Género

Lo malo es que nuestros legisladores, tanto hispánicos como europeos, no se conforman con los cambios legislativos, sino que tratan de imbuir de estas ideas a nuestros niños, para que vean como normales las canalladas que se enseñan con la ideología de género.

El Parlamento Europeo ha aprobado el día 9 de Junio el Informe Noichl en que se establece el «derecho» al aborto en toda la UE y cátedras de ideología de género. Ambas son cosas bastante diversas, sobre todo por el conocimiento que la gente tiene sobre ellas. Del aborto la gente sabe más o menos de qué se trata, aunque muchos, llevados por sus intereses e ideología, tratan de presentar como un simple conjunto de células lo que indiscutiblemente es un ser humano,

En cambio sobre la ideología de género el desconocimiento, incluso en ambientes cultos, es enorme. Una de las cosas que realmente me aterran es ver la ignorancia y el desinterés de la gente sobre estos problemas, donde está en juego nada menos que la educación y las convicciones de sus hijos. Los antecedentes de esta ideología hay que buscarlos en el feminismo radical y en un ciertto marxismo que interpreta la relación entre el hombre y la mujer en forma de lucha de clases, propagándose en algunos ambientes culturales, como algunas universidades americanas. El núcleo central de esta ideología es el dogma seudocientífico según el cual el ser humano nace sexualmente neutro, lo que expresó Simone de Beauvoir con su frase. «una no nace mujer, la hacen mujer», seguida evidentemente de su corolario «uno no nace varón, le hacen varón». Es decir mi morfología masculina o femenina no tiene mayor importancia, porque lo importante es el rol social que me asignan o yo mismo me asigno. Así se explica que yo pueda ir al Juzgado y salir convertido en Petra Trevijano, hasta que decida nuevamente volver a cambiarme de sexo. Lo decisivo en la construcción de la personalidad es que cada individuo pueda elegir sobre su orientación sexual a partir de sus preferencias. El sexo se convierte en objeto de consumo gracias a un permisivismo radical.

Para conseguir estos fines se cambia radicalmente el lenguaje: el aborto pasa a ser interrupción voluntaria del embarazo, cuando interrupción significa que uno puede volver a ello cuando quiera; se llama matrimonio a formas de unión que nada tiene que ver con la realidad matrimonial; la pedofilia se denomina educación afectivo sexual interactiva y libre de tabús; se suprimen esas maravillosas palabras que son papá y mamá para ser sustituidas en nuestro ordenamiento jurídico por «progenitor A» y «progenitor B», lo que por cierto me está valiendo algún disgusto familiar, porque como soy muy políticamente correcto quiero que una sobrinilla mía de un año de edad aprenda a hablar correctamente y diga desde un principio pro, pro, progenitor A y no, como se empeña erróneamente, en decir pa, pa, pa, y ma, ma, ma.

Lo malo es que nuestros legisladores, tanto hispánicos como europeos, no se conforman con los cambios legislativos, sino que tratan de imbuir de estas ideas a nuestros niños, para que vean como normales las canalladas que se enseñan con la ideología de género. Así surgió la Educación para la Ciudadanía y se mantiene en nuestras leyes actuales. La educación afectivo sexual ha de darse de acuerdo con la ideología de género, lejos de todo principio y valor moral, con lo que se contradice uno de los presupuestos del Estado de Derecho, que dice que son los padres los principales y primeros educadores de sus hijos y que tienen derecho a educar a sus hijos de acuerdo con sus conviccione religiosas y morales.

Cuando empecé a hablar de la ideología de género, alguien me escribió: «Me contaba un amigo, que da cursos a pequeños empresarios por cuenta de una fundación que recibe dinero público para su sostenimiento, que en los últimos años están sufriendo el siguiente chantaje: si quieren seguir recibiendo subvenciones, sus profesores deben encerrarse durante un día entero con ideólogas de una fundación satélite del PSOE (que a su vez recibirá también un buen dinero por esto), para recibir cursos de ideología de género. Las cosas que les dicen a ellos son las mismas que le han dicho a ese alumno. Por suerte, en general todos opinan que son una panda de chaladas, y sufren esas clases de »reeducación en silencio».

Los defensores de esta ideología, ¿son realmente una panda de chalados?: Nietzsche terminó sus días en un psiquiátrico, W. Reich murió en una penitenciaría psiquiátrica, diagnosticado de paranoia y esquizofrenia progresiva, Kinsey era sadomasoquista y pedófilo, Althuser estranguló a su esposa, Bataille fue partidario del satanismo orgiástico, Foucault tuvo varios intentos de suicidio, era politoxicómano y padecía una grave enfermedad del sistema nervioso, Margaret Sanger terminó internada en una clínica con delirio alcohólico, K. Millet es una enferma mental con tendencias suicidas, Shulamit Firestone pasó varios años en una clínica psiquiátrica, E. Fischer, M. Drago y E. Frankfurt se suicidaron. (Estos datos los he extraído de Google, de los libros de Jesús Trillo Figueroa y de un artículo de Fernando Paz).

Y es que no hay que olvidar que la naturaleza no perdona.

Y por supuesto que no he terminado de contar los desastres a los que nos puede llevar la satánica ideología de género.

 

P. Pedro Trevijano, sacerdote

 

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11 comentarios

Mercedes RiverA
Excelente artículo!!! gracias, Dios nos proteja de este liberalismo intolerante.
17/06/15 4:05 PM
Anticlimacus
Curiosamente según hemos visto en los medios no nacemos racialmente neutros. Así yo puedo ser "una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre", pero no puedo ser "un negro atrapado en el cuerpo de un blanco".
17/06/15 4:38 PM
Luis Escobar
Se comenzó con el liberalismo, separar al hombre de Dios. Después con el materialismo, separar al hombre de su espíritu. Y con la ideología de género, separar al hombre de su cuerpo.
17/06/15 10:56 PM
DavidQ
Una cosa curiosa es cómo influye el idioma en la ideas.

En inglés, donde es correcto usar el término "género" para lo que en español se llama "sexo", las cosas no tienen género, porque obviamente no tienen sexo. Para los angloparlantes es muy extraño escuchar que una silla sea femenina y un sillón masculino, porque no les ven los genitales por ningún sitio. Aún así, en el habla coloquial los automóviles suelen identificarse con el sexo femenino (rarísimo para nosotros) y las gallinas con el masculino (para ellos todos los gallináceos son pollos, no distinguen fácilmente un gallo de una gallina y de un pollo).

Educados con esa mentalidad, es mucho más fácil asignarle "género" indistinto a una persona, por el simple recurso de la voluntad. Para nosotros la silla jamás podrá ser "el silla", ni el camión "la camión". Para ellos no cuesta pensar que la gallina es un pollo que pone huevos.

En ese orden de cosas, los hispanoparlantes deberíamos llamarle a las cosas por su nombre. La ideología no es "de género", es de sexo. Género tienen las cosas y si a mí me dicen que el camión es femenino y no masculino, ni calor ni frío. Sexo tienen las personas y los animales. La gallina nunca podrá ser gallo, aunque le implanten espolones.
18/06/15 2:42 AM
Juan Gabriel Caro Rivera
Yo he sido un asiduo lector de Nietzsche y no creo que él pueda ser sumado a esa cohorte de defensores de la cultura homosexual y de la liberación orgiástica de la libido, porque en muchos de sus escritos se burlaba de la tendencia moderna a reducir al hombre a un ser enfermizo, feminizado y cuyo único "acto heroico" es la copulación desenfrenada. Nietzsche era un pensador conservador, aunque poco cristiano y de eso dan fe sus escritos y cartas. Y aunque hay muchos intelectuales de "izquierda" que se reclaman nietzscheanos (igual que heideggerianos, por no decir más), no dejo de pensar que su confusión ideológica, que han generado las peligrosas reacciones químicas de sus cerebros, están causando graves daños sociales que causaran una catástrofe que aún no visualizamos a imaginar. Después de todo, vivimos colonización ideológica tan adicta al "doble-pensar" del mundo actual controlado por la publicidad, que me produce una gran pesadumbre el ver como el mundo actual es destruido por semejantes errores y mentiras...
18/06/15 5:21 AM
Forestier
D. Pedro, Te felicito por el artículo por muchas razones, y entre otras consideraciones dices: "Una de las cosas que realmente me aterran es ver la ignorancia y el desinterés de la gente sobre estos problemas, donde está en juego nada menos que la educación y las convicciones de sus hijos" Lo cito, porque reproduces una sensación de inquietud que sufro desde hace años, al ver que toda una serie de padres de familia jóvenes, o personas de toda condición y edad, se quedan tan panchos antes esas gravísimas amenazas. Bien es verdad, que muchos de ellos toman conciencia del desastre de la "ideología de género" a medida que se lo explicas.
Tengo en arvo.net dos amplios ensayos sobre la ideología de género y sobre la homosexualidad. En ellos comento varias de las cosas que expones, especialmente de la influencia del marxismo totalitario en esta concepción de la ideología de género.
Dos cosas: No entiendo demasiado lo que dice Mercedes Rivera: Dios nos proteja de este liberalismo intolerante. Pues perdona Mercedes, estás haciendo un favor a la "ideología de género" al identificarla con el "liberalismo", pues esta ideología es totalitaria, dictatorial, fanática, irracional, dogmática, resentida, llena de odio, desvinculada de la realidad de la naturaleza, atea, reproductora de viejas y fracasadas ideologías, etc.
Segunda cosa: Duele ver, que la "ideología de género" esta auspiciada por "cuatro" intelectualillas eministas radicales, pero a pesar de ello, obtienen una gran influe
18/06/15 3:46 PM
S. Fran
Si los individuos nacemos neutros, como afirma esa ideologia de genero, entonces esto contradice las mismas afirmaciones de los propagandistas de esa ideologia de que las personas nacen homosexuales y por lo tanto no se puede cambiar.
18/06/15 10:06 PM
Proby
En efecto, DavidQ, tienes toda la razón: deberíamos LLAMARLES (pl.) a las cosas por su nombre.
18/06/15 11:31 PM
clavel
Todo esto es propio y exclusivo de Europa, de los pensadores europeos que han casi obligado a hacerse a todos los europeos, españoles incluídos, unos seres humanos idealistas, osea, no realistas. La palabra género se refiere propiamente a lo gramatical, que es un idea. Género masculino, género femenino. Pero lo real no es género. Lo real es: Macho y hembra, hombre, mujer. Totalmente distintos en los cuerpos. Y eso está ahí, es innegable, es bien real. Pero si nos ponemos idealistas entonces ahí todo es lo mismo, no hay distinción, todo es idea y más idea.Por eso está bien traída toda esa ristra de locos maniáticos y suicidas que así acabaron por idelistas, lunáticos, carne de manicomio.
19/06/15 10:56 PM
Jorge
Extraordinario artículo, Pedro, muchas Gracias.!
21/06/15 1:50 AM
Silvia Liliana Sueyro
Si gracias padre por ser firme y abrir cabezas que nos hace falta.
28/06/15 4:42 PM

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