Munilla: «Se pretende que un homosexual no pueda ser un católico fiel»
Mons. Munilla

La ley contra las terapias de conversión apunta al corazón de la pastoral católica sobre la homosexualidad

Munilla: «Se pretende que un homosexual no pueda ser un católico fiel»

El obispo de Alicante denuncia que la nueva tipificación penal persigue impedir que los católicos con inclinaciones homosexuales puedan recibir acompañamiento para vivir conforme al Magisterio y señala que la mayor amenaza está dentro de la propia Iglesia.

(InfoCatólica)  El Congreso de los Diputados aprobó en su última sesión antes del receso estival una proposición para incorporar al Código Penal las llamadas «terapias de conversión», una medida que prevé penas de prisión de hasta dos años para quienes acompañen a personas con inclinaciones homosexuales que desean vivir en castidad. Mons. José Ignacio Munilla, obispo de Orihuela-Alicante, ha denunciado que se trata de «una persecución religiosa» y ha anunciado que la Iglesia no dejará de ofrecer ese acompañamiento.

La proposición, que debe aún completar su tramitación en el Senado, fue aprobada con 178 votos a favor y 32 en contra, los de Vox, mientras que el Partido Popular se abstuvo. El texto propone incluir estas prácticas en el artículo 173 del Código Penal, dentro del Título VII que tipifica las torturas y los delitos contra la integridad moral. El nuevo tipo penal prevé penas de prisión de seis meses a dos años y multas de hasta 24 meses a quien aplique o practique «actos, métodos, programas, técnicas o procedimientos de aversión o conversión» destinados a modificar la orientación o identidad sexual de una persona, «aun con su consentimiento o el de su representante legal». Caben además penas accesorias de inhabilitación profesional.

«Un constructo ideológico»

Mons. Munilla abordó la cuestión en su programa Sexto Continente de Radio María España. El obispo negó la existencia misma de las llamadas terapias de conversión y las calificó como un instrumento ideológico diseñado para impedir el acompañamiento pastoral:

«Las llamadas terapias de conversión en realidad no existen. Es tan solo un constructo ideológico de un lobby anticristiano para intentar impedir el acompañamiento de personas con inclinaciones homosexuales que en conciencia quieren vivir en castidad y piden ayuda para vivir en castidad».

El prelado expuso con claridad lo que considera el objetivo real de la norma:

«En el fondo se pretende que un homosexual no pueda ser católico, o si es católico, tiene que ser un católico disidente del magisterio de la Iglesia. Se le persigue para que no pueda ser un católico fiel, porque si quiere vivir en castidad y pide ayuda para vivir en castidad, se le persigue. ¿Estamos locos?».

Mons. Munilla subrayó la contradicción que, a su juicio, encierra la postura de quienes promueven la ley: «Resulta irónico que quienes defienden la libertad para cambiarse de sexo, hormonas y cirugías incluidas, prohíban solicitar libremente lo que ellos califican de terapia de conversión». Y sentenció: «Es una demostración palmaria de que no creen en la libertad de la que tanto alardean».

Críticas al Partido Popular

El obispo cuestionó también la posición del Partido Popular, que se abstuvo pese a manifestar su desacuerdo. El PP alegó que debían prohibirse solo las prácticas de naturaleza coercitiva, dejando margen al acompañamiento libremente solicitado. Mons. Munilla fue directo: «Si defienden eso, ¿por qué no votaron en contra?». Y atribuyó la abstención a «esa especie de complejo de tener que estar siempre quedando bien con todo el mundo».

El prelado valoró, en cambio, el voto contrario de Vox como «coherente con lo que defiende», aunque recordó que también ha señalado públicamente las declaraciones de un diputado de esa formación que se mostró dispuesto a aceptar una ley de supuestos en el aborto sin que el partido le haya corregido: «A mí me importan las siglas lo justo. Tenemos que defender los principios».

«La pastoral de los olvidados»

Mons. Munilla dedicó buena parte de su programa a leer íntegramente un artículo que calificó de «profético», publicado en Religión en Libertad el 15 de junio por el sacerdote Jesús María Silva Castigrani, que acompaña en Madrid a católicos con inclinaciones homosexuales a través de la asociación Courage. El texto, titulado «La pastoral de los olvidados», denuncia el abandono eclesial de quienes buscan vivir conforme al Magisterio:

«Hay un descartado al que la Iglesia lleva años mirando de reojo sin saber muy bien qué hacer con él. Me refiero a la persona con atracción al mismo sexo o con disforia de género que ha decidido vivir conforme a lo que enseña la Iglesia. Si eres homosexual y quieres vivir una sexualidad activa, hay muchos que corren a abrazarte. Pero si has decidido que quieres vivir la castidad, entonces te quedas solo, más solo que la una».

El sacerdote describe lo que llama una «soledad profunda y muy particular» de estas personas, atrapadas entre la presión del entorno secular y la incomprensión dentro de la propia comunidad eclesial:

«No encajan en el mundo, que les dice que se están reprimiendo. No encajan tampoco fácilmente en muchas comunidades eclesiales donde reina una especie de pánico pastoral ante todo lo que tenga que ver con la sigla LGTBI. Y cuando se animan a acercarse a su párroco, se encuentran o con un silencio incómodo o, en el peor de los casos, con ese sacerdote aperturista que les dice que quizá la Iglesia está equivocada».

Silva Castigrani denuncia que ciertos sectores eclesiales --«sacerdotes, teólogos, incluso algún que otro obispo»-- están empujando a estas personas en la dirección contraria a la que propone el Evangelio, y lo califica sin ambages: «Eso es mentirles a ellos, que merecen la verdad, y es traicionar el magisterio de la Iglesia, que no ha cambiado ni va a cambiar por mucho que algunos se empeñen».

El artículo señala dos miedos que, a juicio de su autor, paralizan la pastoral en este ámbito: el miedo a la presión del activismo, que identifica cualquier distinción entre tendencia y acto con un gesto de odio; y el miedo a que el acompañamiento espiritual sea confundido con una «terapia de conversión». Y aclara: «Acompañar a alguien que quiere vivir la castidad no es intentar cambiarle. Es exactamente lo mismo que hacemos con cualquier cristiano que quiere vivir su fe con coherencia: ofrecerle comunidad, oración, amistad, sacramentos, dirección espiritual».

«Obedecer a Dios antes que a los hombres»

Mons. Munilla cerró su intervención con una referencia a Hch 5,29, el pasaje en el que Pedro responde al Sanedrín que le prohíbe predicar en nombre de Jesús:

«Nosotros tenemos que obedecer a Dios antes que a los hombres. No vamos a dejar de acompañar a las personas con inclinaciones homosexuales que piden el acompañamiento de la Iglesia para poder vivir en castidad».

El obispo insistió en que su mayor preocupación no es la presión externa, sino la falta de unidad interna: «Lo peor es que en el seno de la Iglesia existen muchos ámbitos en los que tenemos miedo, nos ponemos de perfil o incluso negamos explícitamente la fe católica con respecto a la vivencia de la sexualidad. El lobby LGTBI tiene también muchas infiltraciones en muchos sectores de la Iglesia y eso es lo que nos debiera preocupar».

20 comentarios

Percival
También falta una unidad monolítica del episcopado en estas cuestiones, y otras semejantes, que tocan fe y costumbres. Y no la hay, porque hay apostasías y cismas tácitos incluso entre los Obispos.
¿Para qué existe, entonces, la Conferencia Episcopal?
Estamos perdiendo fe y tiempo en todos los frentes.
26/06/26 7:27 PM
Malú
Precisamente los que más se llenan la boca de respeto a los homosexuales, son los que menos los respetan y niegan sus derechos como personas al impedirles ejercer su fe. Qué asco del mal entendido orgullo LGTBERO
26/06/26 8:54 PM
Isasa
Gracias , gracias , gracias
26/06/26 9:45 PM
Rafael Gomez
Debería revelarnos quienes son los El lobby LGTBI que tiene muchas infiltraciones en sectores de la Iglesia.
Se niega la libertad de las personas a decidir sobre sí mismos, a decidir que terapia o acompañamiento deciden para ellos mismos. ¿Si alguien quisiera convertirse en homosexual le permitirían algún tipo de terapia o acompañamiento?
26/06/26 9:49 PM
Miguel Lombide
No es que quieran impedir a nadie ser un católico fiel. Lo que se pretende es que ninguna ideología, ni religión, ni Magisterio considere la homosexualidad como algo malo que requiera acompañamiento para no vivir esa identidad sexual con naturalidad. ¿Qué nos parecería si en una sociedad mayoritariamente atea, a los que sientan inclinaciones religiosas, se les ofreciera un acompañamiento para que esas inclinaciones no se materializaran en actos religiosos concretos? Lo que hay en el fondo es un choque tremendo entre dos visiones de la vida, la católica y la del mundo, que muchas veces no queremos asumir.
26/06/26 10:19 PM
Alejandro Holzmann
Conviene matizar que sí existen las terapias para las personas homosexuales que buscan la castidad. Las realizan psiquiatras y psicólogos, y son perfectamente lícitas siempre y cuando sean solicitadas libremente. Son complementarias al acompañamiento espiritual de los ministros.
26/06/26 10:48 PM
AJ
Hombre, Miguel.

Si uno es homosexual y quiere vivir la enseña de la Iglesia, lo que le están haciendo es impedirte ese acompañamiento... Y dar la posibilidad de perseguir al que se le ocurra acompañar.

A mí los católicos que son homosexuales me preocupan, especialmente los que quieren vivir como la Iglesia enseña. Porque por un lado tienes a los James Martín y Cía que te dicen que todo fantástico, que a sodomizarse se ha dicho mientras haya amor... Y por el otro apenas hay apoyo. Deben sentirse realmente solos.
26/06/26 11:04 PM
Gregory
En la practica eso es lo que se dice,por eso hay que adaptarse u oponerse a las enseñanzas de la Iglesia.
27/06/26 4:15 AM
Pepe
¿Donde están los demás obispos?
27/06/26 8:38 AM
Lina Veracruz
La postura del PP es aún peor y su hipocresía, sideral. El PP, en Comunidades Autónomas donde gobierna desde hace muchos años, ha aprobado leyes que persiguen el acompañamiento libremente solicitado. De hecho, a la coach Elena Lorenzo el Gobierno pepero de la Comunidad de Madrid le impuso una multa de 20000 euros por atender a homosexuales que acudían a ella de forma voluntaria (que, gracias a Dios y a Abogados Cristianos, le fue retirada en sede judicial). No puedo reflejar un enlace a la noticia, pero es fácil de encontrar en los buscadores.




27/06/26 11:18 AM
Ms
Miguel, nadie está obligado a ser católico. Si uno, en el uso de su libertad decide serlo y recibe la gracia para ello, el papel de esa persona es configurarse como católico. Y eso incluye esforzarse en vivir en virtud. Y esa es una lucha: para mí lo más difícil de la Iglesia es vivir con coherencia y aceptar lo que más me cuesta. Todos tenemos tendencias pecaminosas que nos cuestan: adicciones, castidad dentro del matrimonio, del noviazgo...Y eso nos pasa a todos. Ser homosexual no es pecado, vivir con orgullo Lgtbi sí lo es, ojo, para un católico. Hay denominaciones cristianas que lo aceptan. Bueno pues ya está. Pero no pretendan cambiar cosas que no se pueden. Por ejemplo soy mujer y como católica no acepto el aborto aunque viniera bien en algún momento o fuera legal. He vivido mi noviazgo en castidad como enseña la iglesia. Pues se puede ser homosexual y vivir en castidad. Nosotros no podemos cambiar las enseñanzas de la Iglesia. Se trata de un lucha espiritual, de fe y el Señor nos sostiene aunque caigamos, pero solo así se crece. Lo que sí debemos exigir a la Iglesia es acompañamiento adecuado... Y eso no se está haciendo bien como denuncia el artículo porque dentro de la Iglesia hay confusión y desorden. Espero que el papa León empiece a hacerlo
27/06/26 12:32 PM
Juan Mariner
Sr. Lombide, varias cosas:
- Hay un nutrido grupo anticatólico que dice que la religión es un "asunto privado", aplíquese el argumento a la sexualidad también y al interior de las alcobas de la gente, donde el Estado se mete de lleno y campa a sus anchas.
- No hay sólo dos visiones de la vida, la católica y la del mundo, hay miles de visiones y tantas como individuos somos. Quizás quería decir la visión católica y "la del Estado", que sólo es la visión de la mayoría con derecho a voto.
- Esta visión concreta que propone es una visión muy general en la élite católica, una visión "democristiana" de la realidad político-social, pero una visión esquizofrénica de la realidad: en casa soy católico y actúo como tal y en la vida pública soy lo que decida la mayoría y obro a tal fin.
27/06/26 12:33 PM
Ricardo Luciani
En este hermoso desorden mundial y eclesial el demonio ( existe, es verdad de Fe) se dió el gustazo de destrozar la familia y como daño colateral la identidad del hombre y la mujer. Si no hay un acompañamiento de un buen cura...a quién van a pedir ayuda ? . Y la misericordia a quien quiere seguir a Cristo? .
27/06/26 1:48 PM
maru
El partido popular siempre haciendo el mono, porque está abstención es hacer el mono. Vamos a ver, si yo soy homosexual y busco una terapia o un acompañamiento para orientar mi vida, quien es el gobierno para decirme lo que debo o no debo hacer? Esto es ya rebasar todos los límites personales de cada uno. Una aniquilación de mis derechos; hasta eso nos quieren quitar? No puedo tener yo mi propia forma de pensar, de decidir? Esto sí que es dictadura !!!!
27/06/26 3:19 PM
Alejandro Holzmann
La American Psicological Association, contraria a la enseñanza católica sobre la materia, rechaza las terapias de conversion y cualquier esfuerzo terapéutico por cambiar la orientación sexual, por considerarlas ineficientes y dañinas. Pero defiende las terapias que afirman la orientación sexual.
27/06/26 4:10 PM
Vladimir
Exactamente ... lo peor de todo es la división que hay, a lo interno de la Iglesia, sobre el tema de la homosexualidad.
¿Con qué fuerza se puede enfrentar la Iglesia, al mundo, en un tema como este, cuando hasta un Papa ha autorizado la bendición de quienes viven en tan nefando pecado?
27/06/26 11:46 PM
Filemón
Todo mi apoyo al padre Francisco Vegara que ha sido injustamente reducido al estado clerical. Qué poco valor monseñor Munilla para defender al bueno y justo. Necesitamos sacerdotes y jerarcas eclesiásticos de sana doctrina y pala vea de verdad que puedan defender nuestra iglesia ya infiltrada. Una vergüenza lo que este humilde y buen sacerdote sufre, poca fraternidad veo yo en esta sanción donde ni el derecho mínimo del reo ha sido respetado.
28/06/26 6:37 AM
Fernando Cavanillas
Yo no voto a VOX (soy tradicionalista), pero me parece un absurdo desproporcionado alabar a VOX pero rapidito criticar lo que ha dicho un diputado (y además con supuestos que reducirían los abortos actuales)

Eso no es comparable con un PP que es ABORTISTA declarado, por más frasecillas ridículas que se contradicen con lo que hacen en todos los lugares donde gobiernan. Son un partido masónico y socialdemócrata, por más que haya matices de colorines, intensidades, moderaciones, etc. Según Balmes el partido progresista hace la revolución, y el partido conservador la conserva (en modo pasivo):

No hay diferencias entre PP y PSOE en el tema del aborto, en cambio VOX es el ÚNICO partido que pretende limitar severamente el aborto. Sí, es verdad que eso no es suficiente para los católicos, pero la diferencia con los otros es abismal.

Creo que lo mínimo es alabar a VOX en cuanto a ser el único partido que pretende eliminar un alto porcentaje de los abortos actuales. En ese tema es claramente un voto útil católico (el único a día de hoy), sin que eso signifique justificar ese porcentaje de abortos que continúen, porque en las siguientes elecciones ya hay que exigirles abortos CERO, sin quedarnos "cómodos" con un 5% de los abortos actuales, por mucho que mejore la situación.
29/06/26 12:58 PM
Octave Garcia-Martin
En base a esto y "en nombre del amor" ¿se debería prohibir el acompañamiento de los adúlteros que quieren volver a la fidelidad de su matrimonio legítimo?
29/07/26 5:14 PM
Juanjo Martínez
La iglesia no se atreve a impedir comulgar a personas proaborto, aún a sabiendas que lo son: yo he visto comulgar sin problema a miembros del Partido Popular conocidos y que defienden el aborto. Es una vergüenza. No digo escándalo, digo vergüenza. Ni menciono a divorciados (algunos vueltos a vivir en pareja) que también comulgan.

Los curas no tienen valor de impedirlo.

No digo que no se deje comulgar a personas gays (salvo que vivan en pareja), porque pueden vivir en castidad.

Lo dicho: no hay huev…, mejor dicho:es ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio.

17/08/26 12:58 AM

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