(InfoCatólica) En la diócesis alemana de Limburgo, Andreas Unfried, un sacerdote con 63 años y a punto de jubilarse, ha enviado una carta a su obispo, Mons. Georg Bätzing, anunciándole que va a casarse con su novia. También ha publicado la carta en la página web de su parroquia de Santa Úrsula, situada en el casco antiguo de la ciudad de Oberursel.
El sacerdote, que se ordenó hace 37 años, dice con respecto al celibato: «he intentado vivir esto lo mejor que he podido, pero tengo que reconocer que realmente no llevo ese carisma dentro de mí». No está muy claro qué tiene que ver el celibato con la castidad más básica ni qué quiere decir con que lo ha «intentado», porque también admite en su escrito que ha estado «viviendo en secreto la relación con mi gran amor» durante muchos años. Asimismo, explica que «no habría aguantado estos 37 años si no hubiera podido estar seguro del apoyo de mi pareja de vida», lo que parece indicar que prácticamente nunca ha vivido el celibato en sus casi cuatro décadas de ministerio sacerdotal.
Ahora, como su pareja ya se ha jubilado y el va a jubilarse también, ya no encuentra razón para guardar el secreto y no casarse: «Ella me ha estado esperando durante mucho tiempo. Estoy muy agradecido por eso. Ahora ya basta. Ahora el amor me llama hacia la mujer con la que he compartido la vida durante mucho tiempo».
A la vez que anuncia todo esto y aparentemente inconsciente de la disonancia, explica que está muy agradecido a la Iglesia porque «ha reconocido y promovido mi talento de una manera tan enriquecedora. Sin la Iglesia Católica, no sería quien soy hoy». También afirma que se siente pastor «con todo el corazón».
«Soy consciente de las decepciones que también provoco con mi decisión. Solo espero que mi decisión pueda ser aceptada en algún momento», dice, al hablar de su parroquia, desentendiéndose de las consecuencias de su comportamiento con una actitud llamativamente adolescente para alguien que está al borde de la jubilación.
¿Qué habrá enseñado este sacerdote durante 37 años sobre temas como la verdad, la castidad, la obediencia, la hipocresía, el matrimonio, el sacerdocio, el arrepentimiento, la confesión, el sacrilegio o el escándalo? No es difícil de imaginar. A pesar de ello, de un ministerio sacerdotal vivido durante años en la inmoralidad y la doble vida y del gravísimo escándalo causado, el portavoz de la diócesis ha declarado que «respetamos la decisión personal del párroco don Andreas Unfried y le agradecemos sus décadas de compromiso».
Lo cierto es que esta situación es relativamente frecuente en Alemania, donde el ambiente anticelibatario está muy extendido entre el clero. A menudo se dice que muchos obispos están al corriente y no hacen nada, porque también son contrarios al celibato sacerdotal (y a la castidad en general, ya que se trata de sacerdotes que viven en pareja sin casarse). En este caso de Limburgo, por ejemplo, resulta muy difícil imaginar que, en una diócesis mediana, Mons. Bätzing no supiera lo que estaba pasando durante tantos años. En cualquier caso, el prelado, que es Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, ha manifestado multitud de veces que está a favor de abolir el celibato sacerdotal.
Esta doble moral explica muchas cosas de la situación de la Iglesia en Alemania, de su proceso sinodal revolucionario y de su forma de encarar la relación con el Vaticano, caracterizada por la hipocresía de afirmar públicamente que se acepta la doctrina, la moral y la disciplina de la Iglesia, pero actuando en la práctica al margen de ellas.







