La archidiócesis de Nueva Orleans se consagra al Sagrado Corazón y distribuye 30.000 imágenes para entronizar en los hogares
El arzobispo James Checchio durante la Consagración al Sagrado Corazón de Jesús el 14 de junio de 2026 en la Catedral de San Luis en la Arquidiócesis de Nueva Orleans, Luisiana | © Tyler Neil / Arquidiócesis de Nueva Orleans

Lleva la devoción al Sagrado Corazón a las familias

La archidiócesis de Nueva Orleans se consagra al Sagrado Corazón y distribuye 30.000 imágenes para entronizar en los hogares

Tras la consagración nacional de Estados Unidos al Sagrado Corazón, Nueva Orleans da un paso más con una campaña de entronización doméstica y un plan de nueve semanas para recuperar a los católicos alejados.

(InfoCatólica) La archidiócesis de Nueva Orleans ha distribuido 30.000 imágenes del Sagrado Corazón de Jesús entre sus parroquias con el objetivo de que lleguen a todos los hogares del territorio, en una iniciativa vinculada a la consagración solemne que el arzobispo James Checchio presidió el pasado 14 de junio en la catedral de San Luis, en el French Quarter de la ciudad.

La consagración de la archidiócesis al Sagrado Corazón se enmarca en un movimiento más amplio: pocos días antes, el 11 de junio, los obispos de Estados Unidos consagraron la nación entera al Sagrado Corazón durante la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal estadounidense (USCCB) celebrada en Orlando. Otras diócesis, como las de Gary (Indiana) y Lincoln (Nebraska), han realizado también consagraciones locales, según informa National Catholic Register.

Que llegue a cada hogar

La distribución de las estampas, imágenes en color de 22 por 25 centímetros que representan a Cristo señalando su corazón traspasado, se ofrece de forma gratuita en las parroquias. En la iglesia de Mary, Queen of Peace, en Mandeville (Luisiana), 750 imágenes se agotaron a la salida de las misas dominicales.

«Realmente pareció tocar a la gente», señaló Karen Baker, directora de operaciones parroquiales del templo.

Pero la archidiócesis no quiere que la devoción se quede en la ceremonia catedralicia. El padre Andrew Gutiérrez, coordinador de formación pastoral en el seminario de Notre Dame, explicó que la entronización del Sagrado Corazón en los hogares es un elemento ya consolidado de esta devoción: «Queríamos que llegase al hogar. Las entronizaciones domésticas del Sagrado Corazón son ya una parte tan arraigada de esta devoción que fue fácil decir: "Tenemos que hacerlo"».

Recibir el amor para poder compartirlo

El arzobispo Checchio, que llegó a Nueva Orleans como coadjutor en noviembre de 2025 y asumió el gobierno de la archidiócesis en febrero de 2026, conoció el proyecto de consagración nacional a través de su participación en el comité administrativo de la USCCB y decidió ofrecer una consagración específica para su nueva sede.

En declaraciones a National Catholic Register, Checchio subrayó que el Sagrado Corazón ofrece una imagen adecuada del amor de Dios al hombre y del amor que el hombre está llamado a devolver: «El corazón tiene que recibir sangre, un corazón sano, y luego la envía. El corazón tiene que ser elástico y fuerte. Y si está dañado, si es demasiado blando o demasiado duro por diferentes causas, es cuando morimos».

«Nuestros corazones espirituales son iguales», añadió. «Tenemos que poder recibir el amor de Dios, su misericordia y su sanación. Y luego tenemos que poder compartirlo».

El arzobispo señaló que, al llegar a Nueva Orleans, percibió el afecto profundo de los católicos locales por su Iglesia, incluso después de las graves crisis sufridas. Durante el último año, la archidiócesis ha acordado el pago de 305 millones de dólares a varios centenares de víctimas de abusos sexuales cometidos por empleados diocesanos, muchos de ellos sacerdotes, y ha recurrido al proceso de quiebra y a la venta de bienes eclesiásticos para afrontar la crisis financiera.

«Son leales», dijo Checchio sobre los católicos de Nueva Orleans. «Incluso con lo que han pasado, eso sigue ahí. Tenemos que responder a eso».

Nueve semanas de oración y una invitación personal

La archidiócesis preparó la consagración mediante una especie de novena dominical: nueve semanas consecutivas de oraciones especiales durante las misas. Tras la ceremonia del 14 de junio, ha comenzado un nuevo ciclo de nueve semanas que culminará el 15 y 16 de agosto con el Welcome Home Sunday (Domingo de Bienvenida a Casa), jornada en la que el arzobispo pide a cada feligrés que invite a misa al menos a una persona que habitualmente no asista.

Checchio contó que él mismo ya tiene un caso. En febrero, dos agentes de la policía estatal de Luisiana le trasladaron a un acto de Mardi Gras. Durante el trayecto, uno de ellos le confió que era católico pero había dejado de ir a misa. El arzobispo le animó a volver. Semanas después, una mujer le informó de que el agente había seguido su consejo y que su novia había empezado también a asistir a la misa con él.

Una devoción que vuelve a los hogares y a las aulas

La devoción al Sagrado Corazón, enraizada en el relato evangélico de la lanzada en el costado de Cristo tras la crucifixión y popularizada por santa Margarita María de Alacoque en el siglo XVII, ha sido promovida por numerosos Papas. El difunto Papa Francisco le dedicó en 2024 su encíclica Dilexit Nos.

Entre las prácticas asociadas figuran los Primeros Viernes y la entronización de una imagen del Sagrado Corazón en hogares y comunidades como reconocimiento de la realeza de Cristo.

Matthew Caire, director del colegio Archbishop Rummel High School de Metairie (Luisiana), que atiende a unos 650 alumnos, anunció su intención de instalar una imagen del Sagrado Corazón en cada aula al comienzo del curso en agosto.

En la parroquia de Mary, Queen of Peace, el padre Robert Cooper relató que un joven de unos veinte años se le acercó tras la misa dominical: «Sabe, padre, a veces ni siquiera me quiero a mí mismo. Pero Dios me ama».

Baker, de 66 años, se quedó con una de las estampas para enmarcarla y colocarla en un lugar visible de su casa para que la vean sus seis nietos. «Es un recordatorio, un recordatorio físico de que miras a Cristo y miras a Jesús, el corazón de su humanidad y de su divinidad, y eso es lo que estamos llamados a imitar», dijo.

Tiffany McGoey, codirectora de evangelización en Mary, Queen of Peace, resumió el espíritu de la iniciativa: «Si una sola persona experimentó el amor de Cristo este fin de semana, todo habrá merecido la pena».

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.