Unas páginas de nuestros obispos, misteriosamente olvidadas

El cardenal Cañizares ha devuelto la pelota a Roma, pidiendo a la Congregación para la Doctrina de la Fe (a la que está vinculada la CTI) que se pronuncie sobre el supuesto derecho a la secesión, que a su juicio «no es realmente admitido por la Doctrina Social de la Iglesia».

El terremoto ha venido de donde menos se podía esperar. Las declaraciones a Catalunya Radio del secretario adjunto de la Comisión Teológica Internacional (órgano asesor de la Santa Sede en cuestiones doctrinales) en torno al debate sobre la secesión, han provocado una dura reacción del cardenal Antonio Cañizares, que las ha considerado graves y lamentables y ha exigido su inmediata rectificación.

El sacerdote polaco Krzysztof Charamsa afirmó que «la Doctrina Social de la Iglesia defiende el derecho a la autodeterminación de los pueblos como parte de los derechos del hombre, y que el más importante derecho de las naciones es el de la independencia». Pero no contento con eso, al referirse a la posición expresada por la CEE sobre ese problema, afirmó que «cuando se dice que la unidad de España es un bien moral, me preocupa mucho esa afirmación porque un análisis teológico plantea muchísimas dificultades, si es que no debe decirse claramente que es falsa, a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia».

El suceso tiene algún aspecto rocambolesco. ¿Qué hace un cargo directivo de la CTI condenando públicamente un pronunciamiento de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal del país en el que es invitado a intervenir? Pero es que además, al susodicho le falta el elemental rigor que cabe esperar de su elevada función, porque la Instrucción Pastoral «Orientaciones Morales ante la situación actual de España», de noviembre de 2006, nunca definió «la unidad de España como bien moral», sino que realizó un juicio histórico muy ponderado sobre los bienes que ha reportado a lo largo de los siglos la unidad cultural y espiritual de todos los pueblos de España, reconociendo además que, en principio, es legítimo pretender modificar dicha unidad por cauces democráticos, aunque para ello sería necesario justificar razonablemente esa ruptura en referencia al bien común de todas las poblaciones afectadas.

La verdad es que el suceso puede tener una consecuencia benéfica: desempolvar un documento episcopal sólido y bien articulado, aprobado por una inmensa mayoría de los obispos españoles, en el momento en que más oportuno puede resultar. A veces se escucha la queja en ámbitos eclesiales de que muchos documentos quedan inmediatamente «archivados». Pues sería absurdo que precisamente ahora, cuando se debate sobre el intento de secesión de Cataluña promovido por algunos sectores políticos y sociales, los católicos españoles ignorásemos (o mirásemos para otro lado) los epígrafes 70-76 del mencionado documento, que fueron escritos precisamente en previsión de la situación que ahora nos toca vivir. Curiosamente apenas se oyen citar estos días, lo cual da que pensar.

Como justamente ha reprochado el cardenal Cañizares a este teólogo polaco, la CEE matizó muy bien su pronunciamiento, huyendo de cualquier esencialismo o de canonizar una determinada forma jurídico-política. Muy al contrario, el documento se expresa con gran realismo y prudencia al contemplar el largo proceso de siglos (que no fue lineal ni siempre pacífico, claro está) que ha dado lugar a una «unidad cultural básica de los pueblos de España», que a través de diversas vicisitudes ha buscado una cierta configuración política. En esa línea, los obispos aclaraban que «ninguna fórmula política tiene carácter absoluto», al igual que ningún cambio que se proponga en ese campo va a ser la varita mágica que resuelva todos los problemas.

Lo que los obispos españoles advirtieron es que ante una encrucijada como la actual, todos deben «pensar y actuar con la máxima responsabilidad y rectitud, respetando la verdad de los hechos y de la historia, considerando los bienes de la unidad y de la convivencia de siglos y guiándose por criterios de solidaridad y de respeto hacia el bien de los demás».

El cardenal Cañizares ha devuelto la pelota a Roma, pidiendo a la Congregación para la Doctrina de la Fe (a la que está vinculada la CTI) que se pronuncie sobre el supuesto derecho a la secesión, que a su juicio «no es realmente admitido por la Doctrina Social de la Iglesia». Y de paso, ha elevado el tono para pedir que, en medio de la actual barahúnda, no se intente meter de matute a la Santa Sede en el debate sobre la secesión, refiriéndose a algunos firmantes de un manifiesto pro-independencia que se han presentado como miembros de algunos organismos vaticanos.

Repito que la polémica puede tener un efecto saludable: que nos acordemos de esas páginas que pertenecen al patrimonio de enseñanzas de nuestra Conferencia Episcopal y ofrecen una luz serena para alumbrar este momento lleno de confusión. Y me permito dejar sobre la mesa esta pregunta que entonces planteaban los obispos: «si la coexistencia cultural y política, largamente prolongada, ha producido un entramado de múltiples relaciones familiares, profesionales e intelectuales, económicas, religiosas y políticas de todo género, ¿qué razones actuales hay que justifiquen la ruptura de estos vínculos?». Grave pregunta, también para los católicos.

 

José Luis Restán

Publicado originalmente en Páginas Digital

 

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25 comentarios

Juan Mariner
En el siglo XIX, los obispos no se manifestaron sobre la unidad del Imperio español (España con los territorios de ultramar)como un "bien moral".

No hace falta matizar nada del documento de la CEE que declaraba la unidad de España como "bien moral", por la coyuntura política, todos sabemos dónde apuntaba tal declaración.

Se acercan las contiendas electorales y hay que tensionar el ambiente a uno y otro lado como los clubes de futbol antes del derby del año para hacer buenas taquillas y recaudaciones.

Sí, claro, según el Sr. Restán, ser responsable y "sensato" (como Rajoy que se fue a visitar China cuando la pseudoreforma de la ley de aborto) en estos momentos es votar al abortista y antifamilia Partido Popular (muy en la línea de su medio de difusión).
10/09/15 1:23 PM
Luis J.
Del artículo yo no deduzco que el sr. Restán considere que lo sensato sea votar al PP, será que Juan Mariner lo conoce mejor que yo, pero sería interesante saber que es para un "católico de izquierdas" (signifique eso lo que signifique, si es que significa algo), como es Juan Mariner, ser responsable y sensato. Es verdaderamente un misterio insondable para mí, saber qué es lo responsable y sensato para un "católico de izquierdas". De hecho, insisto, no tengo ni la más repajolera idea de que narices es un "católico de izquierdas".
10/09/15 5:28 PM
Juan Mariner
Luis J.: un católico de izquierdas es lo mismo que un católico de derechas: católico a fin de cuentas, y por tanto me merece todo el respeto, independientemente de que no comparta su visión de la economía, la cultura o la sociedad. Un sincero católico de derechas no puede ser liberal, y un sincero católico de izquierdas no puede ser marxista; en lo demás, todo cabe y es posible. Es muy difícil una cosa y otra porque los ganadores de la II Guerra Mundial son los liberales y los marxistas y se lo hecho valer sobremanera(lo pagaremos muchos años aún).

Ser responsable y sensato en un católico de izquierdas es hacer todo lo posible por la defensa de la vida en todos sus estadios, por el ejercicio de la libertad que nos ha dado Dios, por la justicia social, por la solidaridad en todos los ámbitos de la vida, por la familia, por la sanidad y educación universales, por la igualdad, por la democracia real y efectiva...

Ser responsable y sensato es no meterse en política la CEE (no es su cometido ni mucho menos): han deslegitimado a los mártires "del rosario en el bolsillo" de los años 30; han frenado la Caridad ("total, se lo gastan en polítiqueo", dicen algunos conocidos míos); han hecho identificar Partido Popular y patriotismo con Iglesia; han hecho una ruin defensa de la Constitución antifamilia y abortista; y han devastado espiritualmente sus Diócesis.
10/09/15 8:12 PM
Juan Mariner
En otro orden de cosas, cuando hablamos de "unidad" en este país, los periféricos, por desgracia, rápidamente, interpretamos o "uniformidad" o "centralismo" (mala copia de los franceses, más ricos y potentes); lo cual ha significado en épocas históricas cosas tan diversas como multas por hablar lenguas propias en clase o algún que otro castigo escolar, nada de lenguas propias en la oficialidad, autoodio a lo propio por menosprecio de las clases sociales poderosas, carreteras descuidadas, centralismo reproducido a pequeña escala provincial y regional, abandono de la economía propia sectorial, infraestructuras nulas...

La diversidad nos enriquece, no nos hace más débiles (fíjense en Suiza o Bélgica); la cultura (y con ella la lengua propia) de cada territorio sólo la puede proteger e impulsar el propio territorio en el que tiene origen: es muy difícil que los asturianos conserven la lengua vasca o que los valencianos lo hagan con los deportes vascos, o que los mallorquines lo hagan con la lucha canaria o que el flamenco lo promocionen los gallegos...

La Iglesia nos ha dado una lección histórica: permanece unida pero no es uniforme en sus ritos, no es un ejército.
10/09/15 8:23 PM
Luis J.
Lo siento, me sigue pareciendo que el apellido "de izquierdas" sobra. O "de derechas", lo mismo me da. Es un contrasentido, pues lo que caracteriza al católico es la libertad, y apellidos como esos no hace sino atar a una determinada ideología, amén de rebajar la integridad propia del ser humano, perfectamente descrita en la doctrina de Nuestra Iglesia. No es necesario acompañar al título glorioso de Católico, no escogido sino otorgado desde el mismo Cielo, con nada que enturbie su verdadera naturaleza. Quédese con que usted es católico, y deje de lado absurdos como lo de izquierdas o derechas, le aseguro que será usted más convincente. En cuanto a lo que escribe, me temo que usted también anda huérfano de representantes, no por ser de izquierdas, quédele claro, sino por ser católico, ¿y entonces?. No sé que entiende por igualdad, y toda esa devastación que cuenta ¿a quien se la atribuye, a la CEE?. Su segundo mensaje me parece tremendamente confuso y plagado de tópicos, pero dice usted que la diversidad enriquece, y vale, de acuerdo, pero no sé como se encaja eso con un proceso de desmembramiento de la nación. Una cosa nada tiene que ver con la otra.
10/09/15 9:20 PM
Jaime Fernández de Córdoba
Don Juan, déjese de andrómedas, como decimos en mi atrasada tierra gallega. Ustedes tienen un grave problema, no conozco pueblo más ideologizado que el suyo, otrora tan señorial y amable con el forastero; Cataluña es el único lugar del mundo, y he visitado nos cuantos, donde se han negado a hacerme un bocadillo en un bar, donde siendo niño y con fiebre muy alta, a mi mamá no le dieron en español la información que solicitaba para acudir al médico. No se engañe, don Juan, Gallaecia es un topónimo quince siglos más antiguo que Cataluña, y por aquí en general no meamos colonia, si me permite la vulgaridad.
10/09/15 9:33 PM
Juan Mariner
Luis J: me importa un bledo si estoy o no representado en el espectro político(todo se andará...); ¿cree que me asusta quedarme más sólo que la una en política? no, yo sólo responderé ante el Altisimo cuando sea mi hora, no ante ningún hombre por poderoso que sea; sí me asusta que el catolicismo español haya sido secuestrado por los peperos como antaño lo fue un tiempo por los franquistas con la ayuda de determinados jerarcas. El mensaje de Cristo debe quedar abierto a todo el mundo, debe ser universal, sin exclusión alguna de ningún tipo. De proceso de desmembración ninguno, el politicastro es tan ruin que para conseguir poder acude a lo que sea, verá como, tras las elecciones catalanas, los constitucionalistas y los independentistas se acaban riendo de todos nosotros sentados en sus escaños. El pseudoindependentismo catalán está formado por clase media catalana acoj... de su futuro incierto, es gente inteligente que ve como sus hijos ya no tendrán sus enchufes y prebendas y su pánico es enorme. Todo se arreglaría con el maldito parné que ya ni se puede repartir de otra manera porque no hay.

Sr. Fernández de Córdoba: la mezquindad que existía en Cataluña, ha sido superada con creces por los inmigrantes que han llegado de otras tierras y yo lo he comprobado (es un vicio que se pega), desgraciadamente. Es un defecto que tenemos que corregir los catalanes, aunque hay catalanes que son muy generosos.
11/09/15 10:34 AM
Faramir
Hoy Juan Mariner se supera a sí mismo, como católico de izquierdas y periférico. Al menos ya no dice que los Borbones y los centralistas mataban a los presidentes de Gobierno no castellanos...

Preguntas para Mariner:

-¿Se metió en política la Conferencia Episcopal Italiana cuando en los años 90 se opuso a los planes separatistas (y racistas) de la Liga Norte?

-¿Cómo se puede decir que el Estado centralista ha perjudicado a Cataluña cuando el régimen franquista construyó tal cantidad de autopistas que Cataluña fue la primera región española con sus cuatro capitales unidas por autopista? Y hoy esas cuatro capitales están unidas por AVE.

-¿Es mayor el porcentaje de la riqueza de Cataluña en el PIB nacional en 2015 o cuando muere Franco?

-¿Es mayor la corrupción ahora, cuando la Generalitat tiene el mayor autogobierno y el mayor presupuesto de su historia, que en el franquismo y en cualquier época 'centralista'?

-¿Se prohíbe la enseñanza del castellano en las escuelas públicas y se acosa a las familias que la solicitan?
¿Cumplen o no las autoridades catalanas, sometidas a la Constitución Española (refrendada en Cataluña) las leyes y sentencias españolas?

Para mí romper una unidad política con mentiras y odio, para que una oligarquía se enriquezca y mantenga el poder es un pecado, y muy, muy grave. Frente a se pecado, los obispos catalanes callan.

Y a mí, como a Luis J, un católico "de izquierdas" me gusta tan poco como otro "de derechas" o un tercero "d
11/09/15 12:07 PM
Faramir
o un tercero "de centro".

El problema de Mariner es que se nota que es de izquierdas, muy de izquierdas, y le da asco coincidir con la derecha... o lo que él cree que es derecha, según el agit-prop de izquierdas.

Un ejemplo, esa memez de que estamos asistiendo a un trampantojo entre el PP y CiU (o CDC) en que al final estos dos acabarán poniéndose de acuerdo porque son de derechas y burguesotes. Por tanto, no hay 'culpables' ni 'responsables' en el catalanismo de este incendio de odio y mentira, ni tampoco hay que hacerle frente. Equidistancia. Lo podemos ver en el comportamiento del PSC y de tantos columnistas progres y rojos, como Almudena Grandes, Évole o Rosa Montero.
Y junto a la equidistancia la construcción del coco del 'separador': hay separatistas, sí, pero porque también hay 'separadores'.

Otro ejemplo, que el franquismo secuestró a la Iglesia. Más bien yo creo que ocurrió al revés, porque la Iglesia obtuvo del Estado español privilegios y beneficios que no había obtenido de los reyes borbónicos (guiño a Mariner) Alfonso XII y Alfonso XIII.

Dejando lo anterior para otro día, ¿cómo la Iglesia no iba a apoyar al franquismo cuando los militares (y los falangistas, y los requetés) la salvaron del holocausto? Por fin se están canonizando a los mártires de esa persecución realizada por las izquierdas y los nacionalistas.
Si Mariner reconociera esto, supondría que 'su' izquierda había matado y tiene que arrepentirse de alguna manera.

(Y repito que detes
11/09/15 2:09 PM
Jaime Fernández de Córdoba
Don Juan Mariner, yo no hablo de "mezquindad", sino de odio y desprecio a todo "lo español" de una parte de los catalanes, rayana en la xenofobia. La amabilidad del catalán es proverbial, y ha sido encarecida en multitud de ocasiones y yo mismo he tenido ocasión de comprobarlo. Y desde luego que entre los más fanáticos están multitud de "garcías", dicho sea con todo el respeto, es evidente.
Es un fenómeno muy interesante:
-Una burguesía que se enriquece, en gran medida gracias a las medidas proteccionistas del gobierno de España. Esta burguesía adquiere ínfulas de grandeza y desprecia al obrero industrial, mayoritariamente de otras regiones de España. El uso del catalán es en este sentido una manera de diferenciarse del populacho. El obrero industrial, realmente por lo general bruto e ignorante, intenta sacudirse su complejo de inferioridad y hacerse perdonar, adoptando en todo los usos y costumbres del empresario y confundiéndose "con el paisaje", y tratando de mantener las distancias con los recién llegados de Murcia, Galicia, Andalucía o Castilla.
El hecho es que esta situación es muy poco evangélica.
Y desde luego si invitaron al cura polaco ese a Cataluña Radio, es porque ya sabían lo que opinaba sobre el asunto. Así que en este sentido yo no le daría mayor importancia, seguro que si hubiera voluntad, se podrían invitar a Radio Nacional a doscientos curas polacos, franceses o chinos que dijesen lo contrario.
11/09/15 2:14 PM
Luis J.
Mariner, el mensaje de Cristo ya es universal. Nada ni nadie puede evitar eso. No es Él quien excluye, nos autoexcluimos nosotros mismos con el pecado, siendo la soberbia el que más aleja. Jaime Fernández cuenta cómo siendo niño y enfermo le negaron a su madre la información necesaria en Cataluña, ¿le parece poco desmembramiento ese, que no separa ya por el idioma o las costumbres sino por la diferente concepción de la más elemental consideración de los semejantes? Nada desmiembra más que esa carencia de amor al prójimo, la ruptura de la unidad no se inicia sino por el convencimiento de la inferioridad de la parte enfrentada, que para más inri en este caso es fanáticamente imaginaria. Ese médico se creía superior a ese niño, y por ese motivo le negó la asistencia necesaria. Fue ofensivamente soberbio y en su corazón existe ya un desmembramiento entre él y los suyos, y el resto de los habitantes del territorio nacional. Que Cataluña declarase la independencia no es más que una consecuencia de esa falta de amor cristiano que impera en el corazón enfermo de tantos catalanistas soberbios. No veo la riqueza de la diversidad por ningún lado, lo siento.
11/09/15 6:14 PM
Juan Mariner
Con todo aprecio y sin acritud alguna, elogio su ánimo de aportar buenos argumentos, pero somos hijos de una Historia que, como en las malas familias, tiene su peso social a futuro. Varias reflexiones: después de Felipe V, Cataluña vivió un periodo económico y de progreso importantísimo, la SEAT la pusieron los franquistas en Barcelona... pero no sólo de pan vive el hombre y decisiones erróneas tomadas a la ligera en un concreto periodo no tienen marcha atrás: una de ellas es la unidad de España declarada como "bien moral" declarado por la CEE.

Faramir: España no es Italia o Yugoslavia, la enseñanza en castellano no está prohibida como tal en Cataluña, se hace preponderar otra lengua española como la catalana (si el catalán no se protege en Cataluña, díganme dónde, porque no se va a proteger en Asturias o en Canarias que no es su lengua propia).

No menospreciemos al franquismo, lo que tenemos hoy es una evolución de este franquismo que se hizo el haraquiri en las Cortes. En un primer momento franquismo e Iglesia se complementaron por obvias razones (Estado confesional católico de nuevo y protección máxima tras la persecución religiosa sangienta), pero se enfrentaron cuando el franquismo ya adoptaba una posición más de liberalismo económico (una paradoja): la nueva Iglesia, ahora aliada de la burguesía europeísta, pedía cambios drásticos y rápidos.

Soy de izquierda, pero no del rojoprogrerío, son dos cosas muy diferentes. Que seamos pocos no preindica que no tengamos
11/09/15 8:06 PM
Juan Mariner
Acabo, una última reflexión: ustedes son patriotas españoles, pero el "patriotismo" suyo no es de Juan Pablo II, un patriotismo crítico con las leyes de aborto de su patria, con la injusticia social, con los corruptos, con los vendidos a las potencias extranjeras. Su patriotismo es idílico, irracional, acrítico, sentimental, histórico, que busca enemigos internos y externos...
11/09/15 8:43 PM
Luis Fernando
Hasta ahí podíamos llegar. En este portal los españoles que nos consideramos patriotas lo somos criticando el aborto, la cultura de la muerte, la ingeniería social y todos los males que azotan a nuestra patria. Y nuestro patriotismo se asienta en la historia, en la verdad y en la fe. El secesionista catalán no se asienta ni en la historia, ni en la verdad ni, por tanto, en la fe. Es fruto de eses nacionalismo peligroso y destructor condenado por el Magisterio de la Iglesia.
11/09/15 9:27 PM
Juan Mariner
Luis Fernando: lo siento se me olvidó poner "Faramir y Luis J.", no me dirigía a Infocatólica, sino a los anteriores comentarios. Pido perdón. Mi patriotismo también se asienta en la Historia, en la Verdad y en la Fe.
11/09/15 11:53 PM
Luis J..
Emite usted Mariner en su último escrito un juicio de valor muy temerario y atrevido, pero es evidente, a tenor del primero que hizo, que se orienta usted por viejos prejuicios que le lastran. Es usted un militante izquierdista que cumple con los cánones y es incapaz de olvidarse de Franco. Allá cada cual. Dice usted que la unidad de España no es un bien moral, y francamente, yo soy incapaz de ver cómo la unidad de una nación, especialmente la unidad espiritual, puede dejar de serlo. La unidad territorial no hace sino confirmar esa unidad espiritual, y la ruptura territorial sería consecuencia de esa ausencia de armonía espiritual entre los pueblos de España. Usted parece tan solo hablar de la unidad territorial o política, y a mi esa es la que menos me preocupa por ser una consecuencia. En ningún lugar del mundo se le negaría a una madre la necesaria información para que su hijo enfermo recibiera asistencia en la lengua materna, siendo además la lengua oficial de ambas partes y perfectamente conocida por ellas. ¿Es esa manera de acoger al forastero? ¿Es eso cristiano? No conteste, ya lo hago yo. Es una vergüenza. Y no niegue que esa es la actitud generalizada entre los secesionistas catalanes, de desprecio a todo lo español. Vergonzoso para cualquier cristiano, ya sea andaluz, madrileño, catalán o de las islas vírgenes.
12/09/15 7:30 AM
Jaime Fernández de Córdoba
Estaba considerando la posibilidad de renovar mi juramento a la bandera, pero lo he descartado precisamente porque veo que España no es ya una Patria que merezca ser amada, aunque llegado el caso cumpliría el que ya presté. No es que me negaran asistencia médica, aclaro, sino que preguntando mi madre a alguien, por el año 1980, aproximadamente, no quisieron contestarle. Por otra parte, ya he dicho que la amabilidad es una característica muy catalana, amables, acogedores y hospitalarios, los que aún no han sido infectados por el virus. Antes de la aparición del nacionalismo, sobre todo a partir de las guerras napoleónicas y especialmente, como no, en Alemania, era impensable que el idioma pudiera suponer un obstáculo para la unidad de las naciones. En Francia también tienen vasco, catalán, aquitano, alemán (Alsacia) y no tienen estos problemas porque el estado no ha claudicado ni entregado la enseñanza a políticos locales sin escrúpulos. Lo anticristiano del nacionalismo: ideología mundana, que busca exaltar las diferencias, que vive del odio y de la mentira.
12/09/15 9:21 AM
Luis J.
El amor a la Patria pasa necesariamente por el amor a los habitantes de esa patria, pues no son sino ellos los que la conforman. También para mí la Patria aparece desdibujada y deformada en esta España que en buena parte y medida dejó de amar a sus habitantes, dando por buena su eliminación en el vientre materno. El concepto de Patria no se basa en los derechos sino en el respeto que todos nos debemos. Destruir como se ha hecho en este país el respeto a la vida de los más inocentes, destruye irremediablemente a la Patria y a todo lo que ello pudiera significar. Triste momento para los verdaderos patriotas de medio mundo que antes que a las fronteras o a las instituciones aman a sus compatriotas. España dejó de existir hace décadas, ahora somos un simple grupo de personas que luchan por sobrevivir.
12/09/15 12:19 PM
Jaime Fernández de Córdoba
En todo de acuerdo con don Luis, también don Juan Mariner tiene gran parte de razón, y mucho mérito viviendo en una región secularizada a más no poder y donde la disidencia se paga cara. ¡Ánimo! Cada corazón no conquistado por el Enemigo, por el siglo y el mundo, es una victoria, es una estocada en todo lo alto del Señor de las moscas.
12/09/15 2:35 PM
Faramir
Vuelve a darme la razón, Juan Mariner: su progresismo le lleva a construir una falsa equidistancia y unos falsos adversarios. Quienes le llevamos la contraria tenemos que ser malos, muy malos.

¿Quién se cree que es usted para espetarme a mí (no puedo hablar por otras personas) lo siguiente?

"ustedes son patriotas españoles, pero el "patriotismo" suyo no es de Juan Pablo II, un patriotismo crítico con las leyes de aborto de su patria, con la injusticia social, con los corruptos, con los vendidos a las potencias extranjeras. Su patriotismo es idílico, irracional, acrítico, sentimental, histórico, que busca enemigos internos y externos..."

Este comportamiento suyo es sucio y malsano.

Basta buscar algunas de mis intervenciones en los foros de Infocatólica para comprobar que esa deducción que hace usted para empecinarse en su postura de 'ni con unos ni con los otros', 'sí, pero...', es FALSA. La última apareció en la noticia sobre las subvenciones del Ayuntamiento de Cádiz a las cofradías de la ciudad para hacer más bonita la Semana Santa.

Y aquí he escrito varias veces comentarios contra la actual política económica que condena a los jóvenes (y a los los adultos) a sueldos inferiores a 1.000 €.

Repito: en Cataluña es imposible estudiar en castellano en los colegios públicos y concertados. Quien quiera educación bilingüe, como los Mas y los Montilla, manda a sus hijos a colegios privados y caros. ¿Y este clasismo a usted no le sulfura?
12/09/15 3:00 PM
Faramir
Añado que a mí no me importaría que hubiera colegios que enseñasen casi todas las asignaturas en catalán (salvo las horas suficientes para que los alumnos adquiriesen conocimiento suficiente del castellano-español). Pero usted, como buen progresista austracista/confederal, se niega a admitir que los separatistas usan la lengua catalana para eliminar el español y moldear la sociedad.

Sobre su afirmación de que el franquismo adopta el "liberalismo económico", permita que me carcajee. ¿De dónde saca usted sus conceptos y conocimientos históricos? Lea a los liberales como Huerta de Soto y Rallo, que califican al franquismo como corporativismo y hasta socialismo.

-El franquismo impidió fusiones bancarias ya en los 60 para que los bancos no adquiriesen excesivo poder económico.
-El franquismo elevó las rentas salariales a su porcentaje más alto dentro de la renta nacional.
-El franquismo impuso a la banca privada, aparte de coeficientes de caja, capitales mínimos, controles de solvencia, etc, un COEFICIENTE DE INVERSIÓN de en torno al 25% de sus depósitos: la banca privada estaba obligada a comprar unas cédulas cuyo importe luego gestionaba la banca pública en proyectos aprobados por el Estado.Es decir, un 25% de la actividad bancaria privada estaba nacionalizada.
-El franquismo estableció la finalidad redistributiva de los impuestos en su Ley General Tributaria de 1963.

Hala, lea un poco, pero de libros que merezcan la pena.
12/09/15 3:14 PM
Juan Mariner
Una reflexión. Siendo de la Corona de Aragón, mallorquines, aragoneses y valencianos no tienen problema alguno (o poco) en su encaje en la España constitucional,los navarros tampoco y los canarios y gallegos menos. El problema radica en el País Vasco y en Cataluña. Tampoco es una cuestión cultural o idiomática el problema (los vascos apenas hablan euskera ya y los irlandeses perdieron el gaélico). El Pais Vasco y Cataluña, por su industrialización y su conformación social tienen una serie de desencuentros con el Estado (o más bien con el Partido Popular), los primeros han sido sangrientos viniesen de donde viniesen. No es muy normal que regiones deprimidas lo sigan estando tras 40 años de constitucionalismo.

En Cataluña el problema está en la clase media, no busquen otros factores. Su temor es inconmensurable para con sus hijos y sus nietos, lo que han logrado en los últimos 80 años se les puede ir al garete desde el punto de vista económico y de estatus (y en algunos casos, ellos son culpables de su propia situación).

Faramir y Luis J. y Jaime, si siguiésemos hablando sin filtros, tópicos e influencias de los "creadores de opinión" a suledo de los poderosos, seguro que llegaríamos a pensar casi lo mismo. Ya sabemos quién nos divide y nos enfrenta a los católicos...
13/09/15 12:45 PM
Faramir
No voy a molestarme en refutar sus tópicos catalanistas (como ¿por qué siguen siendo pobres los andaluces y los extremeños?, cuando no menciona la corrupción política, empezando por la catalana).

No quiero saber nada con usted hasta que no se disculpe conmigo y con LuisJ por atribuirnos pensamientos que usted desconoce si tenemos.

Otro consejo que le doy gratis: deje de analizar el separatismo catalán en clave económica.
14/09/15 12:12 PM
Luis J.
Faramir, recientemente en otro foro por mostrar mi negativa a las uniones homosexuales me tacharon de fundamentalista y homófobo y de desear colgar a todos los gais del mundo de una grua, como parece ser que ocurre por otros lares. Personalmente no necesito de las disculpas de Mariner, pero si para usted es importante, no me queda más remedio que unirme a su causa, pues ha lugar a ella, habida cuenta de la gravedad de las acusaciones. Cuando me topo con alguien que dice ser católico, mi primera intención es la de creer que éste es fiel a las enseñanzas de la Iglesia. Peque más o peque menos, al menos le concedo que en su intención busca esa fidelidad. "Haced lo que ellos dicen pero no hagáis lo que ellos hacen", reza la cita, y el mundo se empeña en dar más importancia a la segunda parte, siendo la primera más vinculante. Tan solo al cabo del intercambio de opiniones soy capaz de juzgar si ese alguien es contrario en su pensamiento y predicación a la Doctrina Católica. No sé con que clase de católicos se topó Mariner, pero usted y yo sabemos que se equivoca. Por cierto, muy fino el consejo, muy acertado. Un saludo.
14/09/15 6:14 PM
Juan Mariner
Faramir: me disculpo ante usted y ante todos los comentaristas que se hayan sentido molestos, no era mi intención. Mi intención es llegar a la máxima objetividad, aunque como sujeto que soy, soy subjetivo. Yo no gano nada (ni satisfacción) con mis comentarios.

Un apunte. No hace tanto tiempo durante la Diada catalana del 11 de septiembre (en la que se conmemora una derrota), que no es la mía (y en España antes era el Santo del Rey y después el 14 de abril y el 18 de julio: mal andamos de fiestas nacionales), se reunían cuatro gatos en el Fossar de les Moreres, cuatro más silbando a los politicastros ante el monumento a Rafael de Casanovas (que, recordemos, salió en defensa de la "millor Espaya") y luego, por la noche había unos pocos disturbios en las calles de Barcelona. ¿Por qué tanta gente ahora en la calle con el nuevo traje de independentistas? Por la pasta, no por la patria. Cuando las cosas iban boyantes, se veían los cuatro gatos de costumbre en las manifestaciones. Al otro lado, al Partido Popular le va de perlas esta situación para estar en el candelero, porque lo natural es que en un país aún pobre la gente vote al PSOE y sólo a la derecha liberal en casos muy apurados.
15/09/15 12:39 PM

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