La Facultad de Teología de Burgos alberga una feria para novios
Los tiempos actuales están sembrando unas ridiculeces que son para pensar quienes son los que deciden las locuras ocurrentes dentro de las instituciones eclesiales.
Entre las más prestigiosas facultades de teología españolas está la de Burgos, donde siempre han enseñado hondos investigadores. Nunca han ocurrido situaciones de censurar a tal o cual docente. La seriedad típica castellana ha estado personificada en Burgos.
Pero una cosa es la docencia teológica dentro de un noble edificio, y otra el uso que se le da por aquello de estar en la vanguardia o por llevarse unos euros a la buchaca. Cualquier cosa es posible.
El pasado fin de semana el claustro del nobilísimo edificio albergó una feria para novios, donde se juntaron diferentes expositores de los servicios anejos en torno a las actuales derivaciones laicistas de las bodas: floristas, pasteleros, catering, sastres, agencias de viajes….
El malestar en la comunidad docente y discente es patente.




