(AICA/InfoCatólica) La Iglesia en Salta ha iniciado el camino hacia una nueva celebración de la Fiesta del Señor y la Virgen del Milagro, una de las expresiones de fe más multitudinarias de la Argentina y una devoción profundamente arraigada en la historia religiosa de la provincia.
La presentación del lema y de las intenciones de oración marca el comienzo de un tiempo de preparación que reunirá a miles de fieles, comunidades, instituciones y peregrinos en torno a las sagradas imágenes custodiadas en la catedral basílica de Salta.
El lema elegido para la edición de 2026 es: «Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla».
La propuesta invita a reconocer a Cristo como la verdadera fuente de la paz y a comprender que el don recibido en la oración debe convertirse después en obras concretas de servicio, solidaridad y caridad hacia el prójimo.
La celebración estará acompañada por tres intenciones especiales. Los fieles rezarán por la paz en el corazón de cada persona y en el mundo entero; por un Milagro desbordante de oración y caridad, como signo de la acción del Espíritu Santo; y por el aumento y la perseverancia de las vocaciones sacerdotales.
El cronograma oficial comienza el 25 de julio con la tradicional entronización de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro en la catedral basílica. Este acto da comienzo al denominado Tiempo del Milagro.
Desde finales de julio y durante todo agosto se desarrollarán las peregrinaciones protagonizadas por instituciones, colegios, organismos y comunidades. Estos grupos acudirán al santuario para rezar ante las imágenes y prepararse para los días principales de septiembre.
La novena tendrá lugar del 6 al 14 de septiembre. Durante esos nueve días, los fieles intensificarán su preparación espiritual para la fiesta central, prevista para el 15 de septiembre.
Ese día se celebrará la 334.ª Procesión del Señor y la Virgen del Milagro, una de las concentraciones religiosas más numerosas del país.
Cientos de miles de peregrinos volverán a participar en la procesión y renovarán el histórico Pacto de Fidelidad, tradición que permanece viva desde hace más de tres siglos y que expresa la confianza del pueblo salteño en la protección del Señor y de la Virgen del Milagro.
Durante la presentación de la celebración, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, habló también sobre su futuro al frente de la archidiócesis.
El prelado, arzobispo de Salta desde agosto de 1999, confirmó que tiene previsto presentar su renuncia al Papa antes de cumplir los 75 años, edad que alcanzará el 20 de marzo de 2027.
Monseñor Cargnello explicó que desea facilitar el proceso de sucesión y permitir que la Santa Sede pueda tomar con tiempo la decisión correspondiente.
Al ser preguntado por la posibilidad de que monseñor Mario Quintana, obispo agustino recoleto de la prelatura territorial de Cafayate, pudiera sucederlo, el arzobispo evitó pronunciarse sobre nombres concretos.
El prelado recordó que la designación de un obispo corresponde exclusivamente al Romano Pontífice. El sucesor podría ser un sacerdote elevado al episcopado o un obispo que ya se encuentre ejerciendo su ministerio en otra jurisdicción.
«Eso lo decide el Santo Padre», afirmó monseñor Cargnello.
El arzobispo reconoció que, una vez presentada su renuncia, podría continuar gobernando la archidiócesis hasta que el Vaticano nombre a su sucesor. Sin embargo, aclaró que no desea prolongar innecesariamente una transición junto al nuevo arzobispo.
Monseñor Cargnello confirmó asimismo que, cuando finalice su servicio pastoral en Salta, se retirará a Santa Cruz, una pequeña localidad del departamento Valle Viejo, situada a 13 kilómetros de la capital de Catamarca.
El arzobispo fue párroco allí durante dos años y recuerda aquel periodo como «los mejores años de mi vida».
Ya se encuentra en marcha el proyecto para construir una vivienda modesta junto a una capilla de la localidad. Allí espera vivir después de haber encabezado durante décadas las celebraciones y procesiones del Milagro ante cientos de miles de fieles.
Su decisión de no permanecer en Salta responde también al deseo de dejar libertad plena a quien sea nombrado como nuevo arzobispo, evitando que su presencia pueda provocar comparaciones o condicionar al sucesor.
El prelado explicó que desea marcharse para «no molestar a nadie».
La fecha concreta de presentación de la renuncia todavía no ha sido anunciada. Podría producirse durante la segunda mitad de 2026 o en los primeros meses de 2027, siempre antes de que monseñor Cargnello alcance la edad canónica.
La Fiesta del Milagro hunde sus raíces en el terremoto que afectó a la región en 1692. Según la tradición, la ciudad de Salta encontró consuelo y esperanza bajo la protección del Señor y la Virgen del Milagro.
Desde entonces, la devoción ha atravesado generaciones y reúne cada año a familias, comunidades y peregrinos procedentes de diferentes lugares del país.
El lema «Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla» orientará todo el camino espiritual de 2026, recordando que la paz no puede reducirse a un deseo humano, sino que debe recibirse de Cristo mediante la oración y comunicarse a los demás por medio del servicio y la caridad.







