Estoy harto y preocupado
Cuando han pasado las elecciones municipales en España, cuando unos lloran su amarga derrota y otros ríen su victoria, cuando aún sigue la acampada de los “indignados”, yo voy a expresar que también estoy “indignado”.
Los motivos de mi indignación son profundos, porque están referidos a toda la letanía de majaderías de ingeniería social y moral que durante los últimos siete años he tenido que soportar, y el tiempo que aún quede, hasta ver cómo se desmota, y si tienen el valor de hacerlo los que ahora han ganado el primer escalón para en unos meses gobernar en España.










