DEBATE: La transustanciación en los Padres de la Iglesia
La Eucaristía es lo más grande que tenemos los católicos sobre esta tierra. Luego de la consagración lo que era pan y vino ya no es pan y vino, sino el cuerpo y la sangre de Cristo. Hay un cambio de sustancia, aunque se mantengan las apariencias o especies. Eso es lo que llamamos “transustanciación” y es parte de la fe de la Iglesia Católica.
Ahora bien, ¿fue esa también la fe de los Padres de la Iglesia? ¿Está la creencia en la idea de transustanciación (más allá de que no hayan usado exactamente la palabra) ya en los Padres de la Iglesia o esta se trata de un invento del Concilio Trento o los filósofos escolásticos?
Es fuerte lo que está en juego. Cristo Eucaristía, al cual adoramos, es lo más grande que tenemos los católicos. Por otra parte, el conjunto de denominaciones protestantes (incluidos los luteranos) rechaza la transustanciación. En consecuencia, si el protestantismo está errado en este punto, estarían considerando como un culto falso e idolátrico al que es la mayor forma de adoración y culto a Dios, la Santa Misa.
Pues bien, la cuestión de la transustanciación en los Padres de la Iglesia es precisamente la que de dilucida en este debate, el cual sostuve en la víspera de la celebración del corpus Christi (que la mayoría de parroquias en la práctica celebró el domingo 7 de junio). Se trata de un debate formal con tiempos estructurados. Pueden verlo aquí:
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El Papa Sixto V (franciscano) mandó a esculpir esa oración -llamada también “bendición de san Antonio”- en la base del obelisco que hizo erigir en la Plaza de san Pedro en Roma.
He aquí el original en latín:
Ecce Crucem Domini!
Fugite partes adversae!
Vicit Leo de tribu Juda,
Radix David! Alleluia!
traducido
¡He aquí la Cruz del Señor! ¡Huid enemigos de la salvación!
Venció el Leon de la tribu de Judá,
Descendiente de Davi., Amén, Aleluya
Esta breve oración tiene todo el sabor de un pequeño exorcismo. También nosotros podemos usarla -en latín o es español- para ayudarnos a superar las tentaciones que se nos presentan. Insiste y memorizala si puedes,
“Tal es la regla de interpretación histórica que ha sido profesada en la escuela inglesa de teólogos; y contiene una verdad majestuosa, ofrece un principio inteligible y presenta una apariencia razonable. Es afín, o, por así decirlo, connatural a la mentalidad anglicana, que adopta una posición intermedia, sin rechazar a los Padres ni reconocer al Papa.
Establece una regla sencilla mediante la cual medir el valor de cada hecho histórico a medida que se presenta y, de ese modo, proporciona una defensa contra Roma, al mismo tiempo que abre una ofensiva contra el protestantismo. Tal es su promesa; pero su dificultad reside en aplicarla a los casos particulares.
La regla sirve más para determinar qué no es el cristianismo que para determinar qué es el cristianismo; es irresistible contra el protestantismo y, en cierto sentido, también lo es contra Roma, pero en ese mismo sentido es irresistible contra Inglaterra. Golpea a Roma a través de Inglaterra.
Admite ser interpretada de una de dos maneras: si se la restringe con el propósito de refutar la catolicidad del Credo del Papa Pío, entonces se convierte también en una objeción contra el Credo Atanasiano; y si se la flexibiliza para admitir las doctrinas conservadas por la Iglesia de Inglaterra, entonces ya no excluye ciertas doctrinas de Roma que esa Iglesia rechaza.
No puede, al mismo tiempo, condenar a Santo Tomás de Aquino y a San Bernardo de Claraval, y defender a San Atanasio de Alejandría y a San Gregorio Nacianceno.”
Es decir, no se puede usar matemáticamente como quiere Pacheco, porque entonces verdades fundamentales de la fe cristiana que él también acepta quedarían por el camino.
Saludos cordiales.
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