(InfoCatólica) El Papa León XIV no rezará el próximo martes, 27 de octubre, en Asís junto al patriarca ortodoxo de Constantinopla, como estaba previsto. Sus médicos han desaconsejado, como medida de precaución, el vuelo en helicóptero hasta la ciudad umbra, dado el poco tiempo transcurrido desde la cirugía torácica a la que se sometió el 13 de octubre.
La decisión despeja la incógnita que pesaba sobre su asistencia. Hace apenas unos días, como informó InfoCatólica, los franciscanos de Asís se limitaban a señalar que la participación del Pontífice no estaba confirmada, aunque tampoco descartada.
Buena evolución, pero sin vuelo
La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó en la mañana de este viernes, 23 de octubre, de que, «según lo programado, el Santo Padre se ha sometido a una radiografía de tórax de control. El examen confirmó su excelente evolución postoperatoria». Los datos del parte proceden del doctor Luigi Carbone y del profesor Stefano Margaritora, que atienden al Papa en su recuperación.
La buena marcha del postoperatorio no ha bastado para mantener el desplazamiento. «Sin embargo, dado el poco tiempo transcurrido desde la cirugía, los médicos tratantes consideraron oportuno desaconsejar el vuelo en helicóptero previsto para el 27 de octubre, como medida de precaución», señala la nota.
En una comunicación posterior, la Oficina de Prensa confirmó que, «para continuar su recuperación tras la cirugía torácica a la que se sometió el pasado martes 13 de octubre, el Papa León XIV no estará presente en Asís el 27 de octubre, como estaba previsto, para el encuentro "Paz desarmada y desarmante", que conmemora el 40.º aniversario de la Jornada Mundial de Oración por la Paz, convocada por San Juan Pablo II».
Lo que estaba previsto en Asís
El encuentro, organizado por la Comunidad de San Egidio, comienza este domingo, 25 de octubre, y reunirá a unos 5.000 participantes y a numerosos dignatarios religiosos y políticos. El martes, León XIV iba a orar por la paz en la basílica de Asís con el patriarca ecuménico Bartolomé I y con los representantes de otras confesiones cristianas.
Los miembros de las religiones no cristianas, en cambio, celebran sus actos por separado con el fin de evitar el sincretismo. Para musulmanes, judíos, hindúes, budistas y fieles de otras religiones se han preparado trece lugares en Asís, donde cada uno reza según su propia tradición.
Un mensaje de cercanía
Aunque no podrá acudir, el Papa hará llegar sus palabras a quienes se reúnan en Asís. Según la nota vaticana, León XIV «enviará un mensaje de cercanía a los organizadores, líderes y representantes de las confesiones y religiones cristianas, así como a los invitados presentes, convencido de que el "espíritu de Asís", el diálogo y la búsqueda de palabras y gestos de paz son recursos valiosos en una época de conflictos».
Las reuniones de Asís nacieron con la jornada convocada por Juan Pablo II en 1986. Ya entonces muchos católicos lamentaron la apariencia de sincretismo y algunos abusos producidos al margen de la celebración oficial, como la colocación de una imagen budista sobre el altar de una iglesia franciscana. Benedicto XVI, que había mostrado sus reticencias hacia estos encuentros antes de ser elegido Papa, los mantuvo durante su pontificado, pero veló especialmente por evitar cualquier confusión sincretista o relativista.








