(InfoCatólica) El Papa León XIV celebró este viernes, 16 de octubre, la Santa Misa en la sala habilitada en la décima planta del Policlínico Gemelli de Roma, donde se recupera de una intervención quirúrgica, y distribuyó él mismo la comunión a los presentes. Ese mismo día, la Oficina de Prensa de la Santa Sede informó de que el Pontífice había conversado por teléfono con Vladimir Putin, presidente de la Federación Rusa, para pedirle un alto el fuego en la ciudad de Oleshky, en la región de Jersón.
La Santa Sede ha anunciado además que el domingo el Papa dirigirá la oración del Ángelus.
Misa con el personal del hospital
A la celebración, que tuvo lugar a las 12:00 horas, asistieron médicos y personal de enfermería del hospital que en ese momento se encontraban fuera de servicio, así como miembros del Cuerpo de la Gendarmería del Estado de la Ciudad del Vaticano. La Santa Sede difundió dos fotografías del momento.
En su homilía, el Papa agradeció a todo el personal (médicos, enfermeros y auxiliares) el trabajo que realizan cada día cuidando de los enfermos y de su fragilidad y, en especial, todo lo que han hecho y hacen por él.

Mejora constante
El cuarto parte médico, firmado por el doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora, señala que el Santo Padre se sometió por la mañana a análisis de sangre y a una radiografía de tórax, cuyos resultados han confirmado la mejora constante de su estado general. Prosiguen asimismo las sesiones de fisioterapia respiratoria. «La recuperación postoperatoria le permite realizar las actividades cotidianas normales con total autonomía», concluye el comunicado.
Por la tarde, el Papa recibió en el Gemelli, en visitas por separado, al Cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización y decano del Colegio Cardenalicio, y al Cardenal Baldo Reina, vicario general de la diócesis de Roma.
Llamada a Putin por Oleshky
El comunicado sobre la conversación telefónica con el presidente ruso, publicado el viernes por la tarde, recoge la petición del Papa. «Durante la conversación, el Santo Padre expresó su profunda preocupación por la grave situación humanitaria en la ciudad de Oleshky, en la región de Kherson, y pidió un alto el fuego que permita el envío de alimentos y asistencia médica, así como la evacuación voluntaria y segura de la población civil».
La nota finaliza con una reafirmación del papel de la Santa Sede. «Por último, el Santo Padre reafirmó el compromiso de la Santa Sede con la promoción del diálogo y la paz».
Parolin: «una ciudad sitiada»
El Cardenal secretario de Estado, Pietro Parolin, subrayó que la gestión partió del propio Pontífice. «Ha sido el Santo Padre quien ha tomado la iniciativa de defender la causa de esta ciudad sitiada, en la que se encuentran unos 2.000 civiles que necesitan vías de salida, vías humanitarias de salida», explicó al margen de un coloquio celebrado en la Universidad Católica en Roma. «El Papa ha pedido que haya, precisamente, una tregua para permitir tanto la llegada de ayuda humanitaria, sobre todo alimentos, como la evacuación de quienes desean salir de la ciudad».
El purpurado expresó su confianza en una respuesta positiva de Moscú. «Yo», añadió, «espero que, ante la petición del Santo Padre, el presidente Putin acepte poner en práctica lo que el Papa le ha pedido. El hecho de haber aceptado la llamada, de haber hablado, en mi opinión (o, mejor dicho, espero que sea un buen augurio), puede suponer realmente la puesta en práctica, la materialización de lo que el Papa ha pedido».







