La falsa Ley Cifuentes

En resumidas cuentas, la Ley Cifuentes no es una verdadera Ley, ya que no cumple con las condiciones para ser Ley, y por la inmoralidad que lleva consigo, ante ella hay que realizar la objeción de conciencia.

Entre las leyes de Ideología de Género que las diversas Comunidades Autónomas tratan de imponernos, la más conocida es la de la Comunidad de Madrid, Ley 3/2016 de 21 de Julio de 2016, titulada «Ley de Protección integral contra la LGTBIfobia y la discriminación por razón de orientación e identidad sexual», que muchos conocemos por Ley Cifuentes, por la defensa ardorosa que la Presidenta de la Comunidad de Madrid ha hecho de ella.

Entendemos por Ley la conocida definición de Santo Tomás: ordena­ción de la razón al bien común y promulgada por aquél que tiene a su cargo el cuidado de la comunidad (Summa Theologica I-II, q. 90. 4 c.). Si hubiera alguna ley que no cumpla alguna de estas condiciones, no sería una verdadera ley. Examinemos en consecuencia la definición de Santo Tomás en relación con la Ley Cifuentes.

Ordenación de la razón: Hay un principio moral que dice: «Sólo es moral, lo que es conforme a la razón». Por ello la actividad del legislador debe basarse en la razón, aunque supone también una decisión suya, porque debe conocer los fines que se propone y los medios aptos para conseguirlos. Fundamentalmente podemos decir que algo no es malo porque se prohíbe, sino que se prohíbe porque es malo.

Este carácter racional hace que no puedan ser leyes impuestas a los súbditos: a) Los pecados. El pecado es lo contrario a la ley de Dios y por tanto no puede tener en ésta su fundamento. Además es el mal, lo irracional, lo absurdo, es decir algo que no puede ser ordenación de la razón. Una ley que imponga un pecado deberá ser desobedecida, pues «es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres»(Hch 5,29), es decir la objeción de conciencia no es sólo un derecho, sino también un deber, si bien a veces las leyes pueden tolerar algunos pecados como mal menor. El problema que presenta esta Ley madrileña es que defiende la Ideología de Género, que es una Moral opuesta no sólo a muchos de los Derechos Humanos, como los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones, a la libertad de pensamiento, de opinión, de enseñanza, sin contar que va contra la Moral Católica. Es por tanto una Ley inmoral y pecaminosa, con la agravante que no sólo defiende acciones inmorales como la masturbación, la corrupción de menores, el aborto, la abolición del matrimonio, de la familia, de la maternidad y de la Religión, sino que además trata de imponer y hacer obligatoria su malvada concepción de la vida.                       

b) Las estupideces. Una ley idiota no puede ser verdadera ley, al no ser ordenación de la razón. Cuando se pretende enseñar cosas contra el sentido común, como que hay niños con pene y niños con vulva, o niñas con vulva y niñas con pene, o que se prohíba a los homosexuales con graves sanciones a los médicos el intentar salir de la homosexualidad, cuando cada día hay más gente que han logrado pasar de la homosexualidad a la heterosexualidad, es evidente que nos encontramos con una ley irracional, anticientífica y claramente homofóbica, aunque sea eso de lo que nos acusan.

Al bien común: El bien común es «la suma de aquellas condiciones de la vida social mediante las cuales los hombres pueden conseguir con mayor plenitud y facilidad su propia perfección y consiste primordialmente en el respeto a los derechos y deberes de la persona humana»(Concilio Vaticano II Dignitatis Humanae nº 6). Supone en primer lugar el respeto a la persona en cuanto tal, con especial atención a la protección y promoción de los más débiles y marginados. En segundo lugar el bien común exige el bienestar social y el desarrollo del grupo mismo. En cambio esta Ley se opone al bien común porque es profundamente anticristiana (los católicos no somos los únicos cristianos a oponernos), anticatólica e incluso diabólica, como han manifestado los tres últimos Papas, y muy especialmente el Papa Francisco.

Como el legislador debe proceder buscando el bien común, ello significa que no puede proceder a su antojo y provecho. Las leyes no deben ser un plan detallado que encauce y dirija toda la actividad humana, ya que su fin no es hacer buenas o justas a las personas, sino protegerlas de la injusticia. Como dice la Dignitatis Humanae: «por lo demás se debe observar en la sociedad la norma de la íntegra libertad, según la cual la libertad debe reconocerse en grado sumo al hombre y no debe restringirse sino cuando es necesario y en la medida en que lo sea»(nº 7).

En resumidas cuentas, la Ley Cifuentes no es una verdadera Ley, ya que no cumple con las condiciones para ser Ley, y por la inmoralidad que lleva consigo, ante ella hay que realizar la objeción de conciencia.

Pedro Trevijano, sacerdote

 

InfoCatólica cuenta con tu ayuda, haz clic aquí

Solo contamos con tu ayuda. InfoCatólica seguirá existiendo mientras sus lectores quieran.

Haz tu donativo

Por bizum (solo para España)

Qué es bizum

Por PayPal, selecciona la cantidad:

Si prefieres otras modalidades para poder donar (ingreso, transferencia, ...), haz clic aquí.

9 comentarios

pedro de madrid
Don Pedro, ahora le toca hablar a los políticos y votantes que la han elegido Presidenta. Don Pedro, volverá la cordura, usted no se canse de decir la verdad
9/01/17 4:20 PM
madre
Don Pedro, lo que hace falta en esta sociedad es tener verdadero sentido, del sentido común (valga la redondancia).
Un muy buen análisis de lo que es esta maléfica ley. Muchas gracias.
10/01/17 3:15 PM
Chico
Oración: ¡ Dios mío, líbranos de tontos con poder !. Amén.
11/01/17 12:16 PM
Alvaro
Totalmente de acuerdo.

De hecho, incluso desde el más estricto legalismo es una ley nula de pleno derecho, puesto que, al violar numerosos derechos fundamentales supuestamente reconocidos en la Constitución (dijo supuestamente porque la mitad de lo que pone es, en la práctica y gracias a las manipulaciones del TC, papel mojado), queda fuera del marco legal promulgable, como quedaría una ley que estableciese el derecho a violar vecinas (en escrupuloso respeto hacia las inclinaciones sexuales del violador, naturalmente).

En este caso se trata de violar niños, padres, profesores, médicos... que por lo visto es más progre que violar vecinas.

El problema para luchar contra esto con los medios más civilizados son esos jueces que sentencian contra la ley, contra su espíritu, contra la sensatez, contra la justicia... Pero a favor de su ideología, claro.

Un saludo.
11/01/17 3:54 PM
Noticias De fondo
Enjundioso articulo, pero, pero. La ley hoy en dia es a) todo documento aprobado como tal por un parlamento a mayoría de votos y promulgado por un Ejecutivo y b) Todo aquel documento aprobado conforme a) y del cual un juez declara ajustarse al cuerpo normativo.

Así, la ley no es más que consenso y/o Imposición de mayorias que acuerdan algo: que los colores de aco iris sean 25; que convivan asesinos con sus potenciales "clientes", que uses el baño según tu percepción sexual del dia"; que puedas matar desde los sistemas de salud "por humanitarismo"; que se invierta progresivamente la carga de la prueba y mil otras leyes de creación de privilegios Consensuades y reducción sistemática e imperceptible de la libertades de pensamiento, de opinión, creando una sociedad antinatural con planificación contral Política, adoctrinamiento desde el sistema educativo, cancelación de las facultades de padres sustituidas por manuales de instrumentación obligatorios. Mire padre qué brecha entre su sesudo articulo y el costoso, aparatoso mecanismo de creción y validación de le ley
14/01/17 11:51 AM
Esron ben Fares
"Fundamentalmente podemos decir que algo no es malo porque se prohíbe, sino que se prohíbe porque es malo."

Estimado padre, una consulta:

Omitir una ley de tránsito, (por ejemplo, pasar la luz roja cuando todo está vacío y no hay ningún peligro) es pecado mortal, venial o no lo es?

Muchas gracias
14/01/17 6:01 PM
Pedro Trevijano
A Esron, En Moral me enseñaron: no hay que multiplicar los pecados mortales sin necesidad. Esa infracción sería o nada o pecado levísimo. Me recuerda a un cardenal que le preguntaron que qué opinaba de las mentiras piadosas. Contestó: ciertamente, estoy en contra, pero no mucho, que yo también las digo. Cordiales saludos Pedro Trevijano
14/01/17 9:20 PM
Jesús María
Es un dictado totalitario. Legisla lo que deben pensar y expresar las personas.
Contraviene los derechos humanos, al discriminar arbitrariamente a favor de un denominado colectivo LGTBI en la contratación pública, en las subvenciones …
Decide que los sujetos de los derechos humanos no son las personas individuales de carne y hueso, sino los miembros del colectivo LGTBI, no en cuanto personas sino como pertenecientes a dicho colectivo.
Niega uno de los fundamentos del derecho, la presunción de inocencia, al invertir la carga de la prueba que obliga al acusado a demostrar su inocencia.
Obliga a los miembros de lo que define como colectivo LGTBI a permanecer de por vida en él. Se puede pertenecer a ese colectivo, pero no salirse de él; no son pues libre de decidir.
Anula a la familia como institución: el matrimonio, la paternidad y la maternidad.
Altera arbitrariamente las leyes establecidas de la herencia.
Es un ataque a todos los valores morales consuetudinarios y, en particular a la religión cristiana, a cualquier religión, a cuyos miembros intenta imponer concepciones morales y conductas repulsivas para ellos y contrarias a su libre albedrío.
Es, en fin, una ley de Satanás, digna sólo de los políticos corrompidos y corruptores, que se arrogan la pretensión de gobernar nuestras conciencias sin ninguna representatividad ni mandato para ello, nombrados por sus dueños los jefes oligarcas en las listas de partidos, y acreedora de una clientela miserable que se deje corrom
16/01/17 9:24 PM
Esron ben Fares

la infraccion quizas solo seria nada o pecado levísimo, pero no sé si seria un buen ejemplo para ciertas personas que pudieran verla. y de eso, somos responsables
29/01/17 9:23 AM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.