(InfoCatólica) El Cardenal Walter Kasper ha lamentado que la teología de lengua alemana ha olvidado en gran medida la cristología, enredada en cuestiones eclesiológicas y debates sobre ministerios que considera «demasiado estrechos». «Sería importante volver al centro de la teología cristiana y a las cuestiones cristológicas», declaró el purpurado alemán durante su estancia en Viena con motivo de la presentación de su nuevo libro Jesus Christus auf der Spur (Tras la pista de Jesucristo), escrito junto al dogmático vienés Jan-Heiner Tück.
Kasper, de 93 años, reconoció que las cuestiones relativas a la Iglesia son importantes, pero subrayó que en el centro de la respuesta cristiana al anhelo de esperanza y sentido de las personas «debe estar Jesucristo». A su juicio, apenas se ha publicado nada nuevo en el campo de la cristología en los últimos tiempos.
No sorprende ya tanto la crítica al Camino sinodal, que lleva tiempo prodigándola como su apoyo a León XIV y su distanciamiento de Francisco: «discontinuidad en la continuidad»
La tradición como «tesoro» irrenunciable
El cardenal alemán defendió con vigor que la teología debe asegurarse una y otra vez de sus raíces y fuentes, entre las que la cristología ocupa un lugar central. «No se puede construir una teología nueva partiendo de cero. Estamos en una gran tradición y tenemos una herencia viva. Esa tradición es nuestro tesoro, que debemos sacar a la luz una y otra vez», afirmó.
«En teología estamos también sobre los hombros de gigantes: los Padres de la Iglesia, los teólogos medievales», añadió Kasper, que expresó su deseo de una mayor conciencia de la tradición y de un renovado recurso a esas fuentes desde la perspectiva cristológica.
Crítica al Camino Sinodal alemán
La reflexión de Kasper apuntó directamente al Camino Sinodal alemán, que el cardenal ha criticado en diversas ocasiones con dureza. «Se espera poder resolver todos los problemas de la Iglesia haciéndola más democrática», señaló. Kasper precisó que no se opone a la participación en la Iglesia, pero advirtió de que «es teológicamente erróneo de raíz creer que la Iglesia y la necesaria renovación de la fe se pueden fabricar así».
Frente a esa orientación, el purpurado apostó por fortalecer la cristología a través de la empatía con la cultura narrativa bíblica. Solo mediante una lectura concienzuda de la Escritura y la inmersión en las situaciones descritas en el Nuevo Testamento es posible «entablar amistad con Cristo», sostuvo. Esa amistad, precisó, no borra las dudas, que «forman parte de toda fe consciente», pero ayuda a atravesar los tiempos oscuros y a soportar «la oscuridad del Viernes Santo y la incertidumbre del Sábado Santo».
«Discontinuidad en la continuidad» con León XIV
Kasper aseguró sentirse en sintonía con el Papa León XIV, quien expresó precisamente esa llamada a la centralidad de la cristología en su discurso a los cardenales tras su elección. El cardenal elogió la claridad de lenguaje y la conducción estructurada del pontificado de León XIV, señalando que se trata de un carácter muy distinto al de su predecesor, el Papa Francisco. «Y debo decir: estoy satisfecho con esta discontinuidad en la continuidad», concluyó.






