La conversión de una joven arquitecta y pintora
En los tiempos actuales parece que la gracia de Dios no mueve los corazones de nadie hacia la conversión. Esto es absolutamente falso. Las conversiones siguen en la vida ordinaria. Muchas solamente las conocen las personas implicadas y cercanas al convertido.
En otros casos, se publican de forma sencilla, en las hojas diocesanas, por ejemplo. En la revista Iglesia en camino, editada desde el 1 de diciembre de 1996, según consta en su archivo colgado en la red, y coordinada en la archidiócesis de Mérida-Badajoz, por parte del delegado de medios de comunicación social.




