(InfoCatólica) El Obispo Heiner Wilmer SCJ, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), ha confirmado que el Vaticano continúa estudiando los estatutos de la Conferencia Sinodal, el organismo de ámbito federal que pretende dar continuidad al Camino Sinodal alemán. El nuevo órgano, integrado por obispos y laicos con capacidad deliberativa conjunta, lleva casi medio año a la espera de una respuesta de Roma.
«Los estatutos están siendo tramitados en Roma», declaró el Obispo de Münster en una entrevista con el portal Kirche+Leben. «Sé por los responsables allí que necesitan algo más de tiempo. Confío en que avanzaremos.»
La reunión de noviembre, en el aire
Wilmer ratificó lo que ya había adelantado en mayo: considera improbable que la Conferencia Sinodal pueda reunirse en noviembre, como estaba previsto. «Personalmente, no creo que nos reunamos ya en noviembre, debido a las dinámicas internas, porque el expediente pasa de un dicasterio a otro», explicó. La primera sesión estaba fijada para el 6 y 7 de noviembre en Stuttgart, con una segunda convocatoria los días 16 y 17 de abril de 2027 en Wurzburgo.
Los estatutos se encuentran en Roma desde finales de marzo, lo que supone casi seis meses de revisión. El punto crítico sigue siendo la cuestión de la deliberación y toma de decisiones conjunta entre obispos diocesanos y miembros no episcopales, un modelo que en los últimos años ha encontrado resistencia en el Vaticano. Según el texto estatutario, la Conferencia Sinodal «delibera y adopta resoluciones en el sentido de "procesos de decisión sinodales" (cf. documento final del Sínodo de los Obispos, n.º 94) sobre cuestiones importantes de la vida eclesial de alcance supradiocesano».
Ni Francisco ni León XIV exigieron el fin del proceso
Según él, ni bajo el pontificado de Francisco ni bajo el del Papa León XIV ha habido una exigencia formal por parte del Vaticano de poner fin al Camino Sinodal, pese a las críticas reiteradas a algunas de sus propuestas de reforma, que afectan a puntos centrales de la doctrina transmitida. Tampoco se ha reclamado expresamente que los nuevos órganos se configuren exclusivamente dentro de los cauces previstos por el derecho canónico vigente.
Wilmer, por su parte, subrayó su convicción sobre la sinodalidad: «La Iglesia es para mí sinodal. Con la sinodalidad asocio un gran respeto y una gran estima. Solo avanzamos si caminamos juntos.» Añadió que la sinodalidad está «profundamente arraigada» en la diócesis de Münster.
Tres obispos al margen, pero abiertos a reincorporarse
Tres obispos diocesanos en activo se retiraron del Camino Sinodal tras las sucesivas advertencias del Vaticano: el Cardenal Rainer Maria Woelki, Arzobispo de Colonia; Stefan Oster SDB, Obispo de Passau, y Rudolf Voderholzer, Obispo de Ratisbona. También se había retirado el ya dimitido Obispo de Eichstätt, Gregor Maria Hanke OSB. Al quedar fuera estas diócesis, el Comité Sinodal preparatorio no fue respaldado por la DBK como tal, sino por una asociación creada ad hoc por las 23 diócesis restantes.
Si Roma aprueba los estatutos, no se descarta que los tres obispos se reincorporen. Oster declaró en marzo: «Siempre he dicho que iré con la Iglesia universal. Espero con cierta expectación a ver cómo se pronuncia Roma. Pero, en principio, mi posición es: si lo hacemos en sintonía con la Iglesia universal, yo participo.»
El Obispo de Passau precisó que la parte alemana ha intentado explicar al Vaticano que «"adoptar resoluciones" es algo distinto de "decidir"», y se mostró confiado: «El proceso lleva ya más de dos años. Se ha creado una reciprocidad. Nadie va a estrellar esto contra el muro. También Roma tiene interés en que nadie salga con una pérdida de imagen. Por eso creo que la Conferencia Sinodal llegará.»







