Gracias por tanto
Me ha gustado mucho haber leído el texto del Obispo de Tui-Vigo con referencia al “Día de la Iglesia Diocesana”. El escrito se titula, como el lema de esta jornada, “Gracias por tanto”.
Realmente tenemos mil motivos o más para dar gracias. Don Luis Quinteiro, obispo de Tui-Vigo, nos sitúa ante la realidad que todos, si queremos, podemos ver: “la extraordinaria realidad de nuestras comunidades de fieles creyentes. Es tanta su riqueza que difícilmente tendremos la medida adecuada para ponderar el inmenso valor que esas comunidades suponen para la vida de todos”.
No podemos minusvalorar lo pequeño. Lo pequeño llega a ser grande. Es grande también porque actúa como fermento en medio de la masa. Y no se exagera nada cuando se reconoce la riqueza y el valor de quienes conforman nuestras comunidades parroquiales.

La palabra “sufragio” tiene, en la lengua española, algunas acepciones que remiten al lenguaje de la fe. En un sentido general, “sufragio” significa ayuda, favor o socorro. Y, de modo más específico, alude a una “obra buena que se aplica por las almas del purgatorio”.
En el llamado “discurso de despedida”, ya en la inminencia de su Pasión, Jesucristo se despide de los suyos invitándoles a la fe y a la esperanza: “No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí” (Jn 14,1).






