(InfoCatólica) El pequeño pueblo de Gietrzwałd, enclavado en la región de los lagos de Varmia y Masuria, en el noreste de Polonia, se prepara para celebrar en 2027 el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen María, las únicas reconocidas oficialmente por la Iglesia en territorio polaco. Los preparativos movilizan ya al santuario, a las autoridades locales y al episcopado, que confía en convertir la efeméride en un acontecimiento de alcance continental.
La Virgen habló en polaco
Las apariciones tuvieron lugar entre el 27 de junio y el 16 de septiembre de 1877. La Virgen se apareció a dos jóvenes, Justyna Szafryńska, de trece años, y Barbara Samulowska, de doce. La región se encontraba entonces bajo dominio prusiano y sometida a una severa política de germanización que había expulsado progresivamente la lengua polaca de la escuela y la administración. En ese contexto, un detalle marcó profundamente a los contemporáneos: la Virgen se dirigió a las dos niñas en polaco, lo que fue percibido por la población como un poderoso signo de esperanza.
La noticia se extendió con rapidez. Decenas de miles de peregrinos acudieron a Gietrzwałd para rezar junto a las videntes, pese a las reticencias de las autoridades prusianas. Se multiplicaron los testimonios de conversiones, curaciones y retornos a la práctica religiosa.
Un mensaje centrado en la oración y los sacramentos
Interrogada sobre su identidad, la Virgen respondió: «Soy la Santísima Virgen María, la Inmaculada Concepción», en eco al dogma proclamado veintitrés años antes por el Papa Pío IX. A lo largo de las apariciones, María invitó a los fieles a la conversión, al rezo diario del rosario, a la fidelidad a la Iglesia y a una vida sacramental profunda. Insistió en la importancia de la confesión, la Eucaristía y la oración perseverante, y animó a las familias a mantener la confianza en Dios. El contenido de los mensajes coincide en lo esencial con los de otras grandes apariciones marianas reconocidas por la Iglesia, como las de Lourdes: no proponen revelaciones espectaculares, sino que recuerdan con fuerza los fundamentos de la vida cristiana.
Reconocimiento oficial y preparativos para 2027
Tras un largo periodo de observación y discernimiento, el obispo de Varmia reconoció oficialmente las apariciones en 1977, con motivo de su centenario. Gietrzwałd se convirtió así en el único santuario mariano de Polonia con reconocimiento oficial de la Iglesia.
La proximidad del jubileo de 2027 ha generado un nuevo impulso. Se encuentran en marcha diversos proyectos pastorales, culturales y de acogida de peregrinos. Los obispos polacos confían, además, en que el Papa León XIV visite el santuario, lo que daría una repercusión mundial a las celebraciones. Por su historia, el reconocimiento eclesial y la actualidad de su mensaje, el llamado «Lourdes polaco» aspira a situarse entre los grandes santuarios marianos de Europa.






