Lieja: Pedro Canisio en 1546, Pedro de Ribadeneyra en 1556 y el propio superior general Diego Laínez en 1562. Su predicación causó impresión en el príncipe-obispo Robert de Berghes, que solicitó al generalato la fundación de un colegio. Su sucesor, Gérard de Groesbeek, retomó el proyecto, implicó a los canónigos de la catedral y reunió los recursos necesarios para establecer una residencia jesuita en 1569. El motivo era claro: la predicación y la educación en un territorio donde la influencia del protestantismo no era desdeñable.

Durante casi cinco siglos, los jesuitas fundaron en Lieja varios colegios (Saint-Servais, Saint-Louis, el Institut Gramme), pero su huella desbordó con creces las aulas. Estuvieron presentes en la prisión de Lantin, en el centro cerrado de Vottem, en residencias de ancianos y en parroquias. Promovieron el Movimiento Eucarístico de Jóvenes, la Renovación Carismática y el espacio Loyola. Incluso el Standard de Lieja, el club de fútbol de la ciudad, debe su origen a estudiantes de Saint-Servais.

«Las vocaciones no caen del cielo»

Las lecturas litúrgicas del día parecían escritas para la ocasión, aunque no habían sido elegidas ad hoc: eran las previstas para ese domingo en todas las iglesias católicas. «La mies es abundante y los obreros pocos; rogad al dueño de la mies que envíe obreros» (Mt 9,37-38). «¿Se podía encontrar mayor eco en la Palabra de Dios?», se preguntó el padre Dobbelstein al inicio de su homilía.

Fue él quien formuló la pregunta que quedó grabada en los asistentes: «Si los jesuitas se retiran de Lieja porque ya no son suficientes, ¿es porque no hemos rezado bastante?». Pero rechazó cualquier lectura fatalista: «No basta con rezar», subrayó, porque rezar es también comprometerse personalmente e «interpelarnos unos a otros». Y remató con una imagen de raíz evangélica: «Las vocaciones no caen del cielo, sino que crecen desde abajo».

Una retirada que no es solo belga

La comunidad jesuita de Lieja cuenta actualmente con solo cinco miembros. Según recoge la RTBF, el padre André Moreau, superior de los jesuitas liejenses a sus 84 años, explica que el elemento desencadenante fue la jubilación del último jesuita en activo en el colegio: «La razón principal es realmente la disminución de las vocaciones religiosas, y no somos los únicos». El cierre de Lieja se produce cinco años después de la clausura de la comunidad jesuita de Charleroi y forma parte de una reorganización de la presencia de la Compañía en toda la Europa occidental francófona, según informó La Libre.

El legado en manos de los laicos

Las obras educativas fundadas por los jesuitas continuarán funcionando. Jean-Michel Renaud, director general del centro escolar Saint-Benoît Saint-Servais, recordó una fórmula del padre Bernard Peeters: «La tradición ignaciana es una tradición de transformación». A partir de ahora serán los laicos quienes hagan vivir esa herencia, apoyados en una red de 24 centros jesuitas de la Bélgica francófona y en un proyecto educativo común orientado a formar «hombres y mujeres para los otros y con los otros». La antigua residencia de la comunidad será reconvertida en aulas, de las que el colegio anda escaso. La capilla, en cambio, será preservada.

La Compañía ya conoció en Lieja la supresión de 1773 y la restauración de 1814. Monseñor Delville quiso cerrar la velada con esa memoria: «El fénix renació de sus cenizas. ¡Esperemos que un día ocurra lo mismo en Lieja!». Y concluyó: «Esto no es un adiós, padres, es solo un hasta luego».

 

 

33 comentarios

Urbel
La Compañía de Jesús, tras siglos de piedad y buena doctrina, llegó a los 45 mil miembros hacia 1965. Para gloria de Dios y bien de las almas.

La Compañía de Arrupe, tras sesenta años de secularización, anda camino de los 15 mil. Para gloria del hombre y perdición de las almas.
16/06/26 3:51 PM
penc
Pero si en Bélgica buena parte de sus ciudadanos son de origen extranjera, solo en la capital más del 80% es extranjero o hijos de extranjeros , con otra cultura y no es común vocaciones entre musulmanes.
16/06/26 4:15 PM
Javier
La Iglesia del Concilio y especialmente los arrupistas decidieron suicidarse.

Pero no ahora.

Ahora es la consecuencia final cuando, especialmente con el "banquete eucarístico" (ex santa misa) en lengua vulgar, los seminarios y conventos se vacían de golpe.

Todo el mundo sabe que si no entran inputs y salen outputs, el cesto se vacía.

Lo que ha pasado en Lieja es que el cesto se ha vaciado del todo.

¿Lo vamos a lamentar?

No; porque esto es el rechazo del Pueblo a unos cambios no pedidos y que le fuerzan tragarlos; y por otra porque estos arrupistas son culpables de este fracaso.

Si es evangélico cortarse la mano que te hace pecar y tirarla lejos, más evangélico será cerrar las órdenes y congregaciones religiosas que te fuerzan a pecar y echar la llave al mar atada a una rueda de molino lo más grande posible.
16/06/26 4:35 PM
ROBERTO IBARRA VIDELA
Es lamentable decirlo, pero a mi me parece una buena noticia desde el punto de vista "pastoral". Que la actual Compañía de Jesús vaya desapareciendo de la vida de la Iglesia es una buena noticia para la fe Católica. Hay que rezar por los Belgas, par que Dios provea verdaderos pastores católicos para dicha nación. La Paz.
16/06/26 4:41 PM
Sancho
Rezar sin fe no sirve de nada, si es que se reza. Además, ¿qué otra cosa se puede esperar, cuando han pasado de ser destacados militantes de la contrarreforma a destacados adalides de la reforma posmodernista, que espantaría, incluso, a los iniciadores de la reforma protestante?
16/06/26 4:44 PM
Verónica
los jesuitas abandonaron la fe católica, qué dirían San Ignacio y los grandes santos de la Compañía cuando ven las barbaridades, herejías, sacrilegios e ingratitudes que comenten éstos. Por eso reveló el Sagrado Corazón a Sta. Margarita María que estas cosas son las que más le duelen
16/06/26 5:03 PM
Un benedictino
Los Jesuitas luego de su expulsión y regreso no volvieron a ser lo mismo y su descenso se agravo en el siglo XX con Arrupe y demás heterodoxos. Llenos de infiltrados de apostatas y herejes por ser la enemiga de la masoneria anglosajona , una orden que sufrió la vendetta de los luciferinos.
16/06/26 5:47 PM
Marti
La compañia de Jesús al romper con su carisma de defender la verdad y la enseñanza fiel a la doctrina tradicional, ha terminado por abrazar las corrientes del mundo, empezando por aquellas que antes combatia con santo celo, nacidas de la seudo reforma protestante. La consecuencia de ello, es que sus obras empiezan a marchitarse, sus sacerdotes no pocos han apostatado contra la fe, y con ello extravian a muchas almas. Sino vuelven a la devoción sincera al Sagrado Corazón, a la sana doctrina y a la santa Tradición, su obra terminará por extinguirse.
16/06/26 5:51 PM
Pablo
Bueno yo diría "Quizá sí es por no rezar. ¿Algún jesuita rezó? Me da que no"
Me fascina la soberbia de esta gente (y otros muchos de múltiples ámbitos) que están en entorno decadente, en parte por las malas decisiones que han tomado, y parece que "yo solo pasaba por aquí"; pero si de pronto el viento es a favor "es mi mérito"
Como dice el refrán "Fray Ejemplo es el mejor predicador" y el ejemplo jesuita en las últimas (y ya muchas muchas muchas) décadas es nefasto.
Seguro que la fe en Lieja próspera tras su marcha.
16/06/26 5:53 PM
ROBERTO IBARRA VIDELA
Javier,
La "Iglesia del Concilio" no existe. La Iglesia es: Una, Santa y Apostólica. La suya es una expresión de los heterodoxos. La Santa Misa, además de la pasión y muerte, es la resureccuión de Cristo, y por tanto, también es el Banquete Pascual. No sea necio. La Compañía está desapareciendo por sus propios pecados, nada tiene que ver el ultimo Concilio, y menos, la Eucaristía o Misa. La Paz.
16/06/26 5:55 PM
Ricardo de Argentina
Chiste que escuché a un santo sacerdote, fallecido años ha:

"Consiguió Santa Teresa lo impensable: permiso de Dios para bajar a la Tierra a visitar y alentar a sus hijas.
Antes de partir, la santa se acordó de 3 santos y les preguntó:

Domingo, ¿qué quieres que diga a tus hijos?
Y Santo Domingo respondió:
"Que prediquen, pero que prediquen también con el ejemplo"

Francisco, ¿qué quieres que diga a tus hijos?
Y San Francisco respondió:
"Que no confundan pobreza con miseria"

Ignacio, ¿qué quieres que diga a tus hijos"
Y San Ignacio respondió:
"¿Hijos? ¿Qué hijos?"
16/06/26 6:00 PM
s.a.b.a.t.h.
Curiosa tesis la de Urbel: el Vaticano II habría destruido las vocaciones jesuitas... salvo en los lugares donde no las destruyó

Porque el dato que omite es que la crisis vocacional no afecta por igual a toda la Compañía. Si la causa fuese el Concilio, acompañado de la secularización de los últimos 60 años, cabría esperar un desplome homogéneo en todas partes. Sin embargo, mientras Europa occidental se vaciaba de práctica religiosa, sufría el colapso de la natalidad, la revolución sexual, el individualismo y el consumismo, África multiplicaba sus vocaciones y se convertía en uno de los principales viveros de jesuitas del mundo

La pregunta incómoda es evidente: ¿por qué el mismo Concilio produce escasez de vocaciones en Madrid, París o Bruselas, pero no en Nairobi, Kinshasa o Lagos? ¿Acaso los africanos recibieron una edición distinta de los documentos conciliares?

La explicación más razonable es bastante menos ideológica: las vocaciones crecen donde la fe sigue siendo socialmente significativa, las familias transmiten la religión y la cultura no empuja constantemente hacia el secularismo. Y disminuyen donde el horizonte dominante es el bienestar material, el relativismo y la desvinculación religiosa

Atribuir todo a Arrupe o al Concilio tiene la ventaja de la simplicidad, pero no la del rigor. Confunde una coincidencia temporal con una relación causal.
16/06/26 6:25 PM
Mar
Lo que pasa es que su sal se ha vuelto Sosa....
16/06/26 7:28 PM
ultramontano
Martín Lutero el heresiarca por definición quedaría espantado y helado de terror al ver lo que hacen los ex-jesuitas: apoyando al comunismo ayer y ahora bendiciendo la uniones de los LGBTPZ y todo el espectro arcoiris.
Y todavía se extrañan que no haya vocaciones.
16/06/26 7:40 PM
G Flavius
Corruptio optimi pessima!
16/06/26 8:45 PM
Lorenzo Valla
En mi ciudad los jesuitas también se despiden este fin de semana. Desaparecen de la diócesis después de casi 500 años de presencia. Aquí tuvieron uno de los tres colegios imperiales que hubo en toda España. Sólo quedaban tres jesuitas y han decidido cerrar. Mi confesor habitual era un jesuita, pero hace cosa de un año dejó la Compañía y se incardinó como sacerdote secular en otra diócesis. Una pena, pero se veía venir: falta de vocaciones y una media de edad muy elevada. Hace años me contaban los propios jesuitas que en quince años preveían que la Compañía se quedase en la mitad de miembros. Lamentablemente se ha cumplido y casi se quedaron cortos. Por lo que veo, Lieja está en el mismo caso.
16/06/26 8:47 PM
Dámaso
Si el Señor no les manda vocaciones por algo será.Lo peor es que todas las congregaciones los tomaron como ejemplo de apertura y buen royo y así estan acabando todas las congregaciones que los tuvieron como espejo donde mirarse,no sólo se destruyen ellos sino que están acabando con todas las formas de vida religiosa.En cuanto Arrupe,un fracaso,un vasco la formó y otro la deformó.Por cierto también se van de Murcia,España.
16/06/26 9:03 PM
Mario Caponnetto
El texto evangélico que mejor cuadra en esta ocasión es Mateo, 5, 13: "Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se ha vuelto insípida, ¿con qué se hará salada otra vez? Ya para nada sirve, sino para ser echada fuera y pisoteada por los hombres".
Décadas de modernismo y progresismo han traído este triste final.
16/06/26 10:22 PM
Rodrigo
¿Para qué usar Liesa o los jesuítas como un todo de chivo expiatorios? Me imagino que todos saben que el fenómeno es muchísimo más amplio y abarca muchas comunidades masculinas y miles de miles de monjas. Es más... siempre aparece un tontito hablando de modernismo e Iglesia postconciliar como si la historia de la Iglesia se tratara de un antes y un después del CVII. No sé si hay estudios sobre vocaciones preconciliares. Lo que sí puedo dar fe es de haber conocido en Latinoamerica dos lugares enormes y vacíos porque ANTES del CVII no tenían vocaciones y, a razón del Concilio, esperaban una nueva primavera Bajo esta premisa que no era solo en estos dos lugares queda evidente que más personas esperaban una primavera porque NO era lo estaba pasando. Antes había más vocaciones, Entiendo que sí, pero acaso serían muchas en un mundo como el nuestro luego de los 60's? Solo en los 60s, ya arrastrábamos desafíos multiseculares y a estos se se sumaron orros tales como el movimiento hippie y el prohibido prohibir, las luchas sociales, Woodstock y la llamada revolución sexual, el avance del feminismo que despertó en las mujeres el deseo de no ser solo del hogar y esposa o una monja. Las pantallas de multiplicaron en diversos dispositivos y vino Internet. Todo hasta los 70 y 80's era muy analógico. Hoy, bostezas en Sumatra y quizás una monja de clausura se entere en el Alaska.
Y vienen los pendejos tradicionalistas tocando flautas y platillos con sus "muchas" vocacione
17/06/26 12:12 AM
Giacomo Arlecchi
O sí... quien sabe...
17/06/26 12:26 AM
MARCELO
Ahora resulta que la responsabilidad de la falta de vocaciones es nuestra,la de nosotros,católicos de a pié,"que no rezamos bastante".Bastante tenemos con soportar los sacrilegios,burlas,blasfemias y herejías de muchos sacerdotes,Obispos y Cardenales,sin perder la FE y,para más INRI,los eternos casos horrorosos de abusos que nadie,NADIE,castiga de forma ejemplar,la reciente carta publicada por monseñor Viganó,de ser cierta,revela un entramado tan siniestro y repugnante que da verguenza ajena.Los ateos,con razón,se burlan de nosotros y de dignos sacerdotes y dignos representantes de la Jerarquía que son mayoría en el clero.Seguiremos intentando cumplir con los mandamientos de DIOS Y DE LA SANTA IGLESIA e incluir en nuestros rezos no solo el implorar por el aumento de las vocaciones santas,sino para que DIOS remedie los males de la IGLESIA.¿No serán estos los pródromos de la GRAN CRISIS QUE AFECTARÁ GRAVEMENTE A LA MISMA........................que está anunciada en el mísmísimo.............. ¡CATECISMO DE JUAN PABLO II !.?."AL FINAL MI INMACULADO CORAZÓN TRIUNFARÁ".
17/06/26 1:30 AM
Javier
Así que la capilla de la residencia "será preservada"...

¡Qué cara más dura!

Será para que "recen bastante"

("llora como una mujer lo que no quisiste rezar como un hombre")
17/06/26 1:40 AM
Urbel
Siempre en la historia de la Iglesia las reformas de las órdenes religiosas se hicieron para volver al rigor primitivo, siempre en un sentido de observancia más estrecha.

El "aggiornamento" impulsado por el concilio Vaticano II fue en el sentido opuesto de relajación y adaptación al mundo.

Los frutos pútridos están a la vista: la ruina de la vida religiosa.

Bien lo vio desde los comienzos el santo Padre Pío de Pietrelcina, que algo sabía de la vida religiosa:

- Sobre el Vaticano II: "El concilio, por piedad, terminadlo pronto".

- Sobre la reforma de su orden capuchina por mandato del Vaticano II: "¿Qué queréis? ¿Cambiar lo que nos dejó San Francisco?"

Lo mismo vale para los arrupianos, que cambiaron lo que San Ignacio había dejado a los jesuitas.
17/06/26 8:21 AM
Dámaso
Tuvimos a Bergoglio, claro ejemplo y modelo de lo que es un jesuita actual.
17/06/26 9:01 AM
Ms
Para los que ya están, abrirse a componendas con el poder y no defender la fe, hace la vida cómoda y placentera, si no puedes con ellos, colabora con ellos, y es que enfrentarse es muy cansado...
Pero un joven, si va a entregar la vida, busca que su entrega sea total, sea épica, sea para algo... si detecta que finalmente será una especie de aparcadero cómodo y doctrina relajada, buscará otro lugar donde realizarse o la vocación matrimonial... a día de hoy es bastante más épico llevar una vida familiar coherente con el evangelio
17/06/26 11:07 AM
Lorenzo Valla
Desde luego, como algún comentarista apunta, no es un mal que afecta sólo a la Compañía de Jesús. En la diócesis en la que estoy en las últimos años han desaparecido dos conventos franciscanos, uno de carmelitas, los claretianos y los dominicos. Ahora le ha tocado a los jesuitas. De las órdenes femeninas, mejor no hablar de cierres. Sin embargo han crecido otras realidades postconciliares. Es un hecho que la vida religiosa de las órdenes tradicionales no atrae mucho, al menos como se venía planteando en las últimas décadas. Estaría bien que el Papa León, como agustino que es, iniciase una reflexión profunda sobre la vida religiosa.
17/06/26 11:30 AM
Palermo city
Usar la frase atribuida al Padre Pío («El Concilio, por piedad, terminadlo pronto») como prueba contra el Vaticano II es un argumento muy débil. Primero, porque la autenticidad exacta de la cita no está sólidamente documentada. Segundo, porque incluso si la dijo, una expresión de cansancio o preocupación durante el desarrollo del Concilio no equivale a una condena de sus enseñanzas. Tercero, porque el Padre Pío permaneció siempre en plena comunión con la Iglesia, obedeció a los Papas que convocaron y aplicaron el Concilio, y nunca encabezó ninguna campaña contra él. Si realmente hubiera considerado herético o ilegítimo el Vaticano II, resulta extraño que jamás lo dijera públicamente y que continuara obedeciendo a la autoridad de la Iglesia hasta su muerte. Convertir una frase aislada en una refutación del Concilio es ignorar el conjunto de su vida y de su actitud eclesial.
17/06/26 1:36 PM
Urbel
Si bien el santo Padre Pío murió en 1968 antes de que se aprobara el Novus Ordo, como desde 1965 se habían dado los primeros pasos en la reforma litúrgica, el santo capuchino imploró y recibió un indulto para seguir celebrando la misa en latín en el inmemorial rito romano:

"Esta reforma litúrgica no dejó de inquietar al Padre Pío. Si bien el Novus Ordo no entró en vigor oficial y obligatoriamente hasta 1969, seis meses después de su muerte, ya desde el primer domingo de Cuaresma de 1965, e 7 de marzo, se celebraron por primera vez misas en lengua vulgar según los textos litúrgicos "experimentales" debidos al cardenal Lercaro y a Mons. Bugnini.

Esta liturgia "experimental", que abandonaba el latín y revolucionaba la formulación teológica del sacramento, no podía encontrar conformidad en el Padre Pío. Antes de que fuera autorizada oficialmente, pidió el 17 de febrero poder seguir celebrando la Misa según el rito tridentino.

... Pablo VI accedió gustoso a esa petición del Padre Pío y el 9 de marzo envió al cardenal Bacci a que llevara él mismo el indulto autorizando al anciano capuchino a celebrar siempre la Misa de su ordenación.

El escoger a Bacci no era un azar. Aparte de que había sido uno de los pocos prelados que siempre manifestaron su apoyo y amistad al Padre Pío en los momentos más difíciles de la segunda persecución, había sido también durante el concilio -que terminaría pocos meses más tarde- uno de los animadores de la
17/06/26 3:02 PM
anawim
"A partir de ahora serán los laicos quienes hagan vivir esa herencia",

Pues elijan bien a los laicos, no es oro todo lo que reluce.
17/06/26 5:38 PM
anawim
A partir de ahora serán los laicos quienes hagan vivir esa herencia,

Propongo a los laicos del Opus Dei y Cooperadores de la Obra.
17/06/26 5:41 PM
Ricardo de Argentina
Al hilo de lo que señala Lorenzo Valla, me permito acotar lo siguiente:
Todas las grandes congregaciones religiosas, desde San Benito en adelante, nacieron y crecieron al calor de los apoyos políticos.
Cuando éstos declinaron y terminaron desapareciendo, sobre todo a partir de la Revolución, las grandes congregaciones entraron en un larguísimo pero inexorable proceso de liquidación.
Liquidación doctrinal y liquidación estructural finalmente. Léase cierre.
En cambio las congregaciones que se formaron en la época actual de persecución (especialmente vaticana, fuerza es señalarlo) son capaces de sobrevivir y hasta de crecer, porque se fraguaron bajo otros presupuestos.
17/06/26 5:48 PM
Urbel
"... Pablo VI accedió gustoso a esa petición del Padre Pío y el 9 de marzo envió al cardenal Bacci a que llevara él mismo el indulto autorizando al anciano capuchino a celebrar siempre la Misa de su ordenación.

El escoger a Bacci no era un azar. Aparte de que había sido uno de los pocos prelados que siempre manifestaron su apoyo y amistad al Padre Pío en los momentos más difíciles de la segunda persecución, había sido también durante el concilio -que terminaría pocos meses más tarde- uno de los animadores de la tendencia conservadora y un ardiente defensor del rito tradicional en latín.

Esta autorización para poder celebrar la Misa tridentina hasta su muerte alivió al Padre Pío. Se sentía inquieto por las múltiples reformas que agitaban a la Iglesia y que fomentaban las divisiones entre padres conciliares. Después de haberle dado las gracias al cardenal Bacci por ese indulto concedido por el papa, le dijo como dándole un consejo:

- El concilio, por piedad, terminadlo pronto."

Yves Chiron, "El Padre Pío", ed. Palabra, Madrid, 1999, pp. 345 y 346
17/06/26 8:52 PM
Manuel d
Lo más curioso de la compañía de Arrupe es que están felices de la deriva que llevan. Sostenella y no enmendalla.
Por mi parte me alegro de saber que una Ong llamada compañía de Jesús vaya a menos. es lo que pasa cuando compites con la ONU y amnistía internacional
17/06/26 10:47 PM

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