(InfoCatólica) «Sinodal» se está convirtiendo ya en el nuevo «protestante». Por segunda vez, el Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos rechazase formalmente la petición de la Conferencia Episcopal Alemana de permitir que laicos con formación teológica prediquen durante la eucaristía.
La respuesta, comunicada el pasado martes, ha provocado una oleada de críticas entre las principales organizaciones vinculadas al Camino Sinodal alemán, que exigen a los obispos del país que no cedan ante Roma y sigan reclamando una apertura litúrgica.
No por esperado deja de ser revelador. Las señoras Stetter-Karp y Fehlker no aceptan no ser el Papa y llaman a la desobediencia. La situación supone un nuevo test de estrés al papado de León XIV que en una semana se enfrenta a las consagraciones sin mandato pontificio y tiene que actuar. La esperanza de que en el caso alemán se pase de las palabras a la acción no decae.
Roma invoca el Derecho Canónico sin excepciones
La solicitud había sido presentada por el obispo Heiner Wilmer, presidente de la Conferencia Episcopal, atendiendo a una de las peticiones aprobadas por el Camino Sinodal en marzo de 2023. El dicasterio, presidido por el cardenal Arthur Roche, respondió que la homilía constituye «parte integral de la liturgia reservada a un sacerdote o diácono», y que la predicación y la celebración de los sacramentos forman un mismo ministerio espiritual que no admite excepciones, «ni siquiera ante consideraciones pastorales graves».
El texto vaticano recordó además la obligación de los ministros ordenados de formarse de manera permanente y señaló que las carencias en la calidad de las predicaciones deben afrontarse mediante una mejor capacitación del clero, responsabilidad que corresponde a los obispos diocesanos.
La respuesta fue tratada también en una reunión de obispos diocesanos celebrada ese mismo martes en Berlín, según informó el portavoz de la Conferencia Episcopal.
El ZdK exige a los obispos que mantengan la presión
El Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) no acepta la negativa como definitiva. Su presidenta, Irme Stetter-Karp, precisó que el ZdK no había participado en la formulación de la solicitud, pero recordó que el documento «Anuncio del Evangelio por los laicos en palabra y sacramento» fue aprobado en el Camino Sinodal «con alta participación de los obispos». Stetter-Karp instó al episcopado a «reafirmar sus argumentos ante Roma» y a no leer la carta del cardenal Roche «en ningún caso como una señal de desánimo», manteniendo viva la aspiración a una regulación especial para los laicos.
Organizaciones de mujeres y movimientos de base reaccionan con dureza
La Comunidad de Mujeres Católicas de Alemania (kfd), una de las mayores organizaciones femeninas del catolicismo alemán, interpretó la decisión como «un signo más de la falta de igualdad de las mujeres en la Iglesia». Su directora espiritual, Ruth Fehlker, lamentó la distancia entre las directrices de Roma y la realidad pastoral de las comunidades locales: «Mientras las mujeres sigan excluidas de servicios centrales pese a su competencia, su vocación y su compromiso, la Iglesia seguirá perdiendo credibilidad». Fehlker añadió, según recoge katholisch.de, que «la verdadera pregunta es por qué los responsables en Roma siguen ignorando los carismas y las vocaciones de mujeres y hombres».
Por su parte, el movimiento Wir sind Kirche («Somos Iglesia») calificó la resolución de «decisión de principios alejada de la realidad». La organización advirtió de que, ante el drástico envejecimiento del clero en Alemania y la escasez de nuevas vocaciones, la aplicación estricta de esta norma solo servirá para «desgastar aún más a los pocos sacerdotes en activo» y provocará que parroquias y comunidades «se desangren».
El medio de los obispos alemanes recuerda cómo se sorteó la norma en el pasado
No podía faltar el intento de volver a engañar. El portal katholisch.de, financiado por la Conferencia Episcopal Alemana, publicó un análisis en el que repasa el historial de «vías creativas» empleadas por algunos obispados para eludir las restricciones canónicas a la predicación laical. El artículo, firmado por Christoph Brüwer, recuerda que en la diócesis de Rottenburg-Stuttgart el entonces obispo Walter Kasper aprobó en 1999 una orden que permitía de hecho la homilía de laicos en la eucaristía, aunque sin publicarla jamás en el boletín oficial ni ponerla formalmente en vigor. Según el canonista Bernhard Sven Anuth, esa práctica, incompatible con las normas universales de la Iglesia, «se entiende y se comunica en la diócesis como praxis legítima».
El mismo análisis sitúa la negativa actual en una secuencia más larga: ya en marzo de 2023 el cardenal Roche había comunicado al entonces presidente de la Conferencia Episcopal, el obispo Georg Bätzing, que no existía margen para la predicación laical en la eucaristía. Pese a ello, la Conferencia Episcopal aprobó una nueva orden de predicación y volvió a solicitar el permiso, obteniendo idéntica respuesta.






