Pagliarani defiende las consagraciones de la FSSPX en una extensa entrevista
Entrevista con el padre Davide Pagliarani | © FSSPX

«¿Quién desgarra la túnica de Cristo?»

Pagliarani defiende las consagraciones de la FSSPX en una extensa entrevista

Pagliarani defiende las consagraciones del 1 de julio en una extensa entrevista y lamenta no haber recibido respuesta de León XIV, articula sus argumentos sobre el «estado de necesidad», la jurisdicción y un diagnóstico de la crisis eclesial que atribuye a errores doctrinales.

(InfoCatólica) A poco más de dos meses de la fecha prevista para las consagraciones episcopales sin mandato pontificio, el superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X ha concedido una extensa entrevista a su propio órgano de comunicación en la que defiende la decisión, rechaza las acusaciones de cisma, agradece los apoyos recibidos y lamenta no haber obtenido respuesta personal del Papa León XIV. El texto, publicado desde la sede de Menzingen (Suiza) y fechado el 19 de abril, domingo del Buen Pastor, constituye la exposición más completa de los argumentos de la Fraternidad hasta la fecha.

El padre Davide Pagliarani articula su defensa en torno a un «estado de necesidad grave» que justificaría actuar al margen del derecho canónico, una tesis sobre la jurisdicción episcopal destinada a desactivar la acusación de cisma, y un diagnóstico de la crisis eclesial que atribuye a errores doctrinales, no a simples abusos. Varios de estos argumentos, sin embargo, generan dudas.

Una «sacudida saludable» para el mundo católico

Pagliarani sostiene que el anuncio de las consagraciones, hecho público el pasado 2 de febrero en el seminario de Flavigny-sur-Ozerain (Francia), ha provocado una reacción generalizada que considera «objetivamente positiva». A su juicio, el ámbito conservador y tradicionalista se había convertido en un espacio de «comentaristas» donde se expresan «análisis, expectativas y frustraciones» que no se traducen en acciones concretas. Recuerda que algunos católicos todavía esperan una respuesta de la Santa Sede a los dubia formulados hace diez años por cuatro cardenales sobre Amoris Lætitia, dos de los cuales han fallecido desde entonces.

La decisión de consagrar obispos sin mandato pontificio pretende ser, según sus palabras, «un gesto significativo que obliga a reflexionar, a comprender la gravedad real de los problemas actuales y a tomar una posición concreta». Las consagraciones, insiste, no buscan preservar la autonomía institucional de la Fraternidad, sino «conservar los medios para salvar la propia alma y las de los demás».

Sin respuesta del Papa y con el recuerdo de Francisco

Uno de los pasajes más llamativos de la entrevista es la queja directa por el silencio de León XIV. Pagliarani revela que solicitó audiencia al Papa ya en agosto de 2025 y que, a fecha de la entrevista, no ha obtenido ninguna respuesta ni reacción personal del Pontífice. «Antes de declarar quizá cismática a una sociedad que cuenta con más de mil miembros, y que constituye un punto de referencia para cientos de miles de fieles en todo el mundo, sería bueno conocer personalmente a quienes deben ser juzgados», afirma.

El contraste con su experiencia con el Papa Francisco es explícito y deliberado. Pagliarani califica el legado de Francisco con la palabra «desastre», pero reconoce que «supo reconocer, a su manera, el bien que la Fraternidad San Pío X hace a las almas» y que, cuando solicitó reunirse con él, obtuvo audiencia en menos de veinticuatro horas. «Sería injusto acusarlo de haber sido una persona rígida o esquemática», concede.

La contradicción, sin embargo, tiene consecuencias argumentativas: si incluso un Papa cuyo legado fue «desastroso» trató a la FSSPX con generosidad práctica, mantuvo abiertas las vías de diálogo y le otorgó facultades para confesiones y matrimonios, la tesis de que la supervivencia de la Fraternidad exige actuar unilateralmente queda debilitada.

Apoyos episcopales y una presentación que requiere matices

El superior general agradece públicamente el respaldo de Mons. Athanasius Schneider y de Mons. Joseph Strickland, así como de otros sacerdotes y obispos a los que no identifica. De Schneider afirma que «ha dado prueba de un gran valor y de una libertad de palabra que muestran que se trata de un hombre de Dios», y asegura que sus intervenciones «pasarán a la historia». Recuerda también a Mons. Vitus Huonder, fallecido hace dos años, que «ya nos animaba claramente a proceder con las consagraciones».

La presentación, no obstante, requiere una precisión importante. Según lo publicado, Schneider no validó el plan de consagrar obispos sin aprobación papal: instó a la Santa Sede a ser misericordiosa y otorgar el mandato pontificio y a continuar el diálogo teológico desde esa base. Su posición fue pedir al Papa que concediese el permiso, no respaldar la consagración unilateral.

La circularidad del «estado de necesidad»

El argumento central de Pagliarani es que la Iglesia se encuentra en un «estado de necesidad grave» que obliga a la Fraternidad a actuar. Pero el razonamiento es circular: la FSSPX define la crisis según su propio diagnóstico, establece los criterios de gravedad, declara la necesidad con base en esos criterios y la invoca para justificar un acto que de otro modo sería ilícito. No existe instancia verificadora exterior. Cuando Pagliarani afirma que «corresponde a cada alma de buena voluntad plantearse preguntas precisas ante Dios», está sustituyendo un juicio jurídico-eclesial por un discernimiento privado elevado a rango de principio objetivo.

Lo más llamativo es que el propio superior general socava involuntariamente su argumento. Concede que «buenos sacerdotes y buenos fieles pueden llegar, a pesar de esto, a santificarse y a salvar su alma» en las parroquias ordinarias, y que «la gracia de Dios puede tocar las almas». Si la salvación es posible en las estructuras ordinarias, el «estado de necesidad» no posee el carácter absoluto e inminente que exigiría para justificar la supresión de una norma canónica tan grave como el canon 1382, que establece la excomunión latae sententiae por consagración episcopal sin mandato pontificio. El propio Código de Derecho Canónico (c. 1323, 4.°) contempla la necesidad como eximente, pero exige que sea proporcionada y que no exista otro medio para alcanzar el fin. La concesión de Pagliarani muestra que esos otros medios existen.

Cristo sanando en sábado: una analogía que prueba demasiado

Uno de los argumentos retóricamente más potentes de la entrevista es el paralelismo con el Evangelio (Lc 14, 1-6): Jesús cura en sábado a pesar de la ley, del mismo modo que la Fraternidad consagraría obispos a pesar del derecho canónico. Pero la analogía comete un error. Jesús puede dispensar de la ley del sábado porque es Dominus Sabbati (Mt 12, 8): tiene autoridad sobre la Ley como su Autor divino. El argumento solo funciona si quien lo invoca posee una autoridad equivalente o superior a la del legislador.

El paralelo insinuado (Papa como fariseo legalista, FSSPX como Cristo sanador) es, cuando se explicita, eclesiológicamente insostenible. Y prueba demasiado: si cualquier sujeto que crea actuar por el bien de las almas puede dispensarse del derecho canónico, la autoridad eclesiástica queda disuelta por principio.

La tesis sobre la jurisdicción se vuelve contra la Fraternidad

El bloque más extenso de la entrevista aborda la cuestión canónica de fondo. Pagliarani defiende con erudición la tesis preconciliar: la jurisdicción proviene del Papa, no de la consagración episcopal. La consagración confiere el poder de orden (capacidad de administrar sacramentos), pero no el de jurisdicción (gobierno de una porción del pueblo de Dios). Por tanto, argumenta, consagrar obispos sin mandato no crea una jerarquía paralela.

Pero esta es precisamente la tesis que más expone la situación de la FSSPX. Si la jurisdicción proviene exclusivamente del Romano Pontífice, los obispos de la Fraternidad carecen de ella por definición. Sin embargo, la FSSPX ejerce un gobierno efectivo sobre más de mil clérigos, seminarios, prioratos y cientos de miles de fieles: asigna destinos, impone sanciones disciplinarias, controla la formación, administra sacramentos a escala global. Esto constituye jurisdicción de facto. La tesis que Pagliarani invoca para negar la acusación de cisma es la misma que evidencia la existencia de una estructura jerárquica paralela operativa.

El superior general sitúa el origen de la confusión en la eclesiología del Concilio Vaticano II, que habría modificado la doctrina al establecer que la jurisdicción se recibe junto con la consagración, y no mediante un acto separado del Papa. Pagliarani considera que esta tesis se introdujo para fundamentar la colegialidad episcopal y facilitar el reconocimiento ecuménico de las comunidades ortodoxas como «Iglesias hermanas». Pero su crítica no altera la incoherencia de su propia posición.

«Comunión no plena»: rechazada y aprovechada a la vez

Pagliarani critica el concepto de «comunión no plena» como «modernista» y «absurdo». Pero simultáneamente se beneficia de sus consecuencias prácticas: las facultades otorgadas por Francisco para confesiones y matrimonios, la tolerancia de facto del Vaticano y la no aplicación estricta de las censuras descansan sobre esa «fluidez» canónica que él denuncia como error eclesiológico.

El superior general señala con agudeza que la Santa Sede nunca levantó formalmente la declaración de cisma de 1988, pese a haber levantado las excomuniones en 2009, y se pregunta qué valor tendría una nueva declaración de cisma en circunstancias equivalentes. Pero no se puede argumentar que la declaración de 1988 es injusta porque la propia Santa Sede no la aplicó consistentemente, y al mismo tiempo condenar como error el marco conceptual que permitió esa no aplicación.

Errores, no abusos: un argumento de doble filo

Un argumento interesante intelectualmente es la distinción entre abusos en la aplicación y errores en los principios. Pagliarani sostiene que la «retórica constante del abuso», particularmente en boga bajo Benedicto XVI, es una «coartada sistemática» que impide abordar las causas profundas de la crisis, y que documentos como Amoris Lætitia o Fiducia Supplicans contienen decisiones erróneas que «siguen en vigor». Lamenta además que un sector del mundo conservador haya dirigido sus críticas de forma personal contra Francisco sin cuestionar «el Concilio y la continuidad de su aplicación doctrinal», lo que califica de «retórica superficial».

La distinción tiene fuerza dialéctica, pero conduce a un dilema para la propia posición de la FSSPX: si los principios conciliares contienen errores doctrinales, se contradicen la indefectibilidad de la Iglesia y la asistencia del Espíritu Santo al Magisterio, definidas dogmáticamente por el Concilio Vaticano I (Pastor Aeternus y Dei Filius). Pagliarani intenta una vía de escape al afirmar que ciertos textos no son «propiamente magisteriales», pero admite que «solo la Iglesia podrá algún día proporcionar una explicación satisfactoria». La FSSPX actúa, por tanto, sobre la base de un juicio privado provisional que ella misma reconoce como incompleto, para justificar un acto de consecuencias canónicas definitivas.

Un dato inexacto sobre el Vaticano

En un pasaje de tono irónico, Pagliarani afirma que el dicasterio de vida consagrada «ha sido confiado a dos religiosas» en lugar de «un cardenal y un obispo». La estructura actual del DICLSAL incluye a la Hna. Simona Brambilla como prefecta, pero también al Cardenal Ángel Fernández Artime como pro-prefecto. La omisión distorsiona la realidad para reforzar un argumento retórico que, además, funciona como distracción: la cuestión de quién dirige los dicasterios romanos no guarda relación con la licitud de consagrar obispos sin mandato. Por otro lado, como han puesto de manifiesto algunos analistas, esa es precisamente la tesis que tanto le gusta, la «jurisdicción» viene del mandato Papal, no de la consagración.

Solo Roma puede resolver la crisis

Pagliarani concluye la entrevista con la convicción de que «solo de Roma y por Roma terminará esta terrible crisis», y expresa su esperanza en que llegará el día en que un Papa utilizará a la Fraternidad como «instrumento dócil» para restaurar «todo en Nuestro Señor Jesucristo». Evoca las palabras de Mons. Marcel Lefebvre, fundador de la FSSPX, quien afirmó que si la obra no era de Dios, no le sobreviviría, y añade: «La Historia ya ha comenzado a pronunciarse». La entrevista se cierra con una invocación al triunfo del Corazón Inmaculado de María como garantía última de la resolución de la crisis.

34 comentarios

Teresa
León xiv ha ya dado la interpretación de Fuducia, no se puede bendecir parejas irregulares,
Las bendiciones a todos como las de la Misa son incluso para la conversion,
León ha dicho que la Santa Sede y el nos están de acuerdo.
Consagrar obispos son permiso papal es cismatico y ellos solos caen en excomunion porque persisten en el error y en desobediencia.
29/04/26 12:00 PM
Ale Mendez
Un artículo claro, sólidamente fundado y fiel a la iglesia y al Santo Padre! Gracias!
29/04/26 12:09 PM
Giacomo Arlecchi
Teresa! Pareces Santa Catalina de Siena! Pero al revés, claro!
29/04/26 12:42 PM
Jorge Garrido
Se dice que "Pagliarani (...) está sustituyendo un juicio jurídico-eclesial por un discernimiento privado elevado a rango de principio objetivo." ¿Es objetivo el juicio jurídico-eclesial de los mismos que generan el estado de necesidad? ¿Son los culpables de la situación los que deben evaluar su propia culpabilidad? ¿En serio ellos sí son objetivos?

Que en esta grave situación de necesidad haya posibilidad de vencerla en algunos casos y, pese a las dificultades, eventualmente salvarse, ¿en serio que anula la necesidad?

Y sobre la valoración de la naturaleza magisterial o no de ciertos textos con errores doctrinales, ¿acaso no denota la gravedad del estado de necesidad la constante negativa de la autoridad competente a aclarar la situación de forma definitiva? ¡Por eso hay un estado de necesidad que obliga a actuar con prudencia y firmeza al mismo tiempo!
29/04/26 12:45 PM
Sancho
Excusarse en el estado de necesidad para desobedecer a la autoridad legítima en un asunto que le compete, les acusa de falta de confianza en Dios. Si Él quiere, incluso sus actuales obispos pueden batir un record de longevidad, o puede considerar que no van a ser necesarios en las circunstancias venideras.

Más les valdría ponerse a hacer penitencia, y encomendarse a la voluntad de Dios.
29/04/26 12:51 PM
Ignacio María
No sólo fue el cardenal Bunigni el masón, el artífice del cambio litúrgico, sino también el cardenal Baggio, jefe de la Congregación Vaticana para los obispos, es decir, el hombre que nombraba a todos los obispos del mundo entre 1973 y 1984. Y existen serias sospechas sobre el cardenal Villot, el Secretario de Estado de Pablo VI. Ese fue el drama de la Iglesia y no Lefebvre. Sin justificar lo que hizo Lefebvre.
29/04/26 1:01 PM
Rodrigo
Este padre no ve o no quiere ver las cosas. El estado de necesidad no es algo que una comunidad se arroga. Imaginen franciscanos ordenando obispos, incardinándolos a su Orden y declarando necesidad para sagrar otros obispos más. Es lo que pasa con el diferencial que la FSSPX se cree la custodia de la Tradición católica. O sea, meten la mano al patrimonio de la Iglesia universal creyendo solo ella estar unida por un cordón umbilical con un pasado invisible pero real y pensando ser una suerte de anawin de una Iglesia invisible ya que 1000 sujetos comparados a más de mil millones es un chiste.
El padre Davide no se atañe para el hecho que hoy es un cura el Superior General de esta gente, pero ya tuvieron 2 obispos como superiores generales. Con los que vienen a camino, basta volver a tener otro obispo a la cabeza y ellos se parecerán todavía más a una Iglesia sui iuris, muy allá de una prelatura o ordinariatos. Serán casi un "patriarcado" autocéfalo en una cómoda posición de independencia al mismo tiempo que piensa que es la Iglesia la única que debe reformarse.
Más todavía, si fuesen más dóciles a los pontífices, si no dieran tanta guerra, si no hubiesen pasado estas 5 o 6 décadas criticando, seria más fácil ver la comunión que afirman tener. Rechazan no estar en comunión plena porque se valen de una teología acomodaticia y niegan la idea de reconocimiento canónico es necesario. Recuerdo a San Francisco de Asís e, incluso, los polémicos Kikos. El primer no quería
29/04/26 2:19 PM
Enrique
Dan mucha lástima los FSSPX. Se están yendo al pozo ellos solitos y con plena conciencia. Recuerdan el chiste: estamos al borde del precipicio y vamos a dar un paso adelante.
29/04/26 2:19 PM
M Codax
Es indudable que esto se están haciendo una iglesia paralela. Yo, al menos, sé quien es mi madre: la Iglesia Católica.

¡Viva la Iglesia Católica y que Dios guarde y de sabiduría a nuestro Papa León XIV!
29/04/26 2:31 PM
Urbel
Llama la atención el tono displicente con que, en general, se despachan en este artículo los argumentos del Superior General don Davide Pagliarani, en lugar de darle sencilla y honradamente la palabra, en primer lugar, aunque sea para refutarla

Por ejemplo, se dice que en "la tesis que tanto le gusta, la «jurisdicción» viene del mandato Papal, no de la consagración ....".

No se trata de que esa tesis "le guste" a don Davide Pagliarani, como si fuera cuestión caprichosa.

Es que es la tradicional tesis católica, reflejada en el canon 109 del Código de Derecho Canónico (1917):

"Los que son admitidos en la jerarquía eclesiástica ... son constituidos en los grados de la potestad de orden por la sagrada ordenación; ... en los demás grados de la jurisdicción [salvo el supremo pontificado], por la misión canónica".

Esto es, sin lugar a dudas, la sagrada ordenación confiere únicamente la potestad de orden, no la de jurisdicción. Esta segunda se recibe por la misión canónica.

Y, contra la jurisdicción hoy conferida a no clérigos, como las mujeres puestas al frente del Dicasterio de Religiosos, milita con igual claridad el canon 118 del mismo Código de 1917:

"Solamente los clérigos pueden obtener la potestad, ya de orden, ya de jurisdicción eclesiástica".
29/04/26 3:22 PM
Alberto Ramón Althaus
Muchachos no se puede ser objetivo y al mismo tiempo tratar de llevar agua para el propio molino en todo momento. Uds. debieron presentar las afirmaciones del obispo Pagliarini en un artículo y en artículo separado proceder a criticar y analizar cada una de las afirmaciones. Cada vez peor Info, ni siquiera pude terminar de leer el artículo, da vergüenza ajena, no pueden ser tan panfletarios.
29/04/26 3:24 PM
Urbel
Por otra parte, si realmente Pagliarani fuese un verdadero cismático sería recibido con honores en el Vaticano como la sedicente arzobispesa de Canterbury, verdadera cismática y grandísima hereje, y León XIV rezaría con él como ha rezado con ella.

29/04/26 3:37 PM
Feligres
Los cismaticos alemanes siguen gozando de impunidad y el Tucho solo para confundir y molestar esta en ese dicasterio.
El papa debería tender la mano a la FSSPX
29/04/26 3:39 PM
Dacia
Por lo que dice, Pagliarani es claramente católico, opinable alguna cosa, pero católico indudablemente. Tucho, también por lo que ha dicho y escrito podemos afirmar que es claramente herético. Sin embargo Pagliarani está más o menos fuera de la Iglesia y Tucho es ni más ni menos que el prefecto de Doctrina de la Fe. Un papa responsable intentaría resolver el problema canónico del primero y sustituiría en su cargo al segundo para evitar que desde ahí siga confundiendo la fe de los católicos del mundo entero.
29/04/26 3:55 PM
Observador
si los principios conciliares contienen errores doctrinales, se contradicen la indefectibilidad de la Iglesia y la asistencia del Espíritu Santo al Magisterio, definidas dogmáticamente por el Concilio Vaticano I (Pastor Aeternus y Dei Filius).
______

Las expresiones de carácter pastoral de los documentos conciliares sí pueden contener errores y pueden ser revisadas o corregidas. Recordemos que el Concilio Vaticano II fue convocado como Concilio pastoral y, de hecho, no define nuevos dogmas ni resuelves cuestiones doctrinales de manera definitiva. Por otra parte, el magisterio no puede contradecirse a sí mismo. Por lo tanto, aquellas afirmaciones conciliares que contradicen el magisterio perenne de la Iglesia no pueden tener carácter magisterial.
29/04/26 3:58 PM
ROBERTO IBARRA VIDELA
Pobres, están hablando igual que los progresistas. Estos ultimo invocan "el espíritu del Concilio" para sostener y hacer puras tonteras. Los Lefevistas, invocan los "errores doctrinales del Concilio" para mandarse solos y hacer lo que les da la gana. Ni uno ni otros especifican donde estarían concretamente en los textos estarían dicho espíritu que invocan y los segundos no indican concretamente cuales serian concretamente los errores doctrinales. Un cosa es clara, la promesa de Cristo que estará con la Iglesia hasta el fin del mundo, fue hecha a los Apóstoles y sus sucesores en comunión con Pedro. Es ridículo pensar que fue hecha Monseñor Lefebre y sus sucesores en la Fraternidad. A rezar por ellos para que Dios les regale la humildad y puedan volver a la Iglesia.
29/04/26 4:37 PM
Alfonso
Muchísimas gracias Padre Pagliarani por su profunda doctrina católica y claridad. Es Vd. Maestro de la Verdad, a la que se debe someter la Autoridad. Mis oraciones se dirigen a la Trinidad para que las Consagraciones de Obispos de la FSSPX el aire fresco apostólico que tanto necesita la Iglesia Católica.
29/04/26 4:45 PM
ROBERTO IBARRA VIDELA
Ubel,

No es intelectualmente correcto citar para argumentar citar el Código de 2017, que no está vigente. El único vigente es aquel dictado por San Juan Pablo II, en virtud de la potestad suprema sobre la Iglesia a la cual los Lefebrano dicen pertenecer pero no obedecer. Curiosa forma de ser Católicos Apostólicos.
29/04/26 4:49 PM
Francisco Javier
Desde el 2013 ya nos acostumbramos a que en el Vaticano haya tolerancia a todo, todo, todo. Excepto al catolicismo tradicional y ortodoxo.
29/04/26 4:55 PM
pipo
Pagliarani nunca lo va a admitir, pero en la FSSPX están añorando a Francisco. En efecto, si hubieran hecho las consagraciones episcopales durante su mandato no estarían afrontando las amenazas que ahora sí afrontan. Pagliarani conoció a Bergoglio en su epoca de arzobispo de Buenos Aires, cuando les hizo un par de favores, entre ellos escribir una carta al ministerio del interior (no recuerdo si allá se llama así, disculpas) diciendo que los de la FSSPX y sus entidades afiliadas son católicos en pleno derecho. Allí fue cuando el ministerio reconoció juridicamente a la FSSPX en Argentina.
29/04/26 5:06 PM
ROBERTO IBARRA VIDELA
Pagliarani en su entrevista se hace estas preguntas: ¿Puede la misa de Pablo VI expresar y alimentar íntegramente la fe católica? ¿Transmite de manera suficiente el sentido de lo sagrado, de lo trascendente, de lo sobrenatural, de lo divino? ¿Este rito permite comprender el verdadero sentido del sacerdocio católico? Le contesto. Si, si y si. Fue bajo su celebración que llegaron al Cielo San Pablo VI ( su autor) y San Juan Pablo II, y que con cierta "seguridad" Benedicto XVI. Hay muchos Santos y Buenos Sacerdotes que celebran bajo el Misal Romano de Pablo VI y mucho mas que mil fieles lo que asistimos cotidianamente y nos sentimos alimentados por la fe Católica, al igual de las varias veces que hemos asistido al Rito Extraordinario Tridentino.
29/04/26 5:45 PM
Urbel
Es intelectualmente correcto citar el Código de 1917 (no 2017) para demostrar que la tesis según la cual la sagrada ordenación confiere únicamente la potestad de orden, no la de jurisdicción, que se recibe por la misión canónica, es la tradicional tesis católica, no una que le "gusta" a Pagliarani.

Aunque el Código de 1983 se aparte de esa claridad e introduzca, como en tantos otros puntos, la habitual confusión posconciliar.
29/04/26 5:51 PM
Miguel
Después de 60 años de crisis doctrinal y litúrgica, la tragedia del pontificado de Francisco y prácticamente la extinción de la vida religiosa y sacramental en todo el mundo, aún hay gente que no quiere ver la realidad. ¿Hasta que punto tenemos que llegar? ¿Si ni la Dignitatis Humani, ni el documento de Abu Dhabi, ni Fiducia Supplicans y Amoris Laetitia fueron suficientes, entonces que hace falta para que acepten que estamos verdaderamente en un estado de necesidad? Vuestro legalismo y falta de coherencia os atrapa en una encrucijada, la de no querer hacer nada por miedo de faltarle a la autoridad. Vuestra obediencia se transforma en pasividad. La fraternidad no hace más nada que enseñar, orar y predicar como siempre lo ha hecho la iglesia, ¿entonces por qué la atacáis?
29/04/26 6:42 PM
David DM
El origen de la jurisdicción de los obispos, en torno a la que hacen girar todo, es en última instancia irrelevante para la cuestión. Si los obispos no se arrogan ninguna jurisdicción, sino que son sólo "obispos auxiliares" dispensadores de sacramentos, entonces quien se arroga jurisdicción es el Superior de la FSSPX, a quien auxilian estos obispos auxiliares. Esta jurisdicción se la arroga apelando al estado de necesidad. Pero el juicio último sobre el estado de necesidad pertenece a la Santa Sede. Lo que tenemos es la realidad concreta de una sociedad de giróvagos integristas operando en los cuatro continentes contra la voluntad del Papa y los ordinarios de cada lugar. Alguien está usurpando jurisdicción. ¿Y no son ellos los que dicen que toda la jurisdicción viene inmediatamente del Soberano Pontífice? Este círculo no puede cuadrarse.

Los modernistas son un problema peor. Pero los sacerdotes de la FSSPX servirían mejor a la Iglesia dentro que fuera, en combate con esos modernistas.
29/04/26 6:49 PM
Pepa
Y yo, francamente, no entiendo que el Papa León XIV no conteste ni reciba al Superior de la FSSPX y en cambio reciba a una supuesta arzobispa (de arzobispa no tiene NADA) anglicana, Y que "se arrodillen" ante ella y se inclinen autoridades católicas para recibir su "bendición". Verdaderamente insólito. Que alguien me lo explique. Eso no es Ecumenismo, el Ecumenismo es para CONVERTIR a la Verdadera Fe Católica a los que están fuera de la Santa Iglesia.
Y tampoco la debacle de los últimos 60 años, que si no la provocó el concilio Pastoral Vaticano II, del que se llega a decir: "Una cosa es la Doctrina y otra la Pastoral", no sé quien. ¿Me explican por favor?
29/04/26 8:02 PM
Urbel
No, David DM, tampoco el Superior General se arroga potestad de jurisdicción.

No la tiene sobre los miembros de la Hermandad, que es, desde su fundación en 1970, una sociedad clerical de vida en común sin votos y sin exención de jurisdicción.

Tampoco la tiene sobre los fieles. Cosas distintas son, sin embargo, la suplencia de jurisdicción ("Ecclesia suplet") y la jurisdicción delegada (por ejemplo, en materia de confesiones y matrimonios desde el papa Francisco) que amparan el apostolado de la Hermandad.
29/04/26 8:52 PM
Francisco Javier
Pues levanten un trapo lgbt y de seguro son recibidos en el Vaticano.
29/04/26 9:22 PM
Gullermo Gamboa
Ante los terribles yerros de Francisco que no fueron pocos, entre elllos Traditionis Custodes de 2021, decisión fundada en una supuesta petición de la mayoria de obispos en el mundo (lamentablemente mentira), resulta mayor dificultad juzgar fácilmente a la fraternidad pues toda su situación parece retrotraerse al momento en que le cerraron los caminos a monseñor Lefevbre que debió decidir en su momento si el positivismo riguroso era el camino.
Creo que la Santa Sede en los últimos años ha decidido aplicar el c.canónico a capricho, recordemos el caso del Cardenal Viganó cuyos derechos fueron violados abiertamente por corregir a Francisco.
Hoy vemos al Papa León aun indeciso en temas trascendentes y rodeado aun de personajes carentes de autoridad moral y respeto como el "tucho" y quiero pensar que le impiden tomar decisiones adecuadas según el caso.
Rechazar las bendiciones homosexuales e irregulares resulta insuficiente, porque no hay aun ningun proceso contra los obispos alemanes claramente herejes.
Sigamos orando por nuestra iglesia
29/04/26 9:25 PM
Josep
No pueden llevarse a cabo estas ordenaciones sin permiso del Papa de Roma.
29/04/26 9:28 PM
David DM
Urbel:

Vd. mismo lo ha dicho. Ejercen su ministerio con una "jurisdicción suplida" que autodeclaran. Pero la autoridad para declarar la existencia y los efectos del estado de necesidad y de la jurisdicción suplida está en última instancia en la propia Sede Apostólica, no en ningún fiel particular contra la Sede Apostólica. Limitándonos al Código de 1917, que tanto gusta en la Fraternidad, esto se sigue del Canon 17.1: "Leges authentice interpretatur legislator". De manera que el alcance de derecho del canon sobre la necesidad lo interpreta Roma, no cada particular contra Roma. También se sigue del clásico Canon 1556: "Prim Sedes a nemine iudicatur". De suerte que si Roma ha juzgado que no hay de hecho estado de necesidad, no existe otro tribunal legítimo de apelación. Tampoco la propia conciencia ni la "Roma eterna". Esto también se sigue de lo que dice Santo Tomás en la Suma sobre la dispensa de las leyes. Cuando habla de la dispensa en estado de necesidad Santo Tomás se refiere a la actuación para los casos que el legislador no previó en la letra de la ley, cuando no se puede recurrir a él. No pensaba en el estado de necesidad argüído contra el legislador. Y menos contra el legislador canónico, el Papa. Lo siento, pero por mucha buena voluntad que algunos puedan tener, los eruditos intentos de la FSSPX para defender lo indefendible hacen aguas por todos lados.
29/04/26 9:41 PM
Miguel Lombide
Creo que la Iglesia católica está inmersa en un proceso de refundación, en el que se están demoliendo la doctrina y moral tradicionales, para crear algo nuevo, sin apenas oposición por parte de la jerarquía. Si nos dejamos llevar, este proceso nos puede conducir a la perdición. ¿Tiene sentido pensar que son infalibles los que no creen en la infalibilidad? Jesucristo nos dice que cuando veamos la abominación de la desolación en el lugar santo, debemos huir. No nos dice que obedezcamos, y que él ya se encargará de que nuestra obediencia sirva para el bien, sino que nos pide huir del lugar santo.
29/04/26 9:57 PM
Néstor
A ver. Si Roma ya no es la Roma de San Pedro ¿para qué querer su aprobación? ¿Qué importa ser recibido o no por el Papa o ser juzgado por él?

Y si lo es ¿cómo desobedecerla?

Si el Concillio Vaticano II es herético y toda la "Iglesia Conciliar" es herética, entonces adiós "Iglesia Conciliar", y ordenen dos o tres Obispos por mes a plazo indefinido.

Si la comunión no puede ser semiplena, la Iglesia menos.

O la Iglesia del Papa León XIV es la Iglesia de Cristo, o no lo es. Si no lo es ¿dónde está el problema? Y si lo es ¿dónde está el problema?

Saludos cordiales.
29/04/26 10:02 PM
Duke of the Keys
En caso de que los lefebvrianos sean declarados cismáticos, significará que Roma no los considerará miembros de la Iglesia de Amoris laetitia, ni de Fiducia supplicans, ni de los obispos que van a consagrar logias, ni de los que hacen "bodas sodomitas", ni se van a concelebrar con herejes protestantes, ni reciben a "obispas", ni ceden sus templos para ser profanados, ni ... . Eso es lo que significará ser excomulgado: no aceptar todo esto por fidelidad a Dios y a la Iglesia de siempre. Pues no sé qué decir excepto que la consagración de obispos que va a desencadenar todo eso ya está tardando mucho.
29/04/26 10:55 PM
Ricardo de Argentina
Entiendo que el grave error de los lefebristas, heredado de su fundador, es no entender que la deriva modernista del Vaticano no los justifica.

Cuando Aarón hizo algo mucho más grave que el Vaticano de nuestros días, a saber fundir con sus propias manos un ídolo egipcio que serviría a los apóstatas para regresar a Egipto, no fue despojado por ello por Dios de su autoridad, sino que luego del debido arrepentimiento y penitencia, la conservó.

Una de las cuestiones más difíciles para un católico de a pie hoy en día, es discernir los límites de la obediencia que se debe a pastores que en muchos casos y en diversas jerarquías, no parecen católicos.
La actitud de los lefebristas no ayuda en nada a ese discernimiento, antes bien confunde.
29/04/26 10:59 PM

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.