Carta abierta a monseñor Pujol, arzobispo de Tarragona
Cuando accedió como arzobispo de Tarragona me agradó que don Jaume Pujol, miembro del Opus Dei, llegara a una silla episcopal tan importante. Lo ha demostrado con sus actuaciones pastorales en el campo de la cultura religiosa, en el arte, en la homilética, en sus cartas pastorales….ahora ha escrito una obra esencial.
Ha publicado una obrita de 32 páginas titulada: San José María, el santo de la vida corriente, editado por el Centro de Pastoral Liturgica. De esta forma ha colocado al fundador del Opus Dei al nivel de la gente sencilla, que es la mayoría por tierras catalanas.
Sin embargo, una mancha se ha echado monseñor Puyol en su trayectoria episcopal en Tarragona. Su afirmación publicada es que son los catalanes quienes deben pronunciarse sobre cómo tiene que ser la relación entre este territorio y el resto de España. “Corresponde a la ciudadanía pronunciarse sobre cómo debe ser esa forma política". “Nos hallamos ante una cuestión opinable, y una cuestión opinable no debe erigirse en un imperativo moral”.
Monseñor Puyol se ha equivocado por tres razones que le expongo a continuación:




