Se suele ensalzar, con toda justicia, la belleza de la lengua latina y su capacidad de decir mucho con pocas palabras. Veamos tres ejemplos, tomados respectivamente del mundo universitario, de un escudo cardenalicio y del “ex libris” de un filósofo.
En la simbología universitaria de la UNED (Universidad Nacional de Educación a Distancia), el escudo consta de una rosa de los vientos, que ocupa la parte central, y del lema “Omnibus mobilibus mobilior sapientia", un texto tomado de la versión latina de la Biblia, del capítulo 7, versículo 24, del libro de la “Sabiduría”, que se traduce como “La sabiduría se mueve más que todas las cosas que se mueven", pues ella es más móvil que cualquier movimiento. Alude, así, a la difusión de la sabiduría y a su progreso y avance.
Cuando San Juan Enrique Newman fue creado cardenal, en 1879, no diseñó su propio escudo, sino que adaptó uno del siglo XVII heredado de su padre. Un escudo en forma de corazón que presenta tres corazones rojos sobre fondo dorado. El lema complementa esa composición: “Cor ad cor loquitur”, “el corazón habla al corazón”, indicando que en la transmisión de la verdad nada puede suplir el contacto de persona a persona, análogamente a cómo, en la vida de fe, se establece un diálogo, una comunicación, entre el Corazón de Cristo y el propio corazón.
Vayamos al “ex libris” de Maurice Blondel, que resume de algún modo su inquietud filosófica: «Per ea quae videntur et absunt ad illa quae non videntur et sunt»; es decir, “por las cosas que se ven y no son, a las que no se ven y son”. Blondel condensaba en esa expresión su deseo de perforar la realidad, analizando los fenómenos, para llegar a la esencia de las cosas, transitando desde la fenomenología a la ontología.
Leer más... »