InfoCatólica / Fides et Ratio / Categoría: Sobre el autor

9.10.08

Bendito el día


Eran alrededor de las dos y media de la madrugada. Catorce horas esperando. Cuando llegamos por la mañana parecía que todo iba a ir bien, que el parto transcurriría normalmente y que a las ocho tendríamos a Mateo en el mundo. Pero la cosa se enconó. Al final el médico decidió la cesárea.

¡Qué nervios! No pude entrar - en el de tu hermana no quise -, sólo pude atisbar algo, desde fuera del quirófano, a través de un ojo de buey en el que vimos dibujada tu silueta.

Leer más... »

19.07.08

Mi niña

Recuerdo la noche que pasó mamá tumbada en el sofá con las contracciones. Recuerdo los nervios con los que esperamos el momento del parto, por miedo a que tuviera que pasar de nuevo por una cesárea.

Leer más... »

15.04.08

Crónica de un viaje a Roma (y V)


Al día siguiente, miércoles, volví de nuevo a misa a San Francesco a Ripa. A pesar de la hora, siete y media de la mañana, dos sacerdotes concelebraban. No éramos mucho, sin embargo, cinco hermanas dedicaron sus cantos al Señor: fue un verdadero regalo del cielo escuchar esas voces.

Por la tarde me encaminé a la zona del Aventino, donde pude contemplar San Giorgio in Velabro - Iglesia castigada por un atentado terrorista en 1.993 que le destrozó el pórtico y el frontón, hoy se encuentra felizmente restaurada -, el arco de Jano, y los templos del Forum Boarium. Hay dos templos, uno dedicado a Portuno, con forma rectangular (se está restaurando) y otro circular dedicado a Hércules. Son los mejores conservados de la Roma Republicana, quizás a que ambos se convirtieron en Iglesias cristianas.

Rápidamente me dirigí al Foro, pero ya estaba cerrado. Sin embargo pude contemplar la belleza del Coliseo, y la de los arcos de Tito y Constantino. También entré en la Iglesia de San Cosme y Damián, que se encuentra pared con pared con el Templo de Rómulo. En el interior un bellísimo mosaico bizantino nos muestra a Cristo sobre nubes naranjas.

Leer más... »

14.04.08

Crónica de un viaje a Roma (IV)


Al día siguiente, martes, antes de entrar en las conferencias, me acerco a escuchar misa a una Iglesia que se encuentra muy cerca del hotel donde me alojo: San Francisco a Ripa.

Erigida sobre el antiguo Hospicio de San Blas donde, según cuentan, «el poverello» vivió cuando visitó Roma en 1.219.

La bella fachada de la Iglesia no delata, desde luego, el aún más hermoso interior. En el altar mayor, el titular de la Iglesia, San Francisco. En una capilla lateral, muy cerca del presbiterio se encuentra la poderosa escultura de la beata Ludovica Albertoni, obra del gran Bernini. La beata, en éxtasis, se tienta la ropa, en un escorzo que mezcla el dolor – Bernini la quiso representar en el momento de su muerte – y de placer: las manos cerca de los senos, el estertor que nos intenta mostrar la salida del alma hacia el Amado.

Leer más... »

13.04.08

Crónica de un viaje a Roma (III)


Como colofón a este segundo día en Roma me quedaba por visitar la gran Iglesia de los jesuitas en Roma: Il Gesú.

Toda la Iglesia está dedicada y orientada a la exaltación del nombre de Jesucristo. En el altar podemos leer: SS Nomini Iesu Sacrum.

En la Iglesia esperan la resurrección de los muertos insignes jesuitas. Así, a la derecha del altar se encuentra San José María Pignatelli, aragonés restaurador de la Compañía de Jesús. Un buen ejemplo al que mirar los jesuitas de hoy en día, tan embebidos de «liberacionismo».

A la izquierda del altar se encuentra la tumba de San Roberto Belarmino, Doctor de la Iglesia y martillo de herejes. Sus restos fueron trasladados en 1.923 a la Iglesia de San Ignacio de Loyola

Leer más... »