(Kathpress/InfoCatólica) La localidad tirolesa de Rattenberg ha llevado a escena la vida de santa Notburga, una de las figuras religiosas más queridas del Tirol y venerada tradicionalmente como patrona de las sirvientas, los trabajadores agrícolas y el descanso después de la jornada laboral.
La obra, escrita por Barbara Aschenwald y dirigida por Markus Völlenklee, fue estrenada en el marco de los Schlossbergspiele de Rattenberg. La producción presenta la historia de una mujer sencilla de las tierras bajas del Tirol cuyo testimonio de caridad, valentía y fidelidad a Dios ha permanecido vivo durante siglos.
El obispo de Innsbruck, monseñor Hermann Glettler, elogió la representación después del estreno y destacó que la producción no convierte la vida de la santa en una evocación superficial o anticuada.
El prelado la describió como «un teatro conmovedor, no una leyenda polvorienta de santos ni un entretenimiento piadoso».
Según el obispo, la autora ha construido la narración de santa Notburga a partir de hechos históricos y relatos milagrosos transmitidos por la tradición, pero otorgándole al mismo tiempo una dimensión que permite relacionarla con las inquietudes y sufrimientos del presente.
Monseñor Glettler señaló que Barbara Aschenwald proporciona a la historia «un doble fondo dramatúrgico» y tiende un «puente hacia el presente, hacia las heridas de nuestro mundo».
El obispo invitó a aprender del testimonio de santa Notburga, especialmente de su valentía para defender la dignidad del trabajador y el carácter sagrado del descanso.
«Notburga muestra coraje civil cuando el campesino ordena continuar trabajando incluso después del toque del Ángelus», recordó.
De acuerdo con la tradición, el propietario para quien trabajaba pretendía obligarla a permanecer en el campo después del toque vespertino de la oración. La santa rechazó aquella exigencia porque entendía que había llegado el momento destinado al descanso y a Dios.
«Ella se opone, reza y cuelga la hoz del último rayo de sol, donde permanece suspendida, como señal de que el descanso es sagrado», explicó monseñor Glettler al recordar el conocido milagro de la hoz.
Este episodio ha convertido a santa Notburga en un símbolo de la defensa del descanso frente a las exigencias abusivas del trabajo. El obispo de Innsbruck, destacado defensor de la Alianza por el Domingo Libre, ha advertido en repetidas ocasiones contra la liberalización de las aperturas comerciales dominicales.
Para el prelado, la defensa del domingo no constituye un asunto secundario. Se trata de una cuestión decisiva para una sociedad sometida cada vez más a la prisa, el rendimiento, el consumo y la búsqueda permanente de optimización.
Monseñor Glettler había advertido durante la celebración del vigésimo quinto aniversario de la Alianza por el Domingo Libre que el futuro de la sociedad depende, en parte, del modo en que se afronte esta cuestión.
Sin el domingo como una pausa estable y confiable dentro de una vida cada vez más sometida al rendimiento, sostuvo entonces, el hombre corre el peligro de perder el sentido de su propia humanidad.
La historia de santa Notburga está igualmente vinculada al ejercicio de la caridad. Según la tradición, utilizaba los alimentos sobrantes de la mesa para socorrer a los pobres. Cuando quienes gobernaban el castillo le prohibieron continuar ayudándolos y la expulsaron, llegó a ayunar para poder compartir sus propias raciones con los necesitados.
Más tarde entró al servicio de un campesino en Eben am Achensee. Allí habría ocurrido el célebre milagro de la hoz, cuando su empleador le exigió continuar la labor después del toque de la oración vespertina del sábado.
La santa lanzó entonces la hoz al cielo y, según la tradición, esta quedó suspendida sobre un rayo de sol. El prodigio confirmó el derecho de la trabajadora a concluir su jornada y dedicar el tiempo debido a Dios.
El culto a santa Notburga fue confirmado oficialmente en 1862 por el papa Pío IX. Su decidida defensa del descanso la convirtió en patrona del final de la jornada laboral, de la agricultura y de los sirvientes.
La producción «Notburga» permanecerá en la escena al aire libre situada sobre el casco antiguo de Rattenberg hasta el 7 de agosto de 2026.







