El politono de misa de 11
No, no se me confundan. Yo sé que con los teléfonos de última generación, los llamados Smartphone, uno lleva en el bolsillo el mundo entero. Me falta uno que haga café y que lleve incorporado el cajero automático. Todo se andará.
Una de las cosas “diver” de estos artilugios es la posibilidad de elegir el “politono”, creo que se dice así, que consiste en que cada cual puede elegir un soniquete para las llamadas entrantes, con la posibilidad incluso de que sea politono cambiante depende de quién te llame. Imaginen: Suspiros de España si llama la abuela, la Internacional para el tío Paco, rojo de siempre; Bob Esponja si es un nieto, algo de Serrat para hijos, yernos y nueras, Tantum ergo si se trata del párroco y la marcha nupcial de Wagner si es algo relacionado con la boda de la niña.
Les prometo que todos esos politonos los he escuchado yo en alguna misa.

No lo sé, ni creo que nadie pueda saberlo. No hay ninguna revelación pública sobre el número de condenados y las penas del infierno.
No conozco la nueva teoría, pero pudiera ser que a servidor la teología de siempre se le haya quedado obsoleta y que el Catecismo haya sufrido alguna corrección fundamental que esté replanteando algunas cosas. Puede ser.





