Lectura serena del libro de sor Lucía Caram
Otra penitencia más he realizado, invitado por mi amigo suministrador de las novedades editoriales más candentes. Se trata del libro de sor Lucia Caram, titulado Mi claustro es el mundo, editado por Plataforma.
El libro tiene un denominador común valiente:
Es la explosión de los sentimientos de una religiosa dominica contemplativa, de origen argentino, afincada en tierras catalanas.
Sin embargo, el texto tiene un déficit inmenso: No posee ningún compromiso con la Iglesia Católica, con su instituto religioso y con los votos de pobreza, castidad y obediencia.
Este libro lo podía escribir cualquier cooperante de una organización no gubernamental sin lazo alguno con el sentido cristiano de la vida.
A mí entender este libro expresa estos aspectos:




