Los obispos de EE.UU. lanzan una campaña nacional contra la distribución de píldoras abortivas por correo
Arzobispo Paul S. Coakley | Screenshot

«Cada aborto supone la muerte de un niño y un daño a la madre»

Los obispos de EE.UU. lanzan una campaña nacional contra la distribución de píldoras abortivas por correo

Los obispos Coakley y Thomas piden invocar a san José y presionar a farmacias y laboratorios para frenar una «industria del aborto por correspondencia» que ni demócratas ni republicanos han desmantelado.

(InfoCatólica) La distribución masiva de fármacos abortivos a través del correo postal se ha convertido en uno de los principales frentes de la batalla provida en Estados Unidos. Como adelantábamos hace un mes, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) ha puesto en marcha una iniciativa nacional que combina oración, educación y presión ciudadana para frenar lo que los prelados describen como una «industria del aborto por correspondencia» que ya canaliza más del 60 % de los abortos en el país mediante la combinación de mifepristona y misoprostol.

La campaña, anunciada el 18 de agosto en un comunicado conjunto firmado por el arzobispo Paul S. Coakley, presidente de la USCCB, y el obispo Daniel E. Thomas, presidente del comité de actividades provida de la Conferencia, se extenderá hasta el 31 de octubre, abarcando así el mes en el que la Iglesia en Estados Unidos conmemora el Respect Life Month (Mes del Respeto a la Vida). La USCCB llevaba semanas preparando la movilización, como informó InfoCatólica el 30 de julio.

«Cada aborto supone la muerte de un niño»

«Cada aborto supone la muerte de un niño y un daño a la madre», escribieron los dos obispos en la carta que acompaña el lanzamiento de la iniciativa. «Ahora, con un acceso más fácil a las píldoras abortivas, la tasa de aborto está subiendo trágicamente, junto con mayores riesgos para la salud».

Las cifras respaldan la alarma episcopal. Según una estimación del Guttmacher Institute, organismo vinculado a la industria del aborto, en 2025 se practicaron 1,12 millones de abortos en Estados Unidos, un incremento del 21 % respecto a 2020, último año del que se disponía de estimaciones nacionales completas antes de la sentencia Dobbs v. Jackson Women's Health Organization (2022). El propio instituto advirtió de que la cifra real podría ser aún mayor, ya que muchas personas adquieren las píldoras abortivas de forma anticipada o las obtienen por canales distintos a las clínicas.

Cómo se ha llegado hasta aquí

Los prelados señalan que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) ha posibilitado la expansión de esta práctica al permitir que los fármacos abortivos se prescriban en consultas de telemedicina y se vendan tanto en farmacias de barrio como en plataformas en línea, eludiendo las leyes estatales que protegen la vida del no nacido.

La trayectoria regulatoria explica la magnitud del problema. La tasa de aborto en Estados Unidos tocó su punto más bajo en 2017, con algo más de 862.000 casos, y comenzó a repuntar durante la primera Administración Trump, que en 2019 aprobó el primer genérico de la mifepristona, conocida como «la píldora abortiva». Tras la sentencia Dobbs, que anuló Roe v. Wade y devolvió la competencia sobre el aborto a los parlamentos estatales, la Administración Biden autorizó la distribución de mifepristona por correo postal, una política que la segunda Administración Trump ha mantenido vigente. En 2025, esta misma administración aprobó además un segundo genérico de la mifepristona, para sorpresa de los grupos provida.

El resultado, advierten los obispos, es que la prescripción por telemedicina y el envío postal permiten sortear las restricciones incluso en estados con legislación que protege la vida. Esta situación deja a las mujeres «vulnerables a sufrir un aborto solas en casa, sin ninguna supervisión médica» y «genera oportunidades adicionales de explotación por parte de parejas violentas o de redes de trata de personas».

Oración a san José, presión a farmacias y recursos educativos

La USCCB pide a los fieles que invoquen la intercesión de san José, Defensor de la Vida, durante las semanas que dure la campaña. Además, anima a los participantes a informarse sobre los riesgos de los fármacos abortivos y a enviar mensajes a farmacias, distribuidores y compañías farmacéuticas implicadas en su comercialización.

Para facilitar esa movilización, la Conferencia está desarrollando una plataforma digital que permitirá enviar un único mensaje dirigido simultáneamente a farmacias físicas, farmacias en línea, distribuidores y laboratorios. Junto a la plataforma, la USCCB prepara materiales educativos que explicarán las diferencias entre la atención sanitaria en caso de aborto espontáneo y la eliminación de la vida de un niño mediante el aborto provocado, una distinción que los obispos consideran esencial para el debate público.

Un contexto legal en disputa

La iniciativa se produce en un momento de intensa batalla jurídica. En mayo de 2026, el Tribunal Supremo suspendió cautelarmente una decisión en el caso Louisiana v. US Food and Drug Administration, lo que permite que los fármacos abortivos sigan disponibles por telemedicina mientras el litigio se resuelve en instancias inferiores.

Por su parte, el fiscal general Todd Blanche ha expresado su intención de actuar contra esta práctica. Dirigiéndose a un grupo de líderes religiosos, Blanche afirmó: «Si los estados han dicho «vamos a proteger al no nacido y vamos a proteger cada vida desde el momento de la concepción», estamos implementando prácticas y políticas para que otros estados y otras organizaciones no puedan atacar eso».

6 comentarios

Miguel A. Parra
La recepcion y la ingesta de pildoras abortivas en tu propio domicilio facilita enormemente la extension del crimen del aborto, y diluye, seguramente, el sentido de la responsabilidad de las mujeres que lo cometen (ya que, aparentements, todo se decide y se dirime en casa, al amparo del silencio y del anonimato). Por eso, la responsabilidad moral de los politicos que procuran estas leyes es mayor, ya que añaden al fomento del aborto en si la dilucion de las conciencias. Que el Señor ilumine a estas personas para, que viendo el mal que producen sus decisiones politicas, se corrijan y conviertan
20/08/26 12:56 PM
María de los Ángeles
Una excelente noticia. Toda campaña que vaya contra la práctica del aborto en cualquiera de sus formas y en favor siempre de la vida, me alegra el día.
20/08/26 1:32 PM
Francisco Javier
Los "católicos" del partido democrata en guerra con el magisterio de la iglesia .¿Cuando habrá un decreto de excomunión contra estos "catolicos"?
20/08/26 4:40 PM
H. R. Pacios

Según el CEC de 1972, el que comete aborto o colabora con él de uno u otro modo queda EXCOMULGADO. Ahora bien:
¿Votar en las elecciones, incluso nulo o en blanco, no es consentir el aborto por consentir con el voto mismo la voluntad de la mayoría, como la que pidió la crucifixión del Señor y la libertad de Barrabás?
¿Seguro que no arderá en el infierno eterno el votante por consentir la democracia, independientemente de que los políticos a los que ha votado le mintieron en referencia a la supresión del aborto que luego no llevaron a cabo en el poder?
¿Es excusa alegar que se ha votado por un partido "pro vida" o contrario al aborto, dando por veraz la palabra de cualquier político? Lo digo porque Eva y Adán no parece que pudiesen justificar el pecado original en el engaño del padre de la mentira.
20/08/26 5:10 PM
H. R. Pacios
Supuesto: (piénsese en qué haría cada cual si fuera de su familia, especialmente padres y madres)
una familia católica que cumple con todos los preceptos de la Iglesia y es devota en todos sus miembros (padre, madre, hijos e hijas). Una familia normal y ejemplar.
Un día, la hija, de 18 años, tras una fiesta en la universidad, tiene relaciones sexuales consentidas (por supuesto que extramatrimoniales). Pasados dos meses, se encuentra mal y constata que está embarazada. La familia se entera (el drama no lo quita nadie)...
Lo propio de fieles verdaderos a Cristo es permitir que el bebe nazca y rodearle de todo el amor y cuidado posibles, independientemente de la reacción de la familia del muchacho o de el mismo muchacho insensato, padre de la criatura. Obviamente, la insensata muchacha, se supone que arrepentida por el pecado cometido, tiene que hacer penitencia recurriendo inmediatamente al confesionario y asumir la responsabilidad de por vida (madre casada o soltera). Esto sería lo propio del que, habiendo cometido pecado, ama a Dios como se debe, de los verdaderamente fieles, pues ni el peligro de muerte exime a uno de sus deberes.
¿Realmente sucede así o muchas familias relegan de inmediato su fe y mandan a la muchacha a la carnicería abortera de inmediato, por muy devotas que hayan sido hasta el momento olvidando el amor debido a Dios en cualquier circunstancia y manifestado en la caridad y cumplimiento de sus mandamientos? Menuda prueba de fuego...
20/08/26 5:22 PM
Generalife.
al erario le sale más baratito y ellas no tienen que ir a hospitales, que sean escuchados los obispos que han dicho muy clarito lo que producen las pastillas
20/08/26 6:40 PM

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