La Iglesia polaca exige que la sexualidad se enseñe en la escuela en el contexto del amor conyugal y la vida familiar
© Kampus/Pexels

Ignorar este enfoque agravará la crisis demográfica y el sufrimiento de los hijos

La Iglesia polaca exige que la sexualidad se enseñe en la escuela en el contexto del amor conyugal y la vida familiar

«La esencia del matrimonio es el voto de un hombre y una mujer que, ante Dios y ante los hombres, se prometen amor, fidelidad, honradez conyugal y que no se abandonarán hasta la muerte».

(InfoCatólica) La Comisión de Educación Católica de la Conferencia Episcopal Polaca (KEP) ha emitido un comunicado en el que advierte que el currículo propuesto para la nueva asignatura escolar obligatoria «Educación para la Salud» contiene elementos que «vulneran el papel primordial del matrimonio y la familia en la vida social», un papel garantizado también por la Constitución de la República de Polonia.

Una asignatura obligatoria desde septiembre de 2026

El Ministerio de Educación Nacional de Polonia anunció el pasado 22 de mayo que «Educación para la Salud» pasará a ser materia obligatoria en todos los centros escolares a partir del 1 de septiembre de 2026. Los contenidos relativos a la educación sexual, en cambio, mantendrán su carácter optativo.

La Comisión, presidida por el Obispo Wojciech Osial, reconoce que el programa incluye «muchos contenidos valiosos» en ámbitos como el cuidado de la salud física, la higiene psíquica o el reconocimiento de riesgos. No obstante, considera que la no obligatoriedad de la educación sexual no resuelve el problema de fondo, porque las reservas de los obispos «no se refieren solo a ese ámbito educativo, sino a la visión global del ser humano, del matrimonio y de la familia».

La sexualidad, en el contexto del amor conyugal

El comunicado episcopal sitúa la objeción en el terreno antropológico. «La sexualidad humana debe presentarse desde una perspectiva favorable a la familia, y no únicamente como un aspecto individual de la salud», afirma la Comisión. Debe ser abordada «en el contexto del amor conyugal, la responsabilidad y la vida familiar, subrayando el valor y la belleza de la familia».

Los obispos recuerdan que la Iglesia «no se opone ni se ha opuesto nunca a la educación de los niños y jóvenes en el espíritu del cuidado de la salud propia y ajena» y que el cuerpo humano es «templo del Espíritu Santo». Pese a ello, advierten de que ciertos elementos del currículo cuestionan la visión educativa basada en «el primado del matrimonio como unión del hombre y la mujer, y de la familia como comunidad de madre, padre e hijos».

Fundamento doctrinal y consecuencias sociales

El comunicado reafirma la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio: «la esencia del matrimonio es el voto de un hombre y una mujer que, ante Dios y ante los hombres, se prometen amor, fidelidad, honradez conyugal y que no se abandonarán hasta la muerte». Los hijos son descritos como «un don y un valor especial» del matrimonio, que convierte a los esposos en familia. Citando a San Juan Pablo II, el texto califica a la familia de «comunidad de vida y amor», «fundamento de la sociedad» y «primera escuela de virtudes sociales».

La Comisión concluye advirtiendo de que alejarse de esta visión «conduce a graves consecuencias sociales y familiares: el agravamiento de la crisis demográfica, el aumento del número de divorcios y el sufrimiento de los hijos, problemas de salud y, en una perspectiva más amplia, el debilitamiento de la nación y del Estado».

Comunicado

Declaración de la Comisión de Educación Católica de la Conferencia Episcopal Polaca sobre la propuesta de currículo básico para la asignatura «Educación para la Salud»

En relación con la información del Ministerio de Educación Nacional del 22 de mayo del presente año, según la cual la «Educación para la Salud» será una asignatura obligatoria a partir del 1 de septiembre de 2026, y las clases de educación sexual seguirán siendo optativas, la Comisión de Educación Católica de la Conferencia Episcopal Polaca recuerda y apela una vez más:

  1. La Iglesia no se opone, ni se ha opuesto jamás, a educar a niños y jóvenes en un espíritu de preocupación por su propia salud y la de los demás. Siempre ha subrayado que es preciso cuidar la salud, pues la vida es un don de Dios y el cuerpo humano es templo del Espíritu Santo. Esta preocupación se refleja en numerosas actuaciones emprendidas en pro de la prevención, la protección de la salud y el tratamiento. El currículo básico de la asignatura «Educación para la Salud», propuesto por el Ministerio de Educación Nacional, contiene valiosos contenidos, como el cuidado de la salud física, la higiene mental y la identificación de riesgos. Al mismo tiempo, contiene también cuestiones que menoscaban el papel primordial del matrimonio y la familia en la vida social, papel protegido asimismo por la Constitución de la República de Polonia.
  2. La Iglesia basa su enseñanza sobre el matrimonio y la familia en profundos fundamentos antropológicos y teológicos. El matrimonio y la familia están inscritos en el designio creador de Dios para el ser humano. La esencia del matrimonio reside en el voto de un hombre y una mujer, quienes se prometen mutuamente ante Dios y los demás amor, fidelidad y honestidad conyugal, y que no se abandonarán hasta la muerte. Los hijos son un don y un valor especiales del matrimonio, gracias a los cuales el matrimonio se convierte en familia. Por lo tanto, es preciso subrayar que la familia es el mayor tesoro del ser humano, y que velar por su bien y mostrar su belleza constituyen una importante tarea social. La familia es, en efecto, «una comunidad de vida y amor», el fundamento de la sociedad y «la primera escuela de virtudes sociales», como enseñó san Juan Pablo II.
  3. La mera exclusión de la educación sexual del currículo obligatorio no resuelve el problema, ya que las objeciones no se limitan a este ámbito educativo, sino que afectan a la visión íntegra de la persona humana, del matrimonio y de la familia. Se trata de cuestionar la concepción de la educación basada en la primacía del matrimonio como unión de un hombre y una mujer, y de la familia como comunidad formada por madre, padre e hijos. La sexualidad humana debe presentarse desde una perspectiva pro-familia, y no únicamente como un aspecto individual de la salud. Ha de presentarse en el contexto del amor conyugal, la responsabilidad y la vida familiar, subrayando el valor y la belleza de la familia. El abandono de esta visión conlleva graves consecuencias sociales y familiares: un agravamiento de la crisis demográfica, un aumento del número de divorcios y del sufrimiento infantil, problemas de salud y, en una perspectiva más amplia, también un debilitamiento de la nación y del Estado.

Obispo Wojciech Osial Presidente de la Comisión de Educación Católica de la Conferencia Episcopal Polaca

Varsovia, 27 de mayo de 2026

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.