El Juicio Final: ¿Estamos preparados? (Mt. 25, 32), (Jn. 14, 6)
Del Evangelio de la Solemnidad de Cristo Rey (23.11.08): “Él separará a unos de otros” (Mt 25, 32)
Nuestro Señor Jesucristo dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6). Reflexionemos, entonces, con los santos sobre cómo ese Camino, esa Verdad y esa Vida separará a unos de otros en el Juicio Final para así prepararnos mientras tengamos tiempo.
El camino
S. Francisco de Sales nos pide: “Considera la majestad, con la cual el soberano Juez aparecerá, rodeado de todos los ángeles y santos, teniendo delante su cruz, más reluciente que el sol, enseña de gracia para los buenos y de rigor para los malos.” (Introducción a la vida devota, Parte I, Capítulo 14) Esa Cruz es el camino que nos mostró el Señor al decir: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a si mismo, y tome su cruz, y sígame (Mc 8,34). El Juicio Final separará a los que siguieron ese camino de los que lo rechazaron.
Sta. Catalina de Siena oyó al Señor decirle: “Viajad sobre el puente, no debajo de él. Porque el camino debajo del puente no es el camino de la verdad sino de la falsedad.” (El diálogo, 29) El puente al que se refiere es el mismo Señor sobre la Cruz, el puente que lleva al Cielo, y explica que los que no viajan sobre el puente seguro viajan en aguas turbulentas, indicando ya el comienzo de una separación que podría ser eterna.

En 1925, el Papa Pío XI declaró en su encíclica
La inspiración de este blog es la alegoría de la Vid que explicó Nuestro Señor Jesucristo la noche antes de morir. En la Última Cena, la primera del Amor Sacramentado, nuestro mejor Amigo quiso quedarse con nosotros para siempre y la despedida se convirtió en el deseo de que nadie se apartara de su Amor. “Yo soy la vid. Vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.” (Jn 15, 5) Eso mismo reconoció la Virgen María al aceptar en su seno a Emmanuel (“Dios con nosotros”) diciendo: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38).
Bienvenidos. Soy una católica practicante que nació en Madrid pero que ahora vive en los Estados Unidos. Llevo nueve años y medio felizmente casada y tengo dos hijos.





