Retomar el movimiento litúrgico
El pensamiento de Benedicto XVI sobre la renovación litúrgica querida por el Concilio, compartido por la mayor parte de los obispos, es que aquella contiene riquezas no plenamente exploradas (Sacrosanctum Concilium, n.3). Por eso la reforma litúrgica no es en absoluto perfecta ni está concluida: hay necesidad de correcciones e integraciones, pero procediendo de modo diferente de lo hecho en el tiempo postconciliar, no imponiendo más obligaciones que las necesarias, ilustrando las posibilidades y promoviendo el debate.
Para retomar el movimiento litúrgico deben conocerse los fundamentos teológicos de la liturgia descritos de modo sistemático en el Catecismo de la Iglesia Católica (art. 1077-1112), basado en la Constitución Sacrosanctum Concilium, que ayudarán a identificar los aspectos textuales y rituales necesitados de restauración.

