(InfoCatólica) Cuando uno piensa en actividades universitarias, la transformación de un «templo» masónico no es la primera que se viene a la cabeza. La audacia apostólica que rodea a las actividades de la Universidad de Steubenville no deja de sorprender.
El College of St. Joseph the Worker, una escuela universitaria católica de artes y oficios en Steubenville (Ohio, Estados Unidos), ha anunciado la adquisición de un templo masónico que será reconvertido en un centro cultural, una capilla abierta al culto público y un restaurante. El edificio, que será exorcizado y consagrado antes de iniciar las obras, pasará a llamarse Immaculata Hall.
De la novena a la oferta
El proyecto nació de un gesto de fe. Jacob Imam, presidente y fundador de la institución, comenzó a rezar una novena mientras caminaba cada día de trabajo alrededor del templo masónico, una práctica que repetía los fines de semana con su familia «como los israelitas rodeando Jericó», según ha explicado Wes Cimmarrusti, director de comunicación del centro.
«Nuestro presidente tuvo la audaz idea de iniciar una caminata de oración diaria alrededor del templo masónico y continuar hasta que San José y Nuestro Señor pusieran el edificio en manos del College», explicó Cimmarrusti al Catholic Herald.
En menos de un mes, los propios masones de Steubenville contactaron con la institución para ofrecerle la compra del inmueble. «Atribuimos totalmente este favor y esta oportunidad a la intercesión de San José y al poder de la oración», señaló Cimmarrusti.
Los masones de Steubenville celebrarán su último acto en el templo en noviembre de 2026 y abandonarán el edificio a continuación. La adquisición formal está prevista para enero de 2027, con un acuerdo de compra ya firmado. Para completar la operación, la institución necesita reunir cuatro millones de dólares (algo más de 3,6 millones de euros) antes del 10 de enero; hasta la fecha ha recaudado algo más de un millón.
Un ateneo para el valle del Ohio
El proyecto contempla tres espacios bajo un mismo techo. El primero es un teatro de 500 butacas concebido como un athenæum, un espacio en el que, según describe la propia institución, «una comunidad guardaba sus libros, escuchaba su música y debatía sobre sus asuntos más elevados». La sala acogerá conciertos sinfónicos, programas de música sacra y polifónica, recitales de cámara, ciclos de conferencias públicas de filosofía, teología, historia y literatura, festivales literarios, ceremonias académicas y actos cívicos. Estará abierta a las escuelas, coros y organizaciones de la región.
«Una ciudad que no puede reunirse no puede recuperarse», afirma Imam. «Steubenville necesita una sala donde la gente pueda sentarse junta, para una sinfonía, una conferencia, una graduación. Ahora ofreceremos una».
El segundo espacio será una capilla-relicario que albergará reliquias de primer grado y una réplica de la Sábana Santa de Turín, abierta al público y a los peregrinos. El tercero, el Clement's Café, aspira a ser el primer restaurante de categoría en el centro de Steubenville. «Porque una sala de conciertos sin una mesa cerca se vacía en cuanto suena la última nota, y porque un centro urbano sin motivos para quedarse después de las seis de la tarde aún no es un centro urbano», señala la institución.
Los estudiantes, manos a la obra
El College of St. Joseph the Worker forma a sus alumnos en la tradición intelectual católica al tiempo que les capacita en oficios manuales. Los graduados obtienen un Bachelor of Arts en Estudios Católicos, formación en un oficio cualificado y asistencia para encontrar empleo, sin deuda universitaria, según la página web del centro.
El edificio masónico completa un campus coherente en el corazón de Steubenville: la institución ya posee inmuebles en tres de los cuatro lados del templo y el terreno central, que se está convirtiendo en un patio universitario tradicional.
Gran parte de las obras de restauración correrán a cargo de los propios estudiantes, que recibirán un salario mientras adquieren experiencia profesional y formación. «Nuestros estudiantes restaurarán este edificio con sus propias manos», afirma Imam. «Eso no es un eslogan de recaudación de fondos; eso es el plan de estudios».
Cimmarrusti subrayó el sentido que la institución atribuye al proyecto: «No basta con que los católicos se limiten a afirmar la idea de santificar el orden temporal. Debemos construir instituciones, restaurar lugares, educar estudiantes y participar concretamente en esa labor».








