El terremoto en una parroquia en Chile
Hace un par de semanas ya que se produjo un terremoto 8,4 en Chile. En ese tiempo hemos seguido con réplicas regulares, pero nada comparable con la fuerza del primer movimiento.
Quiero compartir con los lectores de InfoCatólica el mensaje que me envió el mismo día del terremoto en la noche un amigo que fue ordenado sacerdote hace un par de años, y que construye el reino de Dios en Huintil, una localidad ubicada en la cordillera de Illapel, muy cerca del epicentro.
Estoy vivo y bien. Fue un terremoto con epicentro en Illapel. Fue muy fuerte!!!
Estaba diciendo la misa en la Iglesia de Santa Virginia, una iglesia muy antigua, de adobe y en muy mal estado. Era una misa de difuntos.
Iba en el rezo del Padrenuestro cuando comenzó el movimiento muy fuerte! Sólo alcancé a arrancar con el cáliz y la patena que contenían el Santísimo Sacramento!!!
Rápidamente evacuamos la Iglesia, la cual quedó inutilizable… muchos escombros.
Terminamos todos la Santa Misa fuera de la Iglesia, de rodillas rezando las oraciones del misal de memoria, y luego comulgó mucha gente con mucho fervor, repitiendo la jaculatoria “¡Misericordia, misericordia!”
Fue terrible, pero muy edificante.
La Iglesia quedó inutilizable y el convento de las monjas dañado.
La Iglesia de Huintil con muchos daños, pero resistió mejor. La Casa Parroquial fue la más afectada. No pude sacar nada. Me quedé con lo puesto, sólo los ornamentos sacerdotales.
Recen mucho. Ahora bajé al pueblo y veo que Illapel está muy afectado. Estamos sin luz ni agua.
Ahora estoy en el Hospital, visitando enfermos y aprovechando de cargar el celular.
Siguen réplicas muy fuertes.
No sé Uds., pero sus palabras me dan esperanza. En medio de las noticias que nos agreden día a día, ocurren este tipo de cosas. Hay miles de misas a cada momento, amor por la eucaristía, sacrificio por los demás. Es como dice 1 Reyes 19, 13: El Señor no estaba en el viento, ni en el terremoto, ni en el fuego, sino en la brisa.
Si queremos más vocaciones al sacerdocio, debemos poner estos aspectos de la vida del sacerdote en los titulares.

El profesor Antonio Bascuñán es un prestigioso penalista chileno, autor de numerosos artículos académicos en Derecho Penal y titular de esa cátedra en dos universidades. Esta semana, se publicó en El Mercurio 
Siguiendo con nuestro examen de los evangelistas, a continuación, correspondería tratar la evidencia que descartaría que Mateo, Marcos, Lucas y Juan hayan escrito sus evangelios. El problema es que no hay ninguna, ningún documento antiguo o manuscrito que diga lo contrario a lo que afirma la tradición. Lo único que los escépticos pueden mostrar contra los evangelistas son suposiciones y deducciones.
La tradición acerca de los autores de los evangelios es clara en cuanto a que ellos reflejan la predicación de Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Acerca de estos personajes contamos con cierta información externa, de modo que lo razonable es examinar si el texto de los evangelios coincide con lo que sabemos de ellos.








