InfoCatólica / Tomás de la Torre / Archivos para: Septiembre 2008

19.09.08

La historia real

Tal como se están poniendo los estudios y publicaciones de contenido histórico en el campo de la Iglesia, de la Sagrada Escritura y otras materias, lo más razonable es dejar escrito cómo es uno, lo que uno hace, lo que uno piensa, lo que a uno le gusta, lo que a uno le disgusta….Basta con mirar a nuestro alrededor y observar cómo, sin documentos de archivo en la mano y sin testimonios de ninguna clase se califica y se clasifica a las personas de las formas más diversas, que cuando llegan hasta internet entonces se arma la marimorena.

Uno se levantó el otro día aludiendo a no sé que aspectos de la sexualidad de Jesús. Le cayeron sus correspondientes correctivos. Otros insinuan aspectos raros de la vida del cardenal Newuman solamente mirando la inscripción de su lápida sepulcral, cuando la Iglesia desea llevar sus restos a otro lugar. Otros tantos, sueltan que Darwin debe ser rehabilitado por la Iglesia, cuando nunca lo condenó por nada. Otros aducen que Pio XII no hizo nada por salvar a los judios durante la II Guerra Mundial, y es el mismo Benedicto XVI, quien afirma tajante todo lo que hizo en favor de los hijos del pueblo de Israel e invita a que se siga investigando sobre su gran pontificado en medio de los totalitarismos de su época.

Está claro. Debemos dejar una autobiografía junto a nuestra voluntad testamentaria para no ser colgados de la picota cuando cerremos los ojos, porque, de lo contrario, nos sacarán los colores cuando no podamos defendernos, nos clasificarán en tal línea de pensamiento social y moral, y hasta serían capaces de desenterrarnos para apalearnos cuando en vida no pudieron hacerlo.

La historia ya no se busca en los archivos de los que la Iglesia es depositaria y los tiene abiertos para investigar. Ahora son los grandes “grupos de intereses” los que escriben y reescriben la historia quitando a Dios del horizonte. Así se legalizan matrimonios entre personas del mismo sexo, se amplia el aborto a la voluntad de la mujer embarazada, se pide la eutanasia completa, y lo que nos quede por leer, ver, oir y saber si seguimos por este alocado camino, donde quien conduce el autobus de la actualidad son “grupos de presión” dispuestos a imponernos una moral, unas costumbres y unas legislaciones perfectamente diseñadas en sectas secretas, que tratan de sustituir la Religión Católica por una especie de normas conductuales aborregadoras de la actual sociedad.

Ya saben: si queremos que cuenten nuestra historia real, dejemosla escrita antes de irnos al otro mundo. De lo contrario estaremos situados donde les plazca a los “grupos de intereses torvos".

Tomás de la Torre Lendínez

18.09.08

Las pastoral en las prisiones

En torno al 24 de septiembre, fiesta de Nuestra Señora de la Merced, patrona de las instituciones penitenciarias, en todas las prisiones, donde suele haber un capellán acompañado por un grupo variado de laicos, se hace una serie de actividades de contenido lúdico y religioso. Siempre destaca la Eucaristía celebrada en el interior del recinto carcelario a la que voluntariamente acuden los internos con la intención de implorar, por medio de Maria, que la estancia en la cárcel el Señor les ayude y les conforte en las horas difíciles de su internamiento obligado por haber infringido la ley.

Los capellanes y el equipo de voluntarios tratan de vivir la bienaventuraza de Jesús: “venid, benditos de Padres….porque estuve en la cárcel y vinísteis a verme” y, con ella, la más antigua y genuina tradición de la Iglesia primitiva, preocupandose de aquellos que están encarcelados y compartiendo su sufrimiento.

En sus visitas a la cárcel, el equipo de pastoral penitenciaria no olvida la promoción humana de los internos, la meta de la reinserción, la ayuda en asuntos administrativos y burocráticos y la relación con el entorno familiar, para lo cual establecen lazos con las parroquias de origen, tratando incluso de ayudar a las familias a través de Cáritas.

Junto con las autoridades penitenciarias, los capellanes y voluntarios llevan a cabo una importante tarea, la humanización de la prisión. Son, sobre todo, heraldos de la compasión y del perdón infinitos de Dios, ayudando a los internos a recuperar la esperanza y a descubrir el sentido de la existencia, de manera que, con la gracia de Dios puedan transformar su propia vida, reconciliarse con su entorno y, en la medida de lo posible, iniciar una vida honesta y recta en el seno de la sociedad.

Los capellanes y voluntarios tratan de crear en el centro penitenciario una auténtica comunidad de creyentes. Para ello, fomentan los catecumenados de adultos y ofrecen a los internos la oportunidad de tener un encuentro fuerte y serio con Jesucristo, por medio de la recepción de los sacramentos.

Es bueno conocer cómo trabaja la Iglesia en el interior de las prisiones. Algunos equipos de voluntarios están compuestos por personas mayores. Deben rejuvenecerse. Quien desee colaborar en esta pastoral puede acudir a su parroquia o a su obispado.

Tomás de la Torre Lendínez

17.09.08

Un entierro por lo civil

Un matrimonio amigo, con pocos años 27 y 26 años respectivamente, están alucinados cuando los encuentro por la calle. Han acudido a un entierro por lo civil. Han estado en una sala multicultual de un tanatorio privado. El fallecido era un amigo de ellos, victima de cáncer rápido. Habia hecho su testamento, donde dejó plasmado el deseo de ser enterrado por lo civil.

La viuda, y los padres del muerto, cumplieron con el rito mortuorio. Pero aquí entra una trama que se acerca a lo ridículo y a lo sarcástico con fotografía de entierro.

Están todos en la sala. En el centro, sobre un elemental catafalco, se encuentra la caja con el cadaver. La ceremonia la dirige un hermano del fallecido, con vaqueros y camiseta veraniega. Dirige unas palabras declarando los motivos que tuvo el difunto para pedir esta “manera de despedirse de todos sus familiares y amigos". Por la megafonía se escucha el himno del club de futbol Barcelona, ya que el desaparecido era un seguidor empedernido. Tras esta audición, la viuda lee una cuartilla donde expresa el mucho amor que tuvo y tiene al difunto, contando cómo se conocieron estudiando secundaria en el instituto. Al acabar, el padre del muerto acude al micrófono y arenga a los presentes a que vivan bien y coman mejor porque en cualquier momento les puede llegar un cáncer como el de su hijo.

Cuando acaba el padre, pone fin a aquella situación el hermano vestido con vaqueros quien entona, con el puño en alto, la Internacional, pues toda la familia es miembro de un partido de izquierdas. Como la mayoría no la conocía se pone por la megafonía para que conste que se ha cumplido con la voluntad del fallecido.

Todos los reunidos acaban yendose cada cual a sus obligaciones, porque se había pedido que nadie molestara a la familia con expresiones de sentimiento.

El matrimonio que me narra todo está muy sorprendido. Me piden la opinión. Les contesto que la libertad del ser humano es total a la hora de elegir como desea ser despedido de este mundo. Y que a esto hemos de acostumbrarnos cada día más, puesto que el laicismo imperante seguirá clavando sus normas de conducta en esta sociedad. Y así estamos y por ahí iremos.

Tomás de la Torre Lendínez

16.09.08

La catequesis parroquial

En la parroquia, como en todas las españolas, estamos atendiendo a un montón de gente, de mamás sobre todo, van pocos papás, salvo los separados o casos similares, que apuntan a sus niños en la catequesis de primero de Primaria.

Este curso existe la novedad del uso del nuevo catecismo “Jesús es el Señor". Además los catequistas acudirán el próximo fin de semana a un cursillo intensivo, organizado por las diócesis de Andalucía Oriental, que tiene como lema general: Pablo, evangelizador y catequista: reflexión sobre la vida y misión del catequista en el año paulino.

Estos niños son los que tras cuatro años de catequesis, harán su primera Comunión hacia la primavera del año 12. Estos y los anteriores, y los que sigan llegando, son hijos de unos padres que publicamente, en las encuestas y en las matriculas colegiales, eligen la asignatura de Religión para ellos. Pero estas familias, salvo casos excepcionales, no acuden a participar en nada en la parroquia, ni en la Eucaristía del domingo. Solamente cuando existe una reunión organizativa y son convocados acuden las madres y unos pocos padres. Cuando más participan es el curso durante el cual sus hijos van a recibir la primera Comunión, cuya fecha la exigen con años de antelación para ir montando todo el tinglado que acompaña al acontecimiento de que sus hijos reciban el Cuerpo de Cristo.

Estos padres son los que se declaran católicos en un ochenta por ciento en toda España, aunque no practiquen su fe con la comunidad de los bautizados. Estos padres cuando sus hijos salen de la parroquia el dia de la primera Comunión se sienten como que acaban una larga etapa, y consideran que no deben aparecer sus hijos en la catequesis de perseverancia porque lo consideran una pérdida de tiempo. Por esto, y por otras causas, a la Confirmación llegan muy pocos jóvenes.

Esta sociedad así está demandando una nueva evangelización. Pero los sacerdotes, padres, catequistas, profesores, familia…..¿hemos comenzado esta larga, apasionante e ilusionante tarea?

Tomás de la Torre Lendínez

15.09.08

El humor en la Iglesia

Un grupo de amigos me envía un correo electrónico. Me hablan de varias cosas. De ellas destacan una: el buen humor en el interior de la Iglesia. Apuntan que nos ven excesivamente tristes. No se andan por las ramas y me emplazan a que opine sobre el humor en la comunidad cristiana.

Es verdad que no les falta razón. El cristiano actual se levanta por la mañana con una cara de perros, que lleva puesta hasta que llega al trabajo, donde encuentra a otros con la misma mala cara y mal humor. Cualquiera podemos hacer el esfuerzo de observar en la forma en que se dicen los: !Buenos dias¡. Y cuando se dicen, porque a veces se hace un gruñido propio de una cara de perro malhumorado. Algunos les dura todo el dia y varios dias. Otros de modo constante.

El buen humor del cristiano nace de saberse participe de la alegría de Cristo resucitado de entre los muertos para nuestra salvación. La historia de la Iglesia nos presenta a muchas personas llenas de buen humor y de felicidad: San Francisco de Asís, por ejemplo. El mismo Papa Benedicto XVI acaba de conquistar el corazón de los franceses por su sencillez, humildad y sentido cristiano de un comportamiento sereno y pacífico que transmite la alegría del hijo de Dios que se reconoce así mismo como es. Ha sido un estadista con los gobernantes. Un intelectual con los intelectuales. Un enfermo con los enfermos. Sin hacer teatro. Le ha nacido del corazón.

Este es el comienzo para aprender a tener buen humor cristiano: no considerarse un superman. Se debe ser un ser normal, que se toma en serio el humor, ya que es una de las principales fortalezas del ser humano. La risa y el buen humor meceren un importante protagonismo dentro de la persona y producen una de las sensaciones más placenteras de la experiencia humana.

Junto a una persona con buen humor se siente uno más seguro. En una sociedad donde el Dios del bien va siendo escondido, el malhumor está aflorando de forma evidente. El Papa ha mirado a la Reina de la Alegría, la Virgen María, le ha rezado, le ha implorado y ha puesto en sus manos a toda la humanidad.

Mis amigos me ponen la prueba del algodón: navegar por ciertas páginas y los comentarios correspondientes de internet son la muestra del malhumor, del pesimismo, de horizontes oscuros, de la falta de esperanza.

Tomás de la Torre Lendínez