De(test)ando la política peruana

Mientras en el Perú no se transforme el concepto mismo de política, nos será imposible a los católicos saber a ciencia cierta qué congresistas o candidatos presidenciales defienden los valores fundamentales que compartimos

Recientemente el diario ABC de España, ante la proximidad de las elecciones generales de ese país, ofrecía en su página web un test gratuito para que cada persona pudiera conocer con qué partido tenía mayor afinidad. Las preguntas atacaban cuestiones económicas, laborales, de salud, de educación, de religión, etc, siempre con carácter ideológico, para que cada uno dijera cuánto mas o menos estaba de acuerdo o en desacuerdo con el enunciado.

La cuestión es: ¿Cómo sabía el ABC que mis respuestas coincidían con la ideología de tal o cual partido? Lo dice en la introducción del mismo test: «La postura de los partidos sobre cada pregunta ha sido fijada por ellos mismos mediante un cuestionario enviado por ABC». Es decir, que antes de publicar el test para que la población respondiera, ya les habían mandado las mismas preguntas a los partidos políticos españoles, y éstos habían respondido en base a sus ideologías. Sinceramente, me pareció una idea estupenda para que la población poco atenta a la política pudiera conocer qué partido realmente perseguía los valores que uno mismo pudiera compartir, encontrando (quizás) que el partido al que siempre había votado no aparecía el primero en los resultados.

Pero entonces me asaltó la duda que provocó este artículo: ¿Se podría hacer algo similar en el Perú? Sería realmente estupendo poder conocer con un simple test de menos de diez preguntas cuál es el partido que se asemeja más a mi forma de pensar pero, tras meditarlo por unos pocos segundos, llegué a la fatídica respuesta: No. Actualmente en Perú este test sería implanteable y, si se realizara, los resultados serían irreales. ¿Mis razones? Son varias, y aquí van tres:

  1. La mayoría de los partidos políticos peruanos no tienen una ideología clara y definida. Aunque suene de locos, es la verdad. Así nos encontramos con un Partido Aprista Peruano (comúnmente conocido como APRA, que significa Alianza Popular Revolucionaria Americana) que de «revolucionario» ha pasado a ser considerado hoy «de derechas», o con el partido Fuerza Popular en el que mientras los congresistas de esta organización defienden la vida en contra del aborto por violación, su líder la discute en el extranjero.
  2. Los mismos políticos tampoco tienen una ideología definida. Ya no sólo nos encontramos con partidos políticos poco claros, sino con personajes políticos que han cambiado completamente su discurso o su posición respecto a cuestiones elementales de ideología en tan breves lapsos de tiempo que sólo tienen dos explicaciones: la esquizofrenia o la demagogia. En este punto nos encontramos, por ejemplo, con Pedro Pablo Kuczynski, que de presentarse en las anteriores elecciones para presidente en alianza con el Partido Popular Cristiano (claro defensor del matrimonio, la vida y la familia), ahora lo hace junto a Carlos Bruce, promotor de la Unión Civil, asegurando su apoyo al aborto y a la propuesta de su nuevo aliado; o el caso de Ollanta Humala, quien abandonó el polo rojo y el discurso izquierdista extremo de tono chavista para acabar gobernando como un auténtico conservador.
  3. Los pocos partidos de definida posición, a seis meses de las elecciones generales, aún no deciden si se presentarán con candidato propio o en alianza. ¿Cómo pensar en lanzar un test para ver con qué candidato tengo más en común si a menos de medio año para las elecciones no están claros los candidatos? Así sucede actualmente, por ejemplo, con el Partido Popular Cristiano, que se debate entre denuncias internas por ver la posibilidad de una alianza con otro partido; o con el frente de los partidos de izquierda, que no se deciden entre unirse o presentarse por separado.

Y, ¿por qué sucede esto? En unos casos, porque la toma de una posición o de otra en cuestiones ideológicas no se decide por los valores de una institución o de la propia conciencia de los candidatos, sino por el cálculo populista que sólo busca lograr la mayor cantidad de votos posibles, del modo que sea, para alcanzar la silla presidencial por cinco años. Y en otros casos, porque la ideología clara y definida del propio partido queda subordinada al deseo de acceder a una mejor posición, temiendo que los candidatos más claros y menos carismáticos no alcancen la popularidad de los otros, planteándose así la posibilidad de renunciar a los mismos valores que lo ubican en esta situación.

Entonces, mientras en el Perú no se transforme el concepto mismo de política, nos será imposible a los católicos saber a ciencia cierta qué congresistas o candidatos presidenciales defienden los valores fundamentales que compartimos (salvo aquellos pocos que por méritos propios han logrado hacerse con una fama respetable), y tendremos que continuar con nuestra lucha a pie de calle, entre manifestaciones pacíficas, marchas pro-vida y recolecciones de firmas, ante cada intento de atacar la vida y la familia, tan claramente definidas y defendidas en la Constitución actual.

 

Javier Gutiérrez Fernández-Cuervo

 

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25 comentarios

Ikari
Excelente artículo, y no es un mal exclusivo del Perú. Aquí en Venezuela, se ve lo mismo pero no nos debería extrañar ver eso en los partidos si cuando hablas con la gente pasa lo mismo.

Muchos no se han preocupado por identificar cuales son los principios que considera fundamentales en su vida y de ordenarlos en su justa escala de valores, por eso, se convierten en militantes de la corriente de moda. Es cuando te topas con eco-idiotas que son gente que se desvive por defender a los perritos abandonados (y lo ven como el acto mas "santificador" del mundo) y que no pueden al menos reconocer que ayudar a personas es mucho mas urgente e importante que ayudar a perros. O como ocurre aquí, una candidata a la asamblea (congreso) ante ha hecho campaña por la lactancia materna, que es aplaudible, pero a la vez apoya las uniones civiles homosexuales. Esas incongruencias terminan no importando.

Hay que buscar la forma de que la gente aprenda a identificar sus principios y a darles la valoración que les corresponde, a fin de que puedan exigir eso a los políticos, que en definitiva no vienen de marte sino de nuestras mismas filas como sociedad. De lo contrario todo dependerá de la emotividad de la campaña, o sea si la canción es pegajosa.
26/11/15 9:43 AM
Beatriz
"Entonces, mientras en el Perú no se transforme el concepto mismo de política, nos será imposible a los católicos saber a ciencia cierta qué congresistas o candidatos presidenciales defienden los valores fundamentales que compartimos"
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Sí sabemos quiénes defienden la vida y la familia natural. En la reciente votación para despenalizar el aborto en caso de violación, votaron en contra: Javier Velasquéz Quesquén (Concertación Parlamentaria); Julio Gagó, Martha Chávez, Luz Salgado y Aldo Bardales (Fuerza Popular), y Javier Bedoya (PPC-APP). Y hay que añadir a Julio Rosas y Juan Diaz Dios. Otro político muy conocido pro-vida y pro-familia es Rafael Rey Rey. Y como el artículo bien dice el Partido Popular Cristiano es pro-vida y pro-familia natural. Los parlamentarios que votaron en contra de la unión civil: Juan Carlos Eguren, Julio Rosas, José Luis Elías Ávalos, Agustín Molina, Martín Rivas Texeira, Rubén Condori y Marco Tulio Falconí.
En el Perú existe el "voto preferencial", podemos votar por uno o dos de la lista de arriba. Católicos y protestantes podemos contar con personas que nos representan y defienden los "principios innegociables" en el Congreso. Me parece que eso sí es verdadera democracia, los católicos, y no el partido, elegimos a nuestros legisladores. Yo pienso votar a los más combativos: Eguren y Martha Chávez. Si pudiera votaría por todos los de arriba.
26/11/15 2:19 PM
continúa...
Humala pretende anular el voto preferencial porque al "partido" no le conviene, el congresista votado adquiere cierto "poder" que al "presidente del partido" no le conviene porque no puede condicionarlo ni manipularlo, si un pro-vida obtiene un escaño es por decisión de un grupo de personas que lo votan (tiene sus propios seguidores) y no por preferencias partidarias. Y me parece, no estoy segura, que no es necesario pertenecer a un partido, y si esa posibilidad no existe habría que inventarla. Que nuestra "reserva moral" sea la encargada de dictar leyes. Cuando las ONG's abortistas se den cuenta que utilizamos ese recurso para colocar a pro-vidas en el Congreso se van a sumar a la anulación de ese voto. Eso está cantado y hay que evitarlo.
Me parece una ilusión pretender "transformar" todo un partido. Solo contamos con ese voto preferencial para evitar esas leyes infames. Felizmente contamos con una reserva moral entre los políticos, votemos por ellos.
26/11/15 2:32 PM
Beatriz
La "indefinición ideológica" es a nivel mundial, o al menos en Occidente. Te encuentras con partidos de derecha que están a favor del aborto y del gaymonio. La autodefinición de Rafael Correa ayuda a comprender esta tendencia: "Soy muy progresista en la parte económica y social, pero bastante conservador en cuestiones morales". En lo económico es de izquierda y en lo moral es de derecha. Otros en los económico son de derecha y en lo moral son de izquierda. Así están las cosas!
26/11/15 2:45 PM
Ricardo Lagos Barbarán
Con todo respeto, campeón, creo que estás confundiendo política con activismo político. En unas elecciones generales –presidencial y congresal- se imponen maneras y posturas netamente políticas relacionadas al nuevo poder que elegirá la mayoría. Esto es, quedan de lado líneas de acción de los votantes en la vida pública, ya sea en el campo social, político o religioso, para dar paso al protagonismo de la lucha por el poder, algo que es muy distinto a la lucha de clase (por si acaso, hubieses inferido algún tufillo extremista en el término). Por eso, es importante votar por el más capaz o competente, porque estas virtudes, no siempre relacionadas al meollo del tema religioso, siempre terminan en la frontera donde empieza la incompetencia o incapacidad que nadie quiere en el sillón de Pizarro. Esto no es un cónclave para elegir al nuevo Papa sino una dinámica quinquenal para elegir al mejor candidato que será gerente del país. Obviamente, el discurso moral y ético se impone, pero creo que no en la dimensión que tú reclamas para la coyuntura electoral en ciernes.
28/11/15 5:14 AM
Javier Gutiérrez Fernández-Cuervo
Don Ricardo, perdón si mis palabras no han estado lo suficientemente bien elegidas para dar a entender mi tesis. La intención de este artículo no es la de promover el voto en base a la moral de los candidatos y no en base a la competencia de los mismos. Estoy completamente de acuerdo con usted en cuanto que se me presenta tan poco sensato votar por un asesino muy hábil económicamente hablando como por un hombre de íntegra moral y cuestionable ciencia política. La tesis de este texto, discutible, por supuesto, únicamente pretende afirmar que en la coyuntura política peruana actual es difícil conocer las ideologías (económicas, educativas, laborales, sociales, morales, religiosas, etc.) de muchos de los candidatos y sus partidos. Indudablemente, le agradezco su comentario.
28/11/15 8:05 PM
Carlos Polo
Lo que se necesita cambiar es nuestra actitud frente a la política. Dejar la actitud pasiva de esperar a que un político tenga una posición ideológica definida y te la diga. Ese mundo no existe más. Los que tenemos que cambiar somos nosotros.
Hoy la situación exige a los católicos ser actores políticos, no expectadores. Saber influir y a marcar los rumbos que exijan a los políticos atendernos. Lo hacen algunos y tienen resultados. Lamentablemente pocos, muy pocos de esos son católicos.
Esa fue la forma de ganar en Unión Civil y en el aborto por violación. eso no se resolvió porque esos congresistas nos dijeron su posición. Se resolvió porque hubo un grupo de gente que presionó más que los LGTB y los abortistas. Encantado de poder ayudar si ese es el caso.
28/11/15 9:51 PM
Beatriz
De acuerdo con Carlos Polo, de ahí mi mención al voto preferencial que ahora Humala pretende anular dizque porque atenta contra "la unidad del partido" y alienta el "transfuguismo". A nosotros los católicos que nos importa la unidad del partido de Humala o del Apra o del PPC? A nosotros los católicos nos interesa que no se despenalice el aborto ni se apruebe la unión civil y en el plano económico que no se destruyan los logros obtenidos y seguir en la senda del crecimiento. El diario El País publicó un artículo donde menciona el voto de los católicos y evangélicos en Brasil. Yo no creo en la ilusión de transformar un partido pero sí creo en convertirnos los cristianos, catolicos y protestantes, en un bloque unido a la hora de votar y que busquen nuestro voto y no se atrevan a dictar leyes que son contrarias a nuestros principios, y a quien no le gusta tiene las puertas abiertas para irse del país, que se vayan a vivir a EEUU o a Europa donde si es legal el aborto y el gaymonio.
Este es el articulo de El Pais:
internacional.elpais.com/internacional/2014/08/18/actualidad/1408393329_764820.html
Titulado "Intransigencia política y fe religiosa"
Los cristianos debemos tomar conciencia que somos mayoría y que unidos constituimos un bloque importante y temido por los políticos. Y en nuestro caso particular utilizar el voto preferencial para mantener en el Congreso a los parlamentarios que han defendido la vida y la familia natural.
29/11/15 5:18 PM
Beatriz
Ricardo Lagos,no estoy de acuerdo con ud. Todos queremos un buen gerente en el sillón de Pizarro y me parece que Kuczynski
cuenta con el mejor currículum pero está a favor de la unión civil, si votamos por él vamos a ser cómplices de esa ley. Los principales candidatos ofrecen mantener el rumbo económico, en el plano moral es el problema. Fujimori también está a favor de la unión civil, solo queda conocer la opinión de Garcia y Acuña y para eso nos sirve mucho el cardenal Cipriani. El voto católico y evangélico define las elecciones. Lula da Silva dice que nunca hubiera sido elegido presidente sin el apoyo de la Iglesia Católica. Y al que no le gusta se puede ir a vivir a Cuba o Corea del Norte.
29/11/15 5:39 PM
Ricardo lagos Barbarán
Sra. Beatriz, no estoy de acuerdo con Ud. y francamente me resulta hasta infantil que se circunscriba la importancia de las elecciones generales únicamente al mero ámbito de lo moral. Insisto, se trata de la lucha por el poder, antropomorfa y quinquenal. Sus elucubraciones con nombres y apellidos sobre el voto preferencial, y respecto a las credenciales sobre fulano, zutano y perengano para el congreso, serían válidas en otros contextos regionales o mundiales pero no aquí en el variopinto y complejo Perú, con la trascendencia que usted pretende configurarle. Un candidato en sintonía con la mayoría es como una locomotora con poderoso efecto de arrastre en la conformación del Legislativo ya que el elector peruano se siente más cómodo marcando la fotografía de su candidato presidencial o el símbolo de la agrupación de su preferencia, que nombres o números. Soy católico (no pienso irme a Cuba o Corea del Norte), pero jamás daré mi voto a un candidato a la presidencia o al congreso únicamente por sus posturas éticas y morales, si éstas no están acompañadas de credenciales de criterio, competencia y capacidad (y mucha tolerancia) para la gerencia de un estado o para la legislación. Opino que usted debería deslimeñizar un poquito su opinión y darse panorama. Y para el sillón de Pizarro (le guste o no señora Beatriz) mucho menos votaría por un candidato que no sea un excelente político, porque es en el terreno de la política y del laicismo, allí, donde se garantiza un buen gobierno
1/12/15 1:28 AM
Beatriz
Sr. Lagos, un católico y cristiano no puede votar por un candidato que aprueba una ley contraria a la ley natural. No lo digo yo, lo dice la Iglesia Católica:
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"El criterio fundamental para configurar la propia conciencia es la obligación de evitar el mal y de favorecer el bien. En temas que afectan a la vida y los derechos de la persona, el criterio básico es el de aceptar y favorecer lo que esté conforme con la ley natural, según una valoración moral apoyada en la misma naturaleza humana que favorece el desarrollo de las potencialidades humanas de acuerdo con el bien de la persona, en verdad y justicia. Según este criterio difícilmente discutible, los católicos tenemos claro que no podemos apoyar programas o proyectos políticos que amenazan el derecho a la vida de los seres humanos desde su concepción hasta la muerte natural, alteran esencialmente la concepción del matrimonio desprotegiendo la realidad de la familia, debilitan las bases de la convivencia. En el caso, nada infrecuente, de que ninguna opción política satisfaga las exigencias morales de nuestra conciencia, la recta conciencia nos induce a votar aquella alternativa que nos parezca menos contraria a la ley natural, más apta para proteger los derechos de la persona y de la familia, más adecuada para favorecer la estabilidad social y la convivencia, y mejor dispuesta para respetar la ley moral en sus actividades legislativas, judiciales y administrativas.
2/12/15 3:37 PM
Beatriz
continúa...
...Para votar responsablemente, es preciso anteponer los criterios morales a las cuestiones y preferencias opinables y contingentes de orden estrictamente político. Habrá cuestiones secundarias que tengamos que dejar en un segundo plano para atender en primer lugar a los aspectos y consecuencias de orden moral de nuestro voto. Esto ocurre siempre que las propuestas de los partidos desbordan sus legítimas competencias y afectan a cuestiones de orden moral que tienen que estar por encima de los avatares políticos." -Monseñor Fernando Sebastián Aguilar, arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela
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No es mi "limeñismo", lo dicen los obispos (y, por cierto, conozco muy bien el interior del país y la idiosincrasia del peruano).
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Kuczynski es el más capacitado para gobernar pero apoya la unión civil, los católicos no podemos votar por el y quien lo haga ese voto pesa sobre su conciencia. Y lo digo con mucha pena, me gustaba Kuczynski.
Sobre el voto preferencial, yo no lo inventé, y si contamos con políticos que defienden la vida y la familia natural, seriamos unos verdaderos tontos si no lo aprovechamos para mantener en el Congreso a los que SI nos representan.
Los católicos antes que ciudadanos somos hijos de Dios y a El obedecemos antes que a los hombres y estamos llamados a hacer el bien y a EVITAR EL MAL. Otra cosa es la "unión solidaria" de Martha Chavez, proyecto de ley que otorga derechos a los homosexuales protegiendo la institución de la familia natural.
2/12/15 3:52 PM
Beatriz
continúa...
Le dejo una cita bíblica: "¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?" (Marcos 8, 36)
¿De qué nos sirve ser un país próspero y rico y moralmente destruido sin alma cristiana?
Somos seguidores de Cristo, no lo olvide Sr. Lagos, no votamos a propuestas contrarias a las leyes divinas.
2/12/15 4:01 PM
Beatriz
Se. Lagos, para que se informe sobre la actitud y compromiso del católico frente a la política le dejo este enlace de la Santa Sede:
vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20021124_politica_sp.html.
(tiene que añadir www antes de vatican.va)
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"El compromiso del cristiano en el mundo, en dos mil años de historia, se ha expresado en diferentes modos. Uno de ellos ha sido el de la participación en la acción política: Los cristianos, afirmaba un escritor eclesiástico de los primeros siglos, «cumplen todos sus deberes de ciudadanos».[1] La Iglesia venera entre sus Santos a numerosos hombres y mujeres que han servido a Dios a través de su generoso compromiso en las actividades políticas y de gobierno. Entre ellos, Santo Tomás Moro, proclamado Patrón de los Gobernantes y Políticos, que supo testimoniar hasta el martirio la «inalienable dignidad de la conciencia»[2]. Aunque sometido a diversas formas de presión psicológica, rechazó toda componenda, y sin abandonar «la constante fidelidad a la autoridad y a las instituciones» que lo distinguía, afirmó con su vida y su muerte que«el hombre no se puede separar de Dios, ni la política de la moral»[3]
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Esa frase de Santo Tomás Moro lo resume: "el hombre no se puede separar de Dios ni la política de la moral".
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Saludos
2/12/15 4:11 PM
Beatriz
Y esta es una crítica para ti, Javier Gutierrez: si vas a hablar de un tema tan delicado como la política, primero deberías explicarle a tus lectores sobre el compromiso de los católicos frente a la política y la importancia de la moral a la hora de votar. Allí está el documento de la Congregación para la doctrina de la Fe que cité arriba.
2/12/15 4:33 PM
Beatriz
«el hombre no se puede separar de Dios, ni la política de la moral» esta frase es de Juan Pablo II.
2/12/15 4:37 PM
Javier Gutiérrez Fernández-Cuervo
Señora Beatriz: Admiro su paciencia y su entusiasmo por exponer la doctrina católica con respecto a la primacía de la conciencia en la elección del voto. Comparto su opinión y acepto su crítica. Lamentablemente, contaba con un público más versado en estas cuestiones. Mis más sinceras disculpas por la falta de atino.
Señor Ricardo: Admiro su apellido y por el cariño que le tengo al mismo me abstengo de responderle. Considero que la cuestión del artículo está suficientemente clara y no admite más discusión y, menos, cuando la cuestión en discusión no atañe al artículo mismo sino a detalles extraños a él. Me parecería de tontos seguir con el tema y, aunque no lo conozco personalmente, me inclino a pensar que usted no lo es.
3/12/15 6:46 AM
Javier Gutiérrez Fernández-Cuervo
Solicito que los próximos comentarios se remitan al artículo, no al parecer personal sobre cualquier cuestión. De modo contrario, tendré que exigir que no se acepten más comentarios. Gracias de nuevo.
3/12/15 6:49 AM
Ricardo Lagos Barbarán
Me hubiese gustado tu respuesta, Javier. No asumo como cuestión de vida o muerte “opiniones de opinión” como las de Beatriz, de quien ignoro por qué tanta pasión y por qué no se identifica con su nombre completo, para distanciarse de las prácticas subrepticias del Youtube, al menos, por respeto a tu prestigioso sitio católico.
Beatriz con sus chapuceros escritos (se nota que la redacción no es lo suyo, ni la didáctica) y sus argumentos a dicto simpliciter ad dictum secundum quid, ad consequentiam y ad verecundiam, entre otros, curiosamente me recuerda a un familiar mío, querido y autodidacta, que, aun perteneciendo a una comunidad catecúmena, anda despotricando del Papa Francisco cada vez que puede, entre ostentaciones al estilo Floyd Mayweather y farras marketeras con aroma de café. Creo que un corto comentario no daba para explicar distinciones que, por ejemplo, hizo Aristóteles (fuente de la escolástica) entre ética, economía y política. Tampoco se trata, creo yo, de no ser equitativos con los lectores, porque la doña Beatriz se despachó con once (11) comentarios y me aludió sin habernos presentado, mientras que yo sólo hice dos (2), humildes, serenos y en buena onda. Dios es justo y sería injusto que no publicaras esta despedida del tema, por respeto al derecho de dúplica. Y finalmente, Javier, te felicito porque te atreves a abordar temas diferentes desde un espacio católico, los mismos que suscitan estos comentarios y no indiferencias, precisamente por ser valiosos.
4/12/15 11:12 PM
Beatriz
Sr. Lagos, su respuesta es un ad hominem. Se equivocó de lugar, este es un foro católico, no es El Comercio ni La República.
7/12/15 2:53 PM
Beatriz
Javier, te agradezco tus palabras pero creo que tú tampoco me has entendido, no es "mi opinión", he citado a la Congregación para la Doctrina de la Fe y al obispo de Toledo:
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"El criterio fundamental para configurar la propia conciencia es la obligación de evitar el mal y de favorecer el bien. En temas que afectan a la vida y los derechos de la persona, el criterio básico es el de aceptar y favorecer lo que esté conforme con la ley natural, según una valoración moral apoyada en la misma naturaleza humana que favorece el desarrollo de las potencialidades humanas de acuerdo con el bien de la persona, en verdad y justicia. Según este criterio difícilmente discutible, los católicos tenemos claro que NO PODEMOS APOYAR PROGRAMAS O PROYECTOS POLITICOS que amenazan el derecho a la vida de los seres humanos desde su concepción hasta la muerte natural, ALTERAN ESENCIALMENTE LA CONCEPCION DEL MATRIMONIO DESPROTEGIENDO LA REALIDAD DE LA FAMILIA, debilitan las bases de la convivencia. En el caso, nada infrecuente, de que ninguna opción política satisfaga las exigencias morales de nuestra conciencia, la recta conciencia nos induce a votar aquella alternativa que nos parezca MENOS CONTRARIA A LA LEY NATURAL, más apta para proteger los derechos de la persona y de la familia, más adecuada para favorecer la estabilidad social y la convivencia, y mejor dispuesta para respetar la ley moral en sus actividades legislativas, judiciales y administrativas"
7/12/15 3:25 PM
Beatriz
continúa...
"Para votar responsablemente, es preciso anteponer los criterios morales a las cuestiones y preferencias opinables y contingentes de orden estrictamente político. Habrá cuestiones secundarias que tengamos que dejar en un segundo plano para atender en primer lugar a los aspectos y consecuencias de orden moral de nuestro voto. Esto ocurre siempre que las propuestas de los partidos desbordan sus legítimas competencias y afectan a cuestiones de orden moral que tienen que estar por encima de los avatares políticos."
-Monseñor Fernando Sebastián Aguilar, arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela.
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(Si publico dos comentarios es porque el formato no permite publicarlo en uno)
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Los católicos debemos "anteponer los criterios morales a las cuestiones y preferencias opinables y contingentes de orden estrictamente político".
No es "mi opinión" ni mi "limeñismo".
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Por que tanta pasión? Será que me adelanto a los hechos: no quiero una patria rica y prospera y destruida moralmente sin alma cristiana.
7/12/15 3:35 PM
Beatriz
Javier, para la próxima entrada que escribas sobre política peruana ten en cuenta al candidato Acuña quien es el nuevo outsider y será el nuevo presidente del Perú y está en contra del aborto y la unión civil. Pronto se sabrá que PPK y Fujimori perdieron la oportunidad por apoyar la unión civil. Como dije arriba: los políticos van a comenzar a respetar a los cristianos, católicos y evangélicos, que nos unimos en contra de propuestas que son contrarias a la ley natural. No elegimos al Papa pero sí elegimos el futuro moral de la patria, porque en un país sin alma cristiana no hay verdadero progreso.
7/12/15 8:46 PM
Beatriz
Regresando al tema: los valores fundamentales que compartimos los cristianos, católicos y evangélicos, y que Benedicto XVI llamó "principios no negociables" son:: "el respeto y la defensa de la vida humana, desde su concepción hasta su fin natural; la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer; la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas" (Benedicto XVI).
Los cristianos no votamos a quienes proponen leyes que atentan contra estos principios. La unión civil atenta contra la familia natural porque es contraria al orden natural, distorsiona la verdadera identidad de la familia, y atenta contra la dignidad humana, y antes de que me acusen de "limeñismo", no es mi opinión, es la opinión de los obispos peruanos:
www.peru21.pe/movil/actualidad/union-civil-obispos-senalan-que-propuesta-atenta-contra-dignidad-humana-2177159
Hay un candidato que está en contra del aborto y la unión civil: Acuña. ¿Que apostamos que será el próximo presidente del Perú? Quien desconoce el voto católico y evangélico está perdido y pierde las elecciones.
7/12/15 9:14 PM
Beatriz
Javier, te recomiendo este blog:
votarenconciencia.drupalgardens.com/
Ahora más que nunca los peruanos necesitan formación sobre moral y política.
18/12/15 2:47 PM

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