(CNE/InfoCatólica) Räsänen no cede. Su lucha judicial tiene importantes consecuencias en millones de personas y en la posible criminalización por defender el matrimonio natural.
La ex ministra del Interior finlandesa y diputada del Parlamento nacional, Päivi Räsänen, ha anunciado que recurrirá ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo la condena que le impuso el Tribunal Supremo de Finlandia por «incitación contra un grupo de personas».
La decisión, comunicada el 7 de mayo, abre un proceso que podría tener consecuencias de largo alcance para el equilibrio entre libertad religiosa y legislación contra los llamados «delitos de odio» en toda Europa.
Una condena por un folleto publicado hace dos décadas
El Tribunal Supremo finlandés condenó el 26 de marzo a Räsänen y al obispo luterano Juhana Pohjola por un folleto eclesiástico titulado «Hombre y mujer, Él los creó» (Male and Female He Created Them), publicado en 2004, en el que la política describía la homosexualidad practicada como pecado desde una perspectiva bíblica y defendía el matrimonio como unión entre hombre y mujer. Pohjola fue sancionado por haber alojado el documento en la página web de su iglesia.
La multa asciende a 1.800 euros para Räsänen, 1.100 euros para Pohjola y 5.000 euros para la Fundación Luterana de Finlandia, editora del folleto. Además, la sentencia ordena eliminar las «secciones consideradas ilegales» de la publicación disponible en internet.
El tribunal fundamentó su decisión en formulaciones del folleto que describían la homosexualidad como «trastorno», expresiones que los magistrados consideraron «insultantes para los homosexuales como grupo». Según la sentencia, el contexto religioso no atenuaba sino que reforzaba el efecto de esas afirmaciones. Las declaraciones estrictamente teológicas sobre la homosexualidad como pecado, sin embargo, no fueron objetadas. Cabe señalar que el Tribunal Supremo clasifica la infracción bajo la sección del código penal finlandés titulada «Crímenes de Guerra y Crímenes contra la Humanidad», un encuadre que ha intensificado las críticas sobre la proporcionalidad de la condena.
Un recorrido judicial plagado de absoluciones
Räsänen había sido absuelta de todos los cargos por dos tribunales inferiores, en 2022 y en 2023, que desestimaron las acusaciones relacionadas con el folleto, con un tuit bíblico y con un debate radiofónico de 2019. El Tribunal Supremo escuchó el caso en octubre de 2025 tras un tercer recurso de la fiscalía, que no apeló el cargo relativo al debate radiofónico.
Incluso en la última instancia, la condena se produjo por una ajustada mayoría de tres votos contra dos, en contra además del criterio del magistrado ponente. De los doce magistrados que han examinado el asunto a lo largo de tres instancias judiciales, nueve no encontraron irregularidad alguna en el folleto. El Tribunal Supremo, no obstante, absolvió a Räsänen del cargo por el tuit en el que citaba Rm 1,24-27 para cuestionar el patrocinio de la Iglesia Evangélica Luterana de Finlandia a un acto del Orgullo.
Un folleto que nadie denunció
Ningún ciudadano presentó denuncia por el folleto de 2004. Fueron los propios fiscales quienes lo desenterraron durante la investigación abierta tras el tuit de 2019, según denunció Sean Nelson, asesor jurídico de Alliance Defending Freedom (ADF) International, la organización que representa a Räsänen. «Nadie presentó nunca una queja sobre su folleto escrito hace 20 años. Los fiscales solo lo descubrieron por una caza de brujas tras su tuit bíblico, rebuscando cualquier cosa que pudieran encontrar», escribió Nelson en redes sociales.
«Mis escritos no nacen del odio»
La diputada ha criticado con dureza la sentencia. «El fracaso del Tribunal Supremo finlandés en proteger la libertad de expresión ha creado un precedente peligroso», declaró. Sus escritos, afirmó, «no nacen del odio, sino de la compasión y del deseo de animar a las comunidades eclesiales a la apertura y el amor al prójimo, incluidas las minorías».
Räsänen confía en que el TEDH reconozca que «la expresión pacífica de convicciones no es un delito» y advirtió de que las leyes contra los llamados «delitos de odio» podrían utilizarse cada vez más para criminalizar la difusión de convicciones cristianas. «Sigo sin creer que haya cometido nada ilegal en mis escritos. Continuaré la lucha por la libertad de expresión y de religión con ánimo sereno y confianza», afirmó.
El obispo Pohjola se suma al recurso
El obispo Pohjola ha anunciado que se unirá al recurso ante el TEDH. Se mostró «profundamente preocupado» por los intentos estatales de censurar publicaciones religiosas y de determinar qué pueden y qué no pueden enseñar los líderes religiosos.
El jurista de ADF International Lorcán Price calificó el caso como una de las «evoluciones más amenazantes» para la libertad de expresión en Europa. El resultado del procedimiento ante el tribunal de Estrasburgo podría tener una importante señal para el tratamiento del derecho a la libertad religiosa frente a la legislación sobre discurso de odio en todo el continente.








