InfoCatólica / Tomás de la Torre / Archivos para: Septiembre 2008

4.09.08

La Iglesia y sus medios de comunicacion (1)

Los medios de comunicación son unas plataformas imprescindibles en la sociedad actual. Todas las instituciones: sindicatos, partidos políticos, movimientos cívicos, asociaciones vecinales, entidades deporivas…..necesitan usar como altavoeces a los medios informativos para vender sus productos y convencer a la opinión pública de la bondad de sus mensajes.

Por lo tanto, la relación, en el momento presente, de toda corporación con los medios de comunicación es absolutamente necesaria, aunque algunas veces se pase del amor al odio, o viceversa, en menos que canta un gallo. Estos son los precios de los valores entendidos entre la empresa editora y la comunidad que desea pregonar sus valores o conquistas.

Desde la mitad del siglo XIX, la Iglesia, como institución religiosa insertada en la sociedad, comenzó a disponer de medios propios. Comenzaron a publicarse los Boletínes Oficiales de los Obispados, como vehículo de comunicación oficial entre las Curias y los sacerdotes, donde aparecían las cartas del obispo, los edictos, las normas canónicas, las crónicas de sucesos, los nombramientos de sacerdotes y hasta los decretos gubernamentales que tuvieran relación con la vida eclesial. Y así continúa hasta el momento presente en todas las diocesis españolas.

Con motivo, a principios del siglo XX, de la celebración, en Madrid, del Congreso Eucarístico Internacional, el comité organizador fue recibido en audiencia por el Papa San Pío X. Entre los asistentes estaba un hombre de convicciones profundas: don Angel Herrera Oria. Su Santidad sugirió a los comisionados que fundaran un periódico católico en Madrid. Así nació el Diario El Debate, de cuya escuela fueron saliendo periodistas que se pusieron al frente de cabeceras informativas de gran categoría como el Ideal de Granada, el Sur de Málaga, la Verdad de Murcia, el Hoy de Badajoz, y alguno más por Galicia, Castilla y Aragón.

Se creó una empresa llamada la Editorial Católica, que mantenía el espiritu de estos medios impresos de comunicación social, que se convirtieron en voceros de la vida de la Iglesia y del humanismo cristiano. El diario Ideal pagó con un incendio en sus intalaciones su compromiso social y cristiano en los convulsos años treinta.

Acabada la guerra civil, la Editorial Católica mantuvo sus cabeceras, pero no volvió a sarlir más El Debate, y lo hizo el diario Ya, de Madrid. Durante los largos años del franquismo la sed de prensa católica española era un referente imprescindible para cualquier cristiano que deseara enterarse de la vida española, de la doctrina de la Iglesia y del compromiso social más valiente de aquella época. Todavia viven algunos de las personas firmantes del grupo Tácito, que estampaban su firma en unos valientes articulos en el periódico Ya de Madrid, donde se pedia a voces la llegada de la democracia despues de largos años de la dictadura del general Franco.

El Concilio Vaticano II produjo unas escisiones dentro de la comunidad cristiana que llegan a nuestros dias. Los años de la Transición vieron nacer varias cabeceras de prensa escrita: El País, Diario 16, El Independiente, El Mundo, La Razón……y la desaparición de otras como Informaciones, Madrid, y la venta de las cabeceras pertenecientes a la prensa del Movimiento Nacional que fueron vendidas a empresas cercanas al grupo Prisa.

La prensa de la Editorial Católica entró en un callejón sin salida. Se invirtió poco dinero en la renovacion tecnológica, se descafeinó el sentido profundo del periodísta catolico, educado en la Escuela de Periodismo de la Iglesia, se coló la lucha entre una visión extrema de cómo debía ser la prensa de aquellos años, donde se inició el pensamiento único enemigo feroz de la libertad.

La incompetencia de algunas personas, junto a la miopía de otras, llevó a la Editorial Católica a ser vendida. El diario Ya se quedó solo y fue acumulando deudas y tuvo que cerrar en una operación rara, que supuso la pérdida del último diario católico español.

Tomás de la Torre Lendínez

3.09.08

Tres cifras

Si existiera alguien que pensara que se puede vivir sin cifras y letras, no estaría leyendo este comentario, ni entendería nada de lo que vamos a bosquejar. Las cifras y las letras nos acompañan desde la cuna a la tumba. Veamos tres ejemplos:

1.- La crisis económica es tan profunda que las cifras sobre la situación no paran de ponerse en los medios de comunicación: la subida constante del paro, la bajada del producto interior bruto, el índice de confianza de los consumidores, la tasa de inflacción, el porcentaje de ventas de vehiculos a motor….Todo esto no se puede enmascarar, ni mentir, ni jugar al malabarismo liguistico. Las cifras son tozudas, por mucho que se desee vivir en la nube de un mundo feliz.

2.- La educación nos presenta otras cifras: el rotundo fracaso escolar, que llega a uno de cada tres estudiantes; el lento aumento de objetores a la asignatura de Educación para la ciudadanía; el sucesivo listín de sentencias favorables a los padres objetores; el deseo, todavia, en el principal partido de la oposición, para poner de acuerdo a las autonomías donde gobiernan en torno a esta asignatura obligatoria.

3.- El tráfico rodado nos da otras cifras: el verano que aún no ha terminado ha sido el que menos muertos ha producido la carretera desde el año 1964. Pero, a cambio, por las tierras del Sur español nos anuncian una futura ley “de la muerte digna", donde ni los familiares serán escuchados. Y se apunta a una ampliación de la ley del aborto muy “progresiva” para toda España.
mapa de España

La primeras cifras están aumentando el número de personas que piden ayuda a Cáritas para salvar sus situaciones de probreza real y severa. La Iglesia, siempre Madre y Maestra, abre sus brazos y sus manos, y con la solidaridad de todos los cristianos, ayuda a quien lo necesita.

La segundas cifras llevan a decir en voz alta a los padres: todavia pueden ustedes objetar a la impuesta asignatura de Educación para la ciudadanía. Cuantos más sean más fuerza se puede hacer para quitar esa absurda manera de criar futuros seres estabulados y aborregados.

Las terceras cifras conducen a reconocer que ya no se muere tanto en la carretera, pero si se va a legalizar la eutanasia directa en los hospitales, y se piensa “modernizar” la ley del aborto para facilitarlo mejor, los cristianos decimos fuerte y alto: existe un mandamiento de la Ley de Dios que es taxativo: No matarás a nadie.

Para que no hablemos de estas cifras reales como la vida misma, un andaluz se lanza a la aventura de encontrar desaparecidos de la Guerra Civil por todos los rincones. ¿A donde vamos?.

Tomás de la Torre Lendínez

2.09.08

Los Seminarios españoles

Con septiembre van abriendo sus puertas los Seminarios Diocesanos, esos inmensos edificios, donde cursan sus estudios los futuros curas de nuestras diócesis. El número de alumnos es bastante bajo. Con todo no hay que perder la esperanza en que Dios continúa llamando a nuestros jóvenes al sacerdocio.

Dentro de la programación de la Conferencia Episcopal Española se encuentran unas sesiones de trabajo de delegados de pastoral vocacional y de rectores y formadores de los Seminarios de España. El intercambio de experiencias, las orientaciones comunes y el diálogo entre los presentes siempre convierte este tipo de jornadas en absolutamente necesarias para la promoción y funcionamiento de nuestro centros de preparacion de los curas del mañana.
Seminario de Madrid

La preocupación pastoral de la Iglesia española por el aumento de las vocaciones al sacerdocio ministerial es muy grande. Cada obispo diocesano tiene como punto primario en su agenda disponer de un Seminario fisicamente apto, intelectualmente disciplinado, espiritualmente enriquecido y formalmente pedagógico, para que los futuros pastores de la diócesis sepan donde pisan, conozcan las ovejas que se les va a encomendar, puedan dialogar con una sociedad vuelta de espaldas a lo sagrado, atiendan con dedicación pastoral a los más necesitados, a los enfermos, a los ancianos, a los niños, a los jóvenes, a las familias……y le hablen al Señor de todos para que el Señor les inspire palabras de consuelo, de alegría, de ilusión, de esperanza y de amor a Dios y la Iglesia.

Y todo esto lo lleven al momento cumbre de la vida cristiana: a la celebración de la Eucaristía en el Día del Señor, donde todos se alimentan del Cuerpo y la Sangre del Señor para ser fuertes en el papel que cada uno ejerza en la sociedad actual.

Dios sigue llamando a nuestros jóvenes a ser curas. Pero ¿encuentran silencio, testimonio, alegria, dedicación plena…..en los demás padres, profesores, sacerdotes, religiosos y laicos, para decir sí con todas las consecuencias?.

Tomás de la Torre Lendínez

1.09.08

Los grupos de laicos

Con agosto ha terminado el Meeting de Rimini con más de setecientas mil personas. En el comunicado de conclusión aseguran que el encuentro ha sido el intento de responder, de forma positiva, a la pregunta que se hacia el poeta Eliot: ¿Es la Iglesia la que ha abandonado a la humanidad, o la humanidad la que ha abandonado a la Iglesia?. Todo ha estado organizado por personas vinculadas a Comunión y Liberación.

Durante los dias agosteños, en Cazorla y en Loyola, el movimiento de los Focolares ha celebrado sendas Mariápolis, donde tambien han acudido muchas personas. El lema central ha sido: Una ciudad para todos.

La Iglesia actual goza de varios grupos eclesiales que han dado mucha vitalidad a la inmensa fuerza del laicado, que es mayoritario en el seno de la comunidad de los hijos de Dios. El Papa Juan Pablo II el Grande alentó la vida jurídica, espiritual y pastoral de estos movimientos nacidos en el siglo XX.

La libre adscripción de los laicos a la vertiente que más le llene su espiritu apostólico nace de la propia libertad de los hijos de Dios, nacida con el sacramento del bautismo que hemos recibido.

Y la creación de estos y otros movimientos que puedan nacer está en la base de la presencia del Espíritu Santo, que guia a la Iglesia, Madre y Maestra.

Es verdad que algunos grupos, que todos conocemos en las páginas de la actualidad eclesial, se han perdido en alguna curva del camino, y la Iglesia ha tenido que enviar una autoridad episcopal, de modo especial, para poner en orden la situación y no se termine por hacer mangas y capirotes en el seno de esa institución.

Y es que no debemos perder de vista que una cosa es la autonomía jurídica de cada movimiento apostólico, y otra que la Iglesia, Madre y Maestra, haga dejación de sus funciones de gobierno pastoral sobre las ovejas que el Señor le encomedó a Pedro y sus sucesores en la sede de Roma.

Tomás de la Torre Lendínez