La FSSPX dirige al papa León XIV una Declaración de Fe
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Denuncian medio siglo de diálogo fallido con Roma

La FSSPX dirige al papa León XIV una Declaración de Fe

A 47 días de las consagraciones de Écône y un día después de que el DDF, el P. Pagliarani entrega a León XIV una profesión de fe redactada por la Fraternidad y le pide que la confirme.

(InfoCatólica) La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) ha publicado hoy, festividad de la Ascensión, una Declaración de Fe católica dirigida formalmente al papa León XIV. El documento, firmado por el superior general, el padre Davide Pagliarani, desde la casa general de Menzingen (Suiza), llega a 47 días de las consagraciones episcopales previstas para el 1 de julio en Écône y apenas un día después de que el cardenal Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe (DDF), reiterara que dichas consagraciones constituirán «un acto cismático» con excomunión latae sententiae automática para los consagrantes.

En ese contexto, Pagliarani presenta al Pontífice lo que la Fraternidad define como «el mínimo indispensable para poder estar en comunión con la Iglesia, llamarnos verdaderamente católicos y, por consiguiente, hijos vuestros».

Medio siglo de queja, cuarenta años de expediente

La declaración se abre con una denuncia que forma parte de la argumentación habitual de la Fraternidad: «Desde hace más de cincuenta años, la Fraternidad se esfuerza por exponer ante la Santa Sede su conflicto de conciencia frente a los errores que destruyen la fe y la moral católicas. Desgraciadamente, todas las conversaciones emprendidas han permanecido sin resultado, y las preocupaciones expresadas no han recibido respuesta verdaderamente satisfactoria».

El superior general formula además una acusación directa contra el uso que Roma hace del derecho canónico: «Con gran pesar por nuestra parte, nos parece que el derecho canónico es utilizado no para confirmar en la fe, sino para apartar de ella».

Sin embargo, el registro documental de los últimos cuarenta ofrece un panorama considerablemente distinto al que la Declaración describe, hubo resultado, pero no el que la Fraternidad esperaba.

40 años de contactos

En 1987, la Congregación para la Doctrina de la Fe, presidida por el cardenal Joseph Ratzinger, emitió una respuesta de cincuenta páginas a los dubia formales que monseñor Marcel Lefebvre había presentado sobre la libertad religiosa y Dignitatis humanae. Esa respuesta reconocía que la doctrina conciliar sobre la competencia del Estado en materia religiosa contenía «una novedad», pero la encuadraba como desarrollo legítimo, no como contradicción. Cincuenta páginas de la CDF no son silencio.

Un año después, el 5 de mayo de 1988, el propio Ratzinger y Lefebvre firmaron un Protocolo de Acuerdo que contemplaba la erección de la FSSPX como sociedad de vida apostólica de derecho pontificio, la concesión de un obispo propio y la posibilidad de celebrar exclusivamente el rito tridentino. Lefebvre firmó por la tarde y retiró su firma a la mañana siguiente. Pocas semanas después procedió a las consagraciones del 30 de junio de 1988, que le valieron la excomunión latae sententiae. También hubo respuesta.

Con Benedicto XVI el esfuerzo alcanzó cotas muy visibles. En 2007 publicó Summorum Pontificum, liberalizando la Misa tridentina para toda la Iglesia. En enero de 2009 levantó las excomuniones de los cuatro obispos de la FSSPX, un gesto que le costó una crisis mediática internacional por las declaraciones de monseñor Richard Williamson. Ese mismo año lanzó conversaciones doctrinales formales entre la CDF y teólogos de la Fraternidad. En 2012 se llegó a ofrecer a la FSSPX una prelatura personal con obispos propios si aceptaba un preámbulo doctrinal. Monseñor Bernard Fellay, entonces superior general, rechazó el preámbulo. Las negociaciones se estancaron no porque Roma dejara de escuchar, sino porque la Fraternidad no aceptó las condiciones.

Con Francisco, la FSSPX recibió en 2015 facultades para la confesión válida de sus sacerdotes, primero para el Jubileo de la Misericordia y luego con carácter indefinido. Ya con León XIV, el Vaticano incluyó una peregrinación de la FSSPX en el calendario oficial del Jubileo de 2025.

La reunión de febrero y la propuesta rechazada

El episodio más reciente, y quizá el más revelador, tuvo lugar el 12 de febrero de 2026, cuando el cardenal Víctor Manuel Fernández recibió a Pagliarani en una reunión de hora y media. El prefecto del DDF le propuso un «diálogo teológico específico» con «metodología precisa» sobre «los diferentes grados de adhesión requeridos por los distintos textos del Concilio Vaticano II». No una imposición administrativa, sino un camino teológico para distinguir lo vinculante de lo discutible dentro del propio Concilio.

Pagliarani rechazó la propuesta en su carta del 19 de febrero, pero con un reconocimiento significativo: admitió que él mismo había sugerido exactamente ese tipo de diálogo en una carta de 2019 y que la Santa Sede respondía ahora a su propia iniciativa. Es decir, según las palabras del propio superior general, Roma respondió a la propuesta de la Fraternidad. La objeción fue que lo hizo «tarde» y «bajo presión» de las consagraciones anunciadas.

El balance de casi cuatro décadas documentadas es, por tanto, difícilmente compatible con la afirmación de que las conversaciones «han permanecido sin resultado»: la Santa Sede ha respondido con amplitud, ha concedido gestos extraordinarios, ha modificado legislación universal, ha ofrecido soluciones canónicas a medida y ha abierto espacios teológicos sin precedentes.

El contenido doctrinal: una profesión de fe extraña

El cuerpo de la Declaración constituye una profesión de fe estructurada en torno a los puntos que la FSSPX considera irrenunciables. En materia cristológica y soteriológica, el documento afirma la unicidad de Cristo como redentor y mediador, la abolición de la Antigua Alianza por la Nueva y Eterna Alianza, y la asociación directa de la Santísima Virgen María a toda la obra de la Redención, señalando que «negar esta asociación equivale a alterar la misma noción de Redención».

Sobre eclesiología, la Declaración sostiene que «fuera de la Iglesia católica romana, y sin la profesión de la fe que ella siempre ha enseñado, no hay salvación ni remisión de los pecados», y que esta necesidad «afecta a toda la humanidad sin excepción e incluye indistintamente a cristianos, judíos, musulmanes, paganos y ateos». El texto califica la renuncia al mandato misionero como «el más grave de los crímenes contra la humanidad» y rechaza cualquier equiparación de la Iglesia católica con otras confesiones: «De ningún modo la Iglesia católica puede ser considerada o tratada en pie de igualdad con un falso culto o una falsa Iglesia».

En materia litúrgica, la declaración define la Santa Misa como «la perpetuación en el tiempo del sacrificio de la Cruz», con carácter «esencialmente expiatorio y propiciatorio», y rechaza expresamente que pueda reducirse a «una simple conmemoración, a una comida espiritual, a una asamblea sagrada celebrada por el pueblo o a la celebración del misterio pascual sin sacrificio».

En el terreno moral, el documento incluye un párrafo específico sobre la homosexualidad, al afirmar que «el pecado impuro contra naturaleza» es «radicalmente incompatible con toda forma de amor auténtico y cristiano» y que una pareja que lo practique «no puede, en ningún caso, ser bendecida, formal o informalmente, por los ministros de la Iglesia». Asimismo, sostiene que la laicidad de las instituciones «constituye una negación implícita de la divinidad y de la realeza universal de Nuestro Señor» y que «la Cristiandad no es un simple fenómeno histórico, sino el único orden querido por Dios entre los hombres».

Lo que la Declaración no menciona

Tan significativo como el contenido explícito resulta el catálogo de ausencias del documento. La Declaración no menciona el Concilio Vaticano II, ni para aceptarlo ni para rechazarlo. No menciona ningún Papa posterior a la era patrística en el cuerpo del texto. No menciona el deber de obediencia canónica al ordinario legítimo. No menciona el propio estatus canónico irregular de la Fraternidad. No menciona las consagraciones del 1 de julio. Y no menciona el comunicado del DDF publicado la víspera. La Declaración define la fe católica como si el magisterio de los últimos sesenta años no hubiera existido, y la presenta como la «fe inmutable» en la que la Fraternidad desea «vivir y morir».

Una professio fidei invertida

Diversos teólogos y canonistas consultados han señalado que la operación más significativa del documento no está en lo que dice, sino en lo que hace con la estructura misma de la profesión de fe. La professio fidei canónica (c. 833 del Código de Derecho Canónico) funciona en una dirección precisa: el fiel declara su adhesión a la fe que la Iglesia le propone creer. El sujeto recibe la fe del magisterio; no se la presenta.

La Declaración de la FSSPX invierte esa lógica. Pagliarani no presenta su adhesión a la fe que León XIV enseña: redacta un compendio de la fe que la Fraternidad profesa, se lo entrega al Papa y le pide que la «confirme». La frase operativa es significativa: «Es en esta fe y en estos principios en los que pedimos ser instruidos y confirmados por quien ha recibido el carisma para hacerlo». Se reconoce al Romano Pontífice el «carisma» de confirmar en la fe, pero se le prescribe el contenido que debe confirmar. El Pontífice queda, estructuralmente, en posición de examinado.

La paradoja del Vaticano I

No ha pasado inadvertido, como han apuntado varios canonistas, que la Declaración cita Pastor Aeternus del Concilio Vaticano I para fundar la autoridad papal: «El Espíritu Santo no fue prometido a los sucesores de Pedro para que, por revelación suya, manifestaran una nueva doctrina, sino para que, con su asistencia, santamente custodiaran y fielmente expusieran la revelación transmitida por los Apóstoles». Sin embargo, Pastor Aeternus también establece que el Romano Pontífice posee «plena y suprema potestad de jurisdicción sobre toda la Iglesia, no solo en las cosas que pertenecen a la fe y las costumbres, sino también en las que pertenecen a la disciplina y al gobierno de la Iglesia». Si esa potestad es plena y suprema, abarca la capacidad de convocar un concilio ecuménico, promulgar sus decretos y exigir adhesión a ellos. Invocar el Vaticano I para defender la autoridad papal y actuar como si esa autoridad no abarcara el Vaticano II constituye, cuando se explicita, una contradicción interna del propio documento.

Una fe más estricta que el magisterio preconciliar

Algunos teólogos han recordado que la formulación del extra Ecclesiam nulla salus que la Declaración emplea es, paradójicamente, más estricta que la del propio magisterio anterior al Concilio. Pío IX, en Quanto conficiamur moerore (1863), ya contemplaba la posibilidad de salvación para quienes, «sin culpa», ignoran la verdadera religión. Y en 1949, el Santo Oficio condenó formalmente la interpretación rigorista del padre Leonard Feeney, que sostenía una versión del extra Ecclesiam sin matices ni excepciones, esencialmente idéntica a la que la Declaración reproduce ahora. La posición de la FSSPX en este punto no entra en conflicto con el Vaticano II, sino con el magisterio de Pío IX y con una condena expresa del Santo Oficio bajo Pío XII.

En la misma línea, y en el marco de la hermenéutica de la continuidad propuesta por Benedicto XVI, se ha observado que la inmensa mayoría de las afirmaciones doctrinales de la Declaración no solo son compatibles con el Concilio Vaticano II, sino que el Concilio las enseña: la necesidad de la Iglesia para la salvación (Lumen gentium 14), el carácter sacrificial de la Misa (Sacrosanctum Concilium 47), la ley moral objetiva (Gaudium et spes 16, Veritatis splendor), e incluso el deber moral de las sociedades para con la verdadera religión (Dignitatis humanae 1). Lo que el Concilio desarrolló no fue el contenido de estas verdades, sino su articulación con la dignidad de la persona y la libertad religiosa como derecho. La FSSPX ha construido una profesión de fe para demostrar la incompatibilidad de su doctrina con la Iglesia postconciliar, y el resultado, leído desde la hermenéutica de la continuidad, demuestra involuntariamente lo contrario.

Y desde luego nadie es tan ciego como para no ver la deriva de la Iglesia, el caos posconciliar, las continuas manifestaciones, muchas veces heréticas, de obispos y cardenales y la hermenéutica de la ruptura. Pero la hermenéutica de la continuidad propuesta por Benedicto XVI se refería a los propios textos del Vaticano II. Sobre los que muchos católicos han pedido aclaraciones sobre interpretaciones ambiguas.

Recientemente el Cardenal Sarah manifestaba que:

Sé bien cuánto el depósito de la fe es hoy despreciado a veces por quienes tienen la misión de defenderlo. Sé bien que algunos olvidan que solo la cadena ininterrumpida de la vida de la Iglesia, del anuncio de la fe, de la celebración de los sacramentos –lo que llamamos la Tradición– nos da la garantía de que aquello en lo que creemos es el mensaje original de Cristo transmitido por los apóstoles.

 Pero como señalaba el Cardenal Müller:

Si la Fraternidad San Pío X quiere tener un efecto positivo en la historia de la Iglesia, no puede luchar desde fuera por la verdadera fe contra la Iglesia unida al Papa, sino solo dentro de la Iglesia y junto al Papa y todos los obispos, teólogos y fieles ortodoxos.

«Preferimos la muerte antes que renunciar»

La Declaración se cierra con una fórmula solemne: «Con la ayuda de Nuestro Señor, preferimos la muerte antes que renunciar a ella. En esta fe inmutable deseamos vivir y morir, esperando que dé paso a la visión directa de la eterna e inmutable Verdad». El texto va fechado en Menzingen el 14 de mayo de 2026 y lleva la firma del padre Pagliarani.

Texto de la declaración de fe católica dirigida al papa León XIV 14 Mayo 2026

Declaración de Fe católica dirigida a Su Santidad el papa León XIV por el padre Davide Pagliarani, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

Beatísimo Padre:

Desde hace más de cincuenta años, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se esfuerza por exponer ante la Santa Sede su conflicto de conciencia frente a los errores que destruyen la fe y la moral católicas. Desgraciadamente, todas las conversaciones emprendidas han permanecido sin resultado, y las preocupaciones expresadas no han recibido respuesta verdaderamente satisfactoria.

Desde hace más de cincuenta años, la única solución realmente contemplada por la Santa Sede parece haber sido la imposición de sanciones canónicas. Con gran pesar por nuestra parte, nos parece que el derecho canónico es utilizado no para confirmar en la fe, sino para apartar de ella.

Por medio del texto que sigue, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X desea expresar a Vuestra Santidad, filial y sinceramente, en las circunstancias actuales, su adhesión a la fe católica, sin ocultar nada ni a Vuestra Santidad ni a la Iglesia universal.

La Fraternidad pone esta sencilla Declaración de Fe en vuestras manos. Nos parece que corresponde al mínimo indispensable para poder estar en comunión con la Iglesia, llamarnos verdaderamente católicos y, por consiguiente, hijos vuestros.

No tenemos otro deseo que vivir y ser confirmados en la fe católica romana.

«Así pues, permaneciendo firmemente arraigados y establecidos en la verdadera fe católica, esforzaos por ser siempre dignos ministros del sacrificio divino y de la Iglesia de Dios, que es el Cuerpo de Cristo.

Porque, como dice el Apóstol: “Todo lo que no procede de la fe es pecado 1”, cismático y fuera de la unidad de la Iglesia 2.»

DECLARACIÓN DE FE CATÓLICA

En el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, Sabiduría divina y Verbo encarnado, que quiso una sola religión, que hizo definitivamente caduca la Antigua Alianza, que fundó una sola Iglesia, que triunfó sobre Satanás, que venció al mundo, que permanece con nosotros hasta el fin de los tiempos y que volverá para juzgar a vivos y muertos.

Él, Imagen perfecta del Padre e Hijo de Dios hecho hombre, ha sido constituido único Redentor y Salvador del mundo por la Encarnación y por la oblación voluntaria del sacrificio de la Cruz. Nuestro Señor satisface la justicia divina derramando su preciosísima Sangre, y es en esa Sangre donde establece la Nueva y Eterna Alianza, aboliendo la Antigua. Él es, por consiguiente, el único Mediador entre Dios y los hombres y el único camino para llegar al Padre. Sólo quien le conoce, conoce al Padre.

Por decreto divino, la Santísima Virgen María ha sido asociada directa e íntimamente a toda la obra de la Redención; por ello, negar esta asociación —en los términos recibidos de la Tradición— equivale a alterar la misma noción de Redención tal como la Providencia divina la ha querido.

No existe más que una sola fe y una sola Iglesia por las cuales podamos salvarnos. Fuera de la Iglesia católica romana, y sin la profesión de la fe que ella siempre ha enseñado, no hay salvación ni remisión de los pecados.

Por consiguiente, todo hombre debe ser miembro de la Iglesia católica para salvar su alma, y no existe más que un solo bautismo como medio para ser incorporado a ella. Esta necesidad afecta a toda la humanidad sin excepción e incluye indistintamente a cristianos, judíos, musulmanes, paganos y ateos.

El mandato recibido por los Apóstoles de predicar el Evangelio a todo hombre y convertirlo a la fe católica permanece válido hasta el fin de los tiempos y responde a la necesidad más absoluta y urgente que existe en el mundo. «El que creyere y fuere bautizado se salvará; el que no creyere será condenado 3.» Por tanto, renunciar a cumplir este mandato constituye el más grave de los crímenes contra la humanidad.

La Iglesia romana es la única que posee simultáneamente las cuatro notas que caracterizan a la Iglesia fundada por Jesucristo: la Unidad, la Santidad, la Catolicidad y la Apostolicidad.

Su unidad deriva esencialmente de la adhesión de todos sus miembros a la única y verdadera fe, fielmente conservada, enseñada y transmitida por la jerarquía católica a lo largo de los siglos.

La negación de una sola verdad de fe destruye la fe misma y hace radicalmente imposible toda comunión con la Iglesia católica.

La única vía posible para restablecer la unidad entre cristianos de distintas confesiones consiste en el llamamiento apremiante y caritativo dirigido a los no católicos para que profesen la única y verdadera fe en el seno de la única y verdadera Iglesia.

De ningún modo la Iglesia católica puede ser considerada o tratada en pie de igualdad con un falso culto o una falsa Iglesia.

Solamente el Romano Pontífice, Vicario de Cristo, posee la autoridad suprema sobre toda la Iglesia. Sólo él confiere directamente a los demás miembros de la jerarquía católica la jurisdicción sobre las almas.

«El Espíritu Santo no fue prometido a los sucesores de Pedro para que, por revelación suya, manifestaran una nueva doctrina, sino para que, con su asistencia, santamente custodiaran y fielmente expusieran la revelación transmitida por los Apóstoles, es decir, el depósito de la fe 4.»

A una sola fe corresponde un solo culto, expresión suprema, auténtica y perfecta de esa misma fe.

La Santa Misa es la perpetuación en el tiempo del sacrificio de la Cruz, ofrecido por muchos y renovado sobre el altar. Aunque ofrecido de manera incruenta, el santo sacrificio de la Misa es esencialmente expiatorio y propiciatorio. Ningún otro culto proporciona la adoración perfecta. Ningún otro culto que no esté en relación con él es agradable a Dios. Ningún otro medio es suficiente para la santificación de las almas.

Por consiguiente, el santo sacrificio de la Misa no puede en modo alguno reducirse a una simple conmemoración, a una comida espiritual, a una asamblea sagrada celebrada por el pueblo o a la celebración del misterio pascual sin sacrificio, sin satisfacción de la justicia divina, sin expiación de los pecados, sin propiciación y sin la Cruz.

La ayuda proporcionada a las almas por los sacramentos de la Iglesia católica es suficiente en toda circunstancia y en toda época para permitir a los fieles vivir en estado de gracia.

La ley moral contenida en el Decálogo y perfeccionada en el Sermón de la Montaña es la única practicable para obtener la salvación de las almas. Todo otro código moral —por ejemplo, fundado en el respeto de la creación o en los derechos de la persona humana— es radicalmente insuficiente para santificar y salvar un alma. De ningún modo puede reemplazar la única y verdadera ley moral.

A ejemplo de san Juan Bautista, la verdadera caridad nos obliga a advertir a los pecadores y a no renunciar jamás a emplear los medios necesarios para salvar sus almas.

Quien come el Cuerpo de Nuestro Señor y bebe su Sangre en estado de pecado come y bebe su propia condenación, y ninguna autoridad puede modificar esta ley contenida en la enseñanza de san Pablo y en la Tradición.

El pecado impuro contra naturaleza es de tal gravedad que clama siempre y en toda circunstancia venganza ante Dios, y es radicalmente incompatible con toda forma de amor auténtico y cristiano. Por ello, semejante «modo de vida» no puede en modo alguno ser reconocido como un don de Dios. Una pareja que practique este vicio debe ser ayudada a liberarse de él y no puede, en ningún caso, ser bendecida —formal o informalmente— por los ministros de la Iglesia.

La sumisión de las instituciones y de las naciones, como tales, a la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo deriva directamente de la Encarnación y de la Redención. Por ello, la laicidad de las instituciones y de las naciones constituye una negación implícita de la divinidad y de la realeza universal de Nuestro Señor.

La Cristiandad no es un simple fenómeno histórico, sino el único orden querido por Dios entre los hombres.

No es la Iglesia la que debe conformarse al mundo, sino el mundo el que debe ser transformado por la Iglesia.

Es en esta fe y en estos principios en los que pedimos ser instruidos y confirmados por quien ha recibido el carisma para hacerlo.

Con la ayuda de Nuestro Señor, preferimos la muerte antes que renunciar a ella.

En esta fe inmutable deseamos vivir y morir, esperando que dé paso a la visión directa de la eterna e inmutable Verdad.

Menzingen, 14 de mayo de 2026,
en la fiesta de la Ascensión de Nuestro Señor.
Davide Pagliarani

1 Rm 14, 23.

2 Pontifical Romano, monición a los ordenandos al subdiaconado.

3 Mc 16, 16.

4 Pastor Aeternus, cap. 4.

53 comentarios

Julieta
La carta que solo aparece hasta el final del artículo, me parece algo que cualquier católico puede aceptar y estar de acuerdo. ¿Es que esa carta está en "comunión" con lo que viene desde Roma? Esto me parece más difícil de afirmar. La pregunta que cabe hacerse es si Roma está en comunión con la doctrina de la fe.
Luego lo otro son sanciones disciplinares, al servicio del poder de turno.
¿Quién tendrá más culpa? ¿El que tiene más poder o el que tiene menos?
Luego de ver lo que le estuvieron haciendo a los heraldos es más claro que la fraternidad tenga sospechas de ese atole con el dedo.
¿Deben acaso de abandonarse a la providencia o deben ser astutos? Los dos son mandamientos de Dios.
Que Dios ilumine de forma contundente a la fraternidad para que sepan distinguir lo que es del diablo y lo que es de Dios.
Y para Roma no se que pedir.
Señor ten piedad.
14/05/26 7:23 PM
Jordán
¿Qué quiere decir con este párrafo? ¿ Por qué no habla claro ?

La Santa Misa es la perpetuación en el tiempo del sacrificio de la Cruz, ofrecido por muchos y renovado sobre el altar. Aunque ofrecido de manera incruenta, el santo sacrificio de la Misa es esencialmente expiatorio y propiciatorio. Ningún otro culto proporciona la adoración perfecta. Ningún otro culto que no esté en relación con él es agradable a Dios. Ningún otro medio es suficiente para la santificación de las almas.

Por consiguiente, el santo sacrificio de la Misa no puede en modo alguno reducirse a una simple conmemoración, a una comida espiritual, a una asamblea sagrada celebrada por el pueblo o a la celebración del misterio pascual sin sacrificio, sin satisfacción de la justicia divina, sin expiación de los pecados, sin propiciación y sin la Cruz.

¿Acaso dice que el novus ordo es una afrenta a Dios ?
14/05/26 7:24 PM
ZARA
Lutero cuestiono el canon de la misa. Se comprende por eso que en el Concilio de Trento fuera tan fuerte la reacción de la Iglesia frente a las terribles impugnaciones de Lutero contra de la Misa católica: «si alguno dijere que el Canon de la Misa contiene errores y que por esta causa se debe abrogar, sea anatema» (1562, Dz 1756, canon 6).

Ese canon tambien va dirigido al novus ordo y a todos los ritos queCuando el Papa da una aprobación solemne a unos Ritos litúrgicos renovados –Misa, Sacramentos, Horas–, está ejercitando al mismo tiempo su autoridad docente y su autoridad de gobierno pastoral. Y en los dos aspectos compromete la infalibilidad de la Sede de Pedro.
14/05/26 7:28 PM
Jose
Amen
14/05/26 7:40 PM
Observador
El contenido de la profesión de fe que la FSSPX pide a León XIV que confirme no se lo prescribe la Hermandad ni el P. Pagliarani, sino el magisterio perenne de la Iglesia, del cual ningún papá puede separarse.

Por otra parte, la FSSPX no se queja en su documento de un supuesto silencio de Roma, sino de no haber recibido una respuesta plenamente satisfactoria.
14/05/26 7:53 PM
pipo
¿Y las omisiones son sólo de los lefebvrianos? Al que redactó esta nota se le olvidó a él también que "en la Iglesia hay campo para todos, tambien para el que se equivoca, para el que cae, para el que le cuesta..." en definitiva, "todos, todos, todos".
14/05/26 7:56 PM
Miguel
No me puedo explicar como ustedes, siendo católicos, pueden tildar a esta declaración tan católica y ortodoxa de "extraña". La fraternidad NO rechaza la doctrina tradicional de Pío IX sobre la posible salvación de los paganos justos. Algunos grupos sedevacantistas atacan frecuentemente a la fraternidad justamente por esto. Ustedes deberían informarse mejor sobre las posiciones de la fraternidad antes de atacarla.
Y no, nunca hubo resultados del "diálogo" con Roma. El supuesto "diálogo" de Roma significa aceptar los errores del Vaticano II o ser excomulgados. Nunca hubo un deseo sincero por parte de las autoridades de Roma de corregir los errores conciliares. Errores que el Cardenal Alfons Stickler, Msgr. Schneider, Msgr. Huonder, Strickland, el padre Georg May (Profesor de derecho canónico en la universidad de Maguncia) y otros tantos también condenan y desean ver corregidos. Me imagino que ustedes no le negarán la catolicidad a estos hombres de iglesia ¿o sí?
14/05/26 7:59 PM
Paquito
En primer lugar gracias a Info Católica por este artículo, que da una notícia y hace referencia a los contactos entre la FSSPX y la Santa Sede: pone más las cosas en perspectiva y en su contexto.
El tiempo va poniendo las cosas en su lugar: la sucesión de los días y los años nos va mostrando las intenciones del corazón y el lugar que cada uno quiere acabar ocupando libremente.
La Fraternidad se enfrenta a un gran dilema, que en parte creo que ya entienden, pero se revuelven contra las acciones que serían lógicas, pero no por ello más arduas:
1. A la FSSPX ya no le quedan arguementos, ni uno.
2. El riesgo de separarse del Papa está quedando claro: la dificultad de, simplemente, aceptar la mano tendida y retornar al rebaño como hijos, no como criminales, es cada vez que pasan los años mayor.
3. Mi simple opinión: van a ser muchos sacerdotes y fieles de la FSSPX los que llamarán a las puertas de la FSSP, y no va a ser algo anecdótico si no bastante considerable.

P.D. Sigamos rezando a la Virgen para que la FSSPX no se sienta más incomprendida por nosotros, ni aislada ni perseguida. Qué se sientan hijos amados de la Iglesia Católica que Cristo fundó!
14/05/26 8:22 PM
Daniel Argentina
Suscribo plenamente lo que dice quien sea que representa a InfoCatolica en este artículo y coincido con la opinion de InfoCatolica respecto de este tema plenamente.
14/05/26 8:37 PM
Lorenzo Valla
Cuando una persona está dentro de la Iglesia Católica, lo está al 100%. Cuando una persona quiere estar dentro en unas cosas, pero no en otras, está fuera, lo disfrace como lo disfrace. Llevan 50 años a regañadientes, incómodos y creando problemas. Llegados a este punto de desobediencia, sólo cabe decirles "adiós" y que la vida les sea próspera fuera de la Iglesia Católica. Que elijan su antipapa, como en en el Palmar de Troya, de los que ideológicamente están más cerca de lo se creen. Se pueden cometer errores en la vida, pero una actitud de soberbia como esta no la había conocido desde Lutero.
14/05/26 8:51 PM
Guillermo
Solamente el Romano Pontífice, Vicario de Cristo, posee la autoridad suprema sobre toda la Iglesia. Sólo él confiere directamente a los demás miembros de la jerarquía católica la jurisdicción sobre las almas.

Dicen y creen esto?
14/05/26 8:59 PM
Ana palacios
La declaración de la FSSPX Es lo más católico que he leído en años! DIOS BENDIGA A ESTOS SACERDOTES!
Con qué vara medis infocatolica? Tristemente, ni siquiera el Papa guarda tan íntegro el depósito de la fe.
14/05/26 9:10 PM
Eutico
Se ha dicho por parte de un comentarista que la FSSPX está cerca de la secta del Palmar. A parte de ser la clásica simpleza modernista, a esta afirmación se le puede dar la vuelta afirmando algo que sí es cierto: entre los palmarianos está muy extendido cierto vicio que muchos jerarcas aggiornados tratan de presentar como algo inofensivo: el vicio nefando. Por consiguiente los defensores de Fiducia Supliccans están más cerca del Palmar de lo que ellos, con su guitarra en la mano, creen.
14/05/26 9:41 PM
Pablo Areas
Eugenio IV. Concilio de Florencia. Bula Cantate Domino (1442): La Iglesia cree firmemente, confiesa y anuncia que ninguno de los que están fuera de la Iglesia católica, no solo los paganos, sino también los judíos o los herejes y cismáticos, pueden alcanzar la vida eterna, sino que irán al fuego eterno, preparados para el el diablo y sus ángeles (Mt 25:41), si antes de la muerte no se han reunido con ella; la unidad del cuerpo de la iglesia que es tan importante, que solo para aquellos que perseveran en ella, los sacramentos de la iglesia procurarán la salvación, y los ayunos, otras obras de piedad y los ejercicios de la milicia cristiana obtendrán la recompensa eterna: nadie, por más limosnas y obras de caridad que hiciere, aun cuando derramare su sangre por el nombre de Cristo, puede salvarse, si no permaneciere en el seno y unidad de la Iglesia católica.

Esto es un dogma de Fe. ¿Quiere decir el autor del artículo que él no lo acepta?
14/05/26 10:10 PM
Lucía Victoria
¿Puede una fraternidad tener algo tan íntimo y personalísimo como un "conflicto de conciencia" o hablamos más bien de una suma de conciencias en torno a una misma idea(logía)?

El grado de soberbia que exhiben, manteniéndole el pulso al Sumo Pontífice, acerca de qué respuestas pueden considerarse "satisfactorias", y decidiendo quien puede ser auxiliado por la gracia de una bendición y quién no es digno de estudio. Pasarán a la historia como ejemplo de árboles altos caídos; de ramas desgajadas del olivo bueno, por pura soberbia.

Pero la Palabra de Dios se ha pronunciado para cumplirse y no pasará de largo. El Espíritu Santo sanará cualquier brecha o boquete que se abra en la barca de Pedro, ¡cualquiera!; ellos y su linaje, en cambio, pasarán, y a raíz de su caída, la salvación llegará a esos otros nuevos paganos contemporáneos (Romanos 11, 11).

Así sea.

14/05/26 10:13 PM
Pedro1
Se le ha olvidado a don Davide Pagliarani que fuera de la Iglesia no hay salvación, que provocaron un cisma y, por voluntad propia, continúan fuera de la Iglesia amenazando además con más actos cismáticos.
14/05/26 10:32 PM
Claudio
Pregunta. ¿Y cuál es el cisma de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X? ¿Alguien halló alguna falta de respeto en esta carta?
¿Y qué va a suceder de hoy en más con el camino sinodal alemán?
14/05/26 10:55 PM
Observador
En su discurso a la Curia Romana de 2006, Benedicto XVI afirmó que "es necesario aceptar las verdaderas conquistas de la Ilustración". ¿A alguien le puede sorprender entonces que Ratzinger defendiera las novedades de "Dignitatis Humanae"?
14/05/26 10:59 PM
Tombino
Jesús le respondió: «Si he hablado mal, declara lo que está mal; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?» S. Juan 18,23
14/05/26 11:15 PM
Dicasterio
claudio!!

Entre en el blog del Padre Iraburu; entre en todos los post publicados por él; busque por palabras los post que empiezan por "LEFREBVRIANOS"; léase los 6 post que hay sebre estos cismáticos y luego ya si acaso comente algo.
14/05/26 11:19 PM
Feligres
Estimado Jordan , en Alemania muchos sacerdotes no enseñan ni quieren enseñar lo que es la Santa Misa , el sacrificio cruento de la cruz. Mas bien ellos ven la misa cómo una cena, una fiesta , una reunión de hermanos.
Se quiere omitir la palabra sacrificio cruento.
De hecho Sacerdote significa el que ofrece un sacrificio.
La misa del novus ornun es la misma misa , el mismo sacrificio cruento de Jesús. Si se le toma asi estamos todos claros. El problema es que modernistas y progres tienen un pensamiento protestante y quieren cambiar el significado de la Santa Misa y dejarla practicamente cómo una asamblea , una reunión de hermanos olvidando su verdadero significado.
Esa carta escrita al Papa es de un catolico que defiende su fe. Hace muy mal y es un mal precedente si el Papa ignora a los de FSSPX.
Todo lo que dice el papa de unidad , sus viajes sus encuentros ecumenicos y con otras religiones incluyendo los sinodales Alemanes y las Anglicana quedan en saco roto si el Papa no dialoga con la FSSPX . No se puede predicar una cosa y hacer lo contrario es dar una falsa cara.
Animo al Papa a ser consecuente y brindar una rama de olivo a su propio rebaño.
14/05/26 11:22 PM
ZARA
Observador!

Sí. Aunque la frase suele citarse aislada, en el contexto del discurso Benedicto XVI no estaba “canonizando” la Ilustración en bloque, sino distinguiendo entre sus aportes compatibles con la fe y sus derivaciones anticristianas. En el texto dice explícitamente:

“es necesario aceptar las verdaderas conquistas de la Ilustración, los derechos del hombre, y especialmente la libertad de la fe y de su ejercicio”

Para entender qué quería decir, hay que leerlo dentro de su idea central: la “hermenéutica de la reforma en la continuidad”. La Iglesia no abandona su doctrina, pero reconoce:

La dignidad de la persona humana
La libertad religiosa (como no coaccion, no como derecho al error o al indeferentismo)

No significa indiferentismo (“todas las religiones son iguales”), sino que:

la fe no puede imponerse por coacción estatal;
el acto de fe debe ser libre;
el Estado no debe obligar a creer ni impedir practicar la religión.

El Estado de derecho y la limitación del poder
La idea de que el poder político no es absoluto y debe estar sometido a normas racionales y morales.

Esto armoniza con la tradición católica medieval:

la ley moral natural está por encima del gobernante;
el Estado no puede decidir arbitrariamente qué es el bien y el mal.

Ratzinger apreciaba especialmente:

división de poderes,
garantías jurídicas,
protección de la conciencia.
14/05/26 11:25 PM
Lorenzo Valla
Eutico:
Para simpleza, su comentario. Mezclar el Palmar con el modernismo, el vacío nefando y las guitarras es para nota. Créame, hágaselo ver. Eso sí, su comentario es tan disparatado que resulta incluso divertido.
14/05/26 11:44 PM
anawim
"La declaración de la FSSPX Es lo más católico que he leído en años!" (Ana Palacios)
_____________

Sin embargo no hay nada más anti-católico que pretender nombrar obispos por su cuenta sin el consentimiento de la Santa Sede. ¿Sabe usted de alguna institución, fraternidad, o asociación católica que haga esto sin permiso de Roma? ¿Se imagina usted que ahora el Opus Dei, los Neocatecumenales, los Legionarios de Cristo, los Heraldos del Evangelio quisieran nombrar obispos por su cuenta sin el consentimiento de Roma, se lo imagina?
14/05/26 11:56 PM
anawim
Por consiguiente, el santo sacrificio de la Misa no puede en modo alguno reducirse a una simple conmemoración, a una comida espiritual, a una asamblea sagrada celebrada por el pueblo o a la celebración del misterio pascual sin sacrificio, sin satisfacción de la justicia divina, sin expiación de los pecados, sin propiciación y sin la Cruz.
______________

Fíjense en esta parte del texto reseñado: "sin sacrificio, sin satisfacción de la justicia divina, sin expiación de los pecados, sin propiciación y sin la Cruz". En realidad lo que molesta a la fraternidad es el Concilio Vaticano II porque ha abierto la puerta a la santidad laical. Acostumbrados a que antiguamente con el Concilio de Trento la santidad parecía reservada a curas y monjas, ahora de repente se incorporan los laicos, si si pero es que los laicos se incorporan a la plenitud de la santidad en las mismas condiciones que curas y monjas. El llamado universal a la santidad ha sido siempre la vocación de todo bautizado, pero anterior al Concilio Vaticano II los laicos no rezaban las Horas por ejemplo. Pocos o o casi ninguno iba a la Santa Misa diaria. Y oh milagro, llega el Concilio Vaticano II y prácticamente todos los laicos rezan las Horas, casi todos van a Misa diaria y la Iglesia acerca la plenitud de la santidad a los laicos incluso a aquellos que no pertenecen a institutos religiosos y/o apostólicos.
En fin...
15/05/26 12:30 AM
Vladimir
Sin negar mi adhesión a otros, me adhiero totalmente a este punto:

“El pecado impuro contra naturaleza es de tal gravedad que clama siempre y en toda circunstancia venganza ante Dios, y es radicalmente incompatible con toda forma de amor auténtico y cristiano. Por ello, semejante «modo de vida» no puede en modo alguno ser reconocido como un don de Dios. Una pareja que practique este vicio debe ser ayudada a liberarse de él y no puede, en ningún caso, ser bendecida —formal o informalmente— por los ministros de la Iglesia”
15/05/26 12:37 AM
Ricardo de Argentina
¡Uf, vuelta la burra al trigo!
Nadie cuestiona de fe de la FSSPX.
Tienen una fe plenamente católica y nadie lo duda.
Donde fallan no es en la fe, sino en la obediencia.
"Un sólo rebaño y un sólo pastor", mandó NSJC.
Pero la FSSPX armó su propio rebaño, con ovejas que responden a sus propios pastores, con jurisdicciones diferentes a las de la Iglesia.
Ahí está la cuestión, diría Hamlet.
No en la doctrina.
Los lefes, cuando adhieren a la FSSPX, desaparecen de las parroquias.
Se evaporan.
Están en otro rebaño.
Léase cisma.
Así que déjense de rizar el rizo con cuestiones de fe, que no pasa por ahí el tema.
15/05/26 1:28 AM
Mariana

Obedecer a Dios antes que a los hombres.

quién escribió el artículo?

Tiene varios errores de interpretación

Estoy con la iglesia de siempre, la verdadera, la fundada por Nuestro Señor Jesucristo.

Antes morir que obedecer a una nueva iglesia sinodal LGTB pro sacerdotisas, con sala en el vaticano para musulmanes, indefinida, ambigua, es un nuevo proyecto personal del Vaticano que nos quieren imponer.
15/05/26 1:40 AM
Jean Gonzalez
La FSSPX tiene que obedecer al Papa y aceptar la Misa Nueva.
15/05/26 2:13 AM
Richard Garzon
Sacerdotes expidiendo una declaracion de fe (sin ambiguedades) para que el papa se ajuste a ella o por lo menos no la deseche del todo, cuando otrora eran los papas quienes formalmente condenaban los errores de su tiempo, son muestra del siglo al reves que presenciamos atonitos y con aire de tristeza.

Roma ya no es lo que era y los tiempos que se avecinan
no prometen nada bueno (aunque el papa use museta)



15/05/26 2:42 AM
Néstor
El "Fuera de la Iglesia no hay salvación" hay que entenderlo como lo entiende la Iglesia misma y no de otro modo. Todo el Magisterio de la Iglesia hay que entenderlo como lo entiende la Iglesia, y no de otro modo.

Por tanto, si la Iglesia dice que ese dicho hay que entenderlo de modo que el que se salva, se salva aunque sea de un modo misterioso, por la Iglesia, de modo que puede hacerlo aún no profesando explìcitamente la fe católica, si por otra parte se esfuerza por vivir de acuerdo a la verdad que conoce, pues eso.

Precisamente, si "Fuera de la Iglesia no hay salvación", entonces hay que evitar el cisma, que nos coloca fuera de la Iglesia.

Es que es tan simple. Dos más dos siempre han tenido la costumbre de ser cuatro. El colmo es quedar fuera de la Iglesia por defender que fuera de la Iglesia no hay salvación. A ver, dejemos las absurdidades a los progres.

Saludos cordiales.
15/05/26 3:06 AM
Carmelo
Algunas de las tésis de Quesnel y sus secuaces, condenadas por la bula "Unigenitus" de Clemente XI (papa preconciliar y nada modernista) "como falsas, capciosas, malsonantes (...) impías, blasfemas, sospechosas de herejia...cismáticas" etc, etc, a saber:

91. El temor a una excomunión injusta nunca debe impedirnos cumplir con nuestro deber; nunca estamos separados de la Iglesia, incluso cuando por la maldad de los hombres parece que somos expulsados de ella, siempre y cuando estemos unidos a Dios, a Jesucristo y a la Iglesia misma por caridad.
92. Sufrir en paz una excomunión y un anatema injusto en lugar de traicionar la verdad, es imitar a St. Pablo; lejos de rebelarse contra la autoridad o de destruir la unidad.
93 Jesús a veces sana las heridas que la precipitación de los primeros pastores infligió sin Su mandato. Jesús restauró lo que ellos, con celo desconsiderado, cortaron.

Nada nuevo bajo el sol: el lefevrismo no es más que jansenismo galicano refritado.
15/05/26 5:19 AM
Dominus vobiscum
Amen amen. Dios bendiga a la fsspx. Son los profetas que ofrecen la correccion fraterna al santo padre.
15/05/26 6:22 AM
Urbel
Que la sodomía es un pecado nefando hay que entenderlo como lo entiende la Iglesia, es tan simple ......

Que la pena de muerte es lícita hay que entenderlo como lo entiende la Iglesia, es tan simple ....

Pero no, por desgracia nada es tan simple en la espantosa crisis que padece la Iglesia.
15/05/26 8:47 AM
DUMAS
Le Supérieur de la Fraternité SAINT-PIE X dans son document cherche "à noyer" le poisson; il cherche désespérément à se présenter comme une victime: il semble oublier que l'Eglise catholique est "une, sainte et "apostolique" et que les catholiques du monde entier doivent obéissance au Pape; c'est un principe intangible; ce Supérieur semble oublier en outre que le Pape BENOIT XVI avait autorisé le rite tridentin et incité les évêques de France, à l'autoriser au sein de leur propre diocèse; il ne pouvait pas aller plus loi; ainsi, en voulant consacrer six évêques et en refusant catégoriquement l'autorité papale, la Fraternité St PIE X se place de facto "hors de l'Eglise"; en outre, à elle seule, elle ne peut remettre en question les enseignements de VATICAN II; si ce Supérieur "persiste et signe", cela provoquera inéluctablement un mini schsme dont l'Eglise n'a pas besoin ! Honte à ces responsables, qui se conduisent comme LUTHER et CALVIN: chacun sait ce qui est ensuite advenu!

Signé: un catholique de France fidèle au Pape Leon XIV
15/05/26 9:02 AM
Alvar
Una Iglesia que pretende mimetizarse con el Mundo, adaptarse al Mundo y someterse al Mundo, (aquí tenemos unos obispos que han consentido introducir la ideología de género en los colegios "católicos") renunciando a corregir al Mundo, y aceptando los errores del mundo (como la partidocracia liberal anticristiana) no puede ser la Iglesia de Jesucristo y los Apóstoles.
Ya basta de besos y abrazos con Bidens, Pelosis, Obamas, Boninos, Carlos de Inglaterra, etc, etc...
La Iglesia es maestra o mártir, nunca cómplice del Mundo: Habrá que elegir, León, habrá que elegir.
15/05/26 9:08 AM
Manu
Me parece que la FSSPX se arroga las funciones del Espíritu Santo y casi del Padre y del Hijo, una mirada a San Juan de la Cruz les vendría muy bien.
Es verdad que la situación actual de la Iglesia es compleja y delicada, pero una vuelta al modelo de la cristiandad es querer buscar una seguridad carnal, se necesita una fe y una confianza sobrenaturales, que vengan del Espíritu Santo
15/05/26 9:27 AM
cc
dice carmelo,


Nada nuevo bajo el sol: el lefevrismo no es más que jansenismo galicano refritado.



?podria decir 6 similitudes entre ambas=? gracias
15/05/26 9:40 AM
Silas
Resultan curiosos los rasgamientos de vestiduras por una declaración plenamente católica por parte de una institución que nunca ha negado que ninguno de los papas postconciliares lo hayan sido.
Todos estos buenos católicos, a los que escandaliza la FSSPX, son muy obedientes. Lo son tanto que callaron ante la Pachamama, Fratelli, Amoris, Fiducia y ante la afirmación de que Lutero fue testigo del Evangelio.
Estas actitudes son la prueba más evidente del deterioro de la formación de la mayor parte de los creyentes que les lleva a considerar al pontífice reinante como una divinidad.
Quede claro que no pertenezco a la FSSPX aunque sí he tenido la enorme suerte de asistir a misas oficiadas por sus sacerdotes y de haber sido oído en confesión por ellos.
15/05/26 9:40 AM
Tasio
Para los padres Aberasturi e Iraburu la FSSPX es un cisma. Sin embargo afirmar en el aula Pablo VI que Lutero fue testigo del Evangelio no constituye una afirmación herética. En fin...
15/05/26 9:48 AM
Pilarista
Solamente quería recordar que los Martin, Olaizola, Caram, Cupich, Paglia, Fernández, Macron y señora, Biden, Bonino, Pelosi, Cobo, Marx, Kasper, Schonborn y tantos otros hijos de la heterodoxia están en plenísima comunión con el Santo Padre.
15/05/26 10:09 AM
anawim
"Todos estos buenos católicos, a los que escandaliza la FSSPX, son muy obedientes". ( Silas)
___________

No enfocamos este tema como una batalla campal con dos frentes. Simplemente la fraternidad tiene que someterse a Roma como todos. ¿Qué reza la fraternidad en la profesión de fe: Creo en la Iglesia, que es UNA, católica, apostólica, y romana. Repetimos: romana. ¿Están mintiendo?
Usted se imagina cómo sería la Iglesia si cada instituto religioso o de vida apostólica quisiera nombrar sus propios obispos? Y si la fraternidad puede nombrar sus propios obispos, ¿qué problema existe para que los demás no puedan? Usted, supongo que sabe, que el Opus Dei era una prelatura personal con permiso de Roma tenía su propio obispo y se le ha quitado la prelatura personal, y el Opus Dei no ha dicho ni pío, en todo obediencia al Papa, ¿por qué no hace lo mismo la fraternidad? ¿O es que ustedes son más católicos que el Opus Dei, que los Legionarios de Cristo?, etc. ¿Es eso, son más y mejores católicos?
15/05/26 11:45 AM
Chino G
Ricardo de Argentina: Adihero completamente a tu comentario, es tal cual
15/05/26 12:40 PM
LJ
El artículo presenta un resumen de muchos acontecimientos en un plazo largo de tiempo.
Entiendo que lo tenían preparado.
Hay que notar que el artículo está redactado para justificar a Roma, no a la Fraternidad.

Habría que analizar punto por punto lo que cuenta el artículo. Es tarea de historiador.

En cuanto a la Fe que grita la Fraternidad, nadie puede objetar nada.
Los que no tienen esa fe, "de verdad les digo que no los conozco".

Capaz los reconoce otro.
15/05/26 1:02 PM
Catalán
Acostumbrados a tener que hacer malabares para encontrar la interpretación ortodoxa de cada encíclica, documento, entrevista de avión, etc, conservadores colapsan al leer una declaración de fe donde todo está tan claro que no están seguros de si es religión católica o no, pues ya han olvidado qué forma tiene cuando se puede leer sin fruncir el ceño.



15/05/26 1:06 PM
Enrique
Lo mejor que puede hacer la Santa Sede es ignorar esta provocación. Si los FSSPX quieren dialogar, ya saben la condición previa: renunciar a las ordenaciones episcopales.

Por otro lado, ya tienen la profesión de fe oficial de la Iglesia, que es de 1998 me parece, que es el Credo con tres párrafos más, y que se niegan a hacer. Que no digan que su problema es solo administrativo, si la fe que ellos profesan es distinta de la de la Iglesia.
15/05/26 2:10 PM
Néstor
"Fuera de la Iglesia católica romana, y sin la profesión de la fe que ella siempre ha enseñado, no hay salvación ni remisión de los pecados."

Si esto quiere decir que no es posible la salvación sin la pertenencia visible a la Iglesia, es contrario a la doctrina de la Iglesia.

Saludos cordiales.
15/05/26 2:24 PM
Raúl
Silas dice:
"Todos estos buenos católicos, a los que escandaliza la FSSPX, son muy obedientes. Lo son tanto que callaron ante la Pachamama, Fratelli, Amoris, Fiducia y ante la afirmación de que Lutero fue testigo del Evangelio. Estas actitudes son la prueba más evidente del deterioro de la formación de la mayor parte de los creyentes que les lleva a considerar al pontífice reinante como una divinidad".
Pues no, aquí en Infocatólica no se callaron ante "la Pachamama, Fratelli, Amoris, Fiducia y ante la afirmación de que Lutero fue testigo del Evangelio". Todos los errores, ambigüedades, heterodoxias, etc. al respecto (y muchas más) fueron y son señalados con precisión ortodoxa. También se ha indicado hasta el hartazgo que el pontífice no es una divinidad y se ha indicado sin respeto humano alguno y con asertividad las mismísimas declaraciones descaminadas de los pontífices. Simplemente que todo ello se ha hecho aceptando la crisis como una cruz que el Señor permite, sufriendo gran dolor y sin hacer "rancho aparte", aferrados no obstante al Magisterio de siempre y a las promesas del Señor sobre su Iglesia.
15/05/26 3:31 PM
Tasio
Anawin cree que la Iglesia nació en un concilio no dogmático que hubo casi dos mil años después de Pentecostés al igual que los adolescentes de hoy creen que los de los ochenta y los noventa eran profundamente infelices porque no tenían internet.

"¿Acaso los de la FSSPX son más católicos que los del Opus, los Kikos...?"
No lo sé. Ahora bien: cualquier católico con una formación media por rudimentaria que esta sea que tenga un mínimo de coherencia en su vida da más testimonio que un ministro de Interior que declara de utilidad pública la Federación Estatal LGTB. O que un presidente del Tribunal Constitución que da largas a una sentencia sobre el aborto para no señalarse públicamente.
15/05/26 3:55 PM
Ioannes Baptista
Como bien apunta LJ el artículo ha sido preparado para justificar a Roma. Solamente matizaría que en concreto al Cardenal Fernández, el salesiano que escribió el libro sobre los besos que sanan.
15/05/26 4:01 PM
Observador
Zara: la doctrina católica nunca afirmó que la fe pudiera imponerse por coacción estatal. Un Estado católico debía tolerar la práctica de otras religiones en ara de la paz social, pero no como un derecho a la libertad religiosa fundado en la dignidad humana, que es lo que defienden la Ilustración, el Concilio Vaticano II y Ratzinger. Eso nunca lo ha había enseñado la Iglesia.
15/05/26 4:13 PM
Yami
La carta es impecable y no contiene absolutamente nada que no esté en la Doctrina de la Iglesia. Esencialmente tienen razón en la crítica a la deriva de la Iglesia en el último siglo. Pero creo que eso no tiene tanto que ver con cómo han manejado el tema de las ordenaciones o su tendencia a reclamarse como los únicos guardianes de la Tradición. De la jerarquía qué decir, no quiere decir ninguna manera que ningún grupo no modernista crezca. Un desastre.
15/05/26 5:11 PM
Franciscus
Conforme a la tesis del articulista, el incidente de Antioquia sería la manifestación de una profesión fidei invertida de San Pablo.
El neoconismo, como todo progresismo a medias topa con el absurdo de sus propias tesis: el Concilio está bien, pero el 99 % del clero, los fieles y los propios Papas lo han interpretado mal. El sindicalismo no sería el último eslabón de una Iglesia moldeada por el personalismo , el ecumenismo y la libertad de culto liberal, sino una hermenéutica de ruptura con una base teórica impoluta que lo existe en ninguna parte.
15/05/26 7:39 PM

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