La cruz y la cara: gobierno picado y pueblo sencillo ante la televisión
El Papa está en Roma. Por aquí ha dejado una excelente doctrina derramada con sencillez tanto en Santiago como en Barcelona. A estas verdades como puños los de siempre, el gobierno y sus terminales mediáticas, le han puesto sordina. Han destacado, por el contrario, las palabras pronunciadas en el avión, donde habló del laicismo actual, comparado con el anticlericalismo de los años treinta del siglo pasado. Esto les ha hecho pupa, porque en se ven retratados en esa realidad.
Esta ha sido la cruz. Pero la cara está en los millones de espectadores de televisión que han visto las variadas horas que el ente público, pagado con nuestros impuestos, ha emitido de todos los actos de la visita del Papa.




