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2.06.24

La predestinación según Santo Tomás de Aquino

Santo Tomás

Muy interesante debate ha habido recientemente entre nuestro compañero Dante Urbina y el calvinista Jonathan Ramos acerca de la predestinación. En lo que sigue queremos exponer, en la medida en que lo permitan nuestras deficiencias, el pensamiento completo de Santo Tomás sobre el tema, acudiendo a la cuestión 23 de la primera parte de la Suma Teológica.

Donde Santo Tomás plantea plantea 8 interrogantes:

1. Si los hombres son predestinados por Dios.

2. Si la predestinación pone algo en el predestinado.

3. Si reprueba Dios a algún hombre.

4. Si los predestinados son elegidos por Dios.

5. Si el conocimiento previo de los méritos es causa de la predestinación.

6. Si la predestinación es cierta.

7. Si es cierto el número de predestinados.

8. Si la predestinación puede ser ayudada por las oraciones de los santos.

Aquí no vamos a analizar la respuesta que da a todos ellos, ni todas las objeciones, sino sólo lo que consideramos necesario y útil para hacer posible una claridad básica sobre lo que sostiene el Aquinate en este punto.

Todos los resaltados en negrita son nuestros.

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27.04.17

Dios ama desigualmente a todos los hombres.

GratuidadDios no ama igualmente a todos los hombres, sino que ama a todos los hombres en forma desigual.

Retomamos aquí un tema tratado ya con mucho acierto por el P. Iraburu.

La explicación teológica, luminosa como siempre, la trae Santo Tomás en Ia, q. 20, a 3:

“Como amar es querer el bien para alguien, en un doble sentido puede decirse amar más o menos. 1) Uno, por parte del mismo acto de la voluntad, que puede ser más o menos intenso. En este sentido, Dios no ama a unos más que a otros, porque todo lo ama con un solo y simple acto de voluntad, que siempre tiene la misma intensidad. 2) Otro, por parte del mismo bien que alguien quiere para el amado. Y, en este sentido, decimos que alguien ama más a otro si el bien que se le desea es mayor, aun cuando no sea con una más intensa voluntad. Y en este sentido es en el que hay que decir que Dios ama a unos más que a otros. Pues como el amor de Dios es causa de la bondad de las cosas, como ya se dijo, una cosa no sería mejor que otra si Dios no quisiera para ella un mayor bien.”

Veamos ahora lo que dice el Magisterio de la Iglesia al respecto.

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