(InfoCatólica) Georg Bätzing, todavía presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, se ha mostrado convencido de que el Vaticano respaldará la creación de la Conferencia Sinodal, nuevo órgano que dará continuidad al polémico Camino Sinodal germano. Bätzing realizó estas declaraciones durante la rueda de prensa de clausura de la sexta asamblea sinodal, celebrada el pasado viernes en Alemania, donde subrayó que el proceso emprendido supone «un cambio cultural» para la Iglesia en el país.
Ahora todo depende del Papa y sus colaboradores. Ya no sirve con 'escuchar' y gestos para la galería. Y los obispos alemanes están distanciados de los fieles y cerca del no representativo Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK), pero siguen con su política de hechos consumados.
La votación de febrero, paso clave para la nueva Conferencia Sinodal
El prelado expresó su confianza en que durante la asamblea plenaria de primavera de la Conferencia Episcopal Alemana, prevista para finales de febrero en Wurzburgo, se logre aprobar los estatutos de la futura Conferencia Sinodal. Esta votación es el requisito indispensable para la constitución formal del nuevo organismo y requiere una mayoría de dos tercios de los obispos alemanes.
Preguntado sobre un hipotético rechazo por parte de Roma o de los propios obispos alemanes, Bätzing aseguró no tener «indicios de que deba preocuparme». El presidente del episcopado alemán dejó claro que el arranque de la Conferencia Sinodal está supeditado a la luz verde vaticana: «No comenzaremos si Roma no ha dado el visto bueno», declaró tajantemente.
Overbeck viajará a Roma para informar y «coordinar» con el Vaticano
Matthias Kopp, portavoz de la Conferencia Episcopal Alemana, confirmó que el obispo de Essen, Franz-Josef Overbeck, viajará a Roma inmediatamente antes de la asamblea de febrero para mantener encuentros con las autoridades vaticanas. Según explicó el propio Overbeck ante el plenario, además de informar sobre el proceso alemán, mantendrá conversaciones y una «coordinación» con el arzobispo Filippo Iannone, prefecto del Dicasterio para los Obispos.
Esta visita se considera crucial para obtener el respaldo explícito de la Santa Sede antes de que los obispos alemanes voten los estatutos definitivos. El Camino Sinodal alemán, iniciado en 2019, ha generado tensiones con Roma por abordar cuestiones como la moral sexual, el papel de la mujer en la Iglesia y las estructuras de poder eclesial, temas que han suscitado recelos en sectores conservadores del Vaticano y del episcopado mundial.
Puestos vacantes y mayorías abrumadoras: Impresiones del Camino Sinodal
Benjamin Leven resumió para Communio esquemáticamente estos últimos días de la sexta y, por fin, última asamblea plenaria del Camino Sinodal de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) y del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK).
Una renión que abordó el seguimiento de la implementación de las resoluciones adoptadas por este controvertido proceso reformista. Birgit Mock, antigua vicepresidenta del ZdK, presentó una extensa lista de medidas aprobadas que aún no han sido puestas en marcha, evidenciando un balance de aplicación desigual que ha generado frustración entre los delegados más progresistas del proyecto.
Entre las iniciativas pendientes figuran la creación de un «reglamento modelo» para la participación de los fieles en la elección de obispos, la presentación de una solicitud a Roma para la supresión de la obligación del celibato en determinadas iglesias locales, la reforma del proceso de nihil obstat para los profesores de Teología y la elaboración de una ayuda pastoral «para un recuerdo y una celebración central con el responsable de la pastoral queer, en la que se pida perdón a las personas queer». Tampoco se ha solicitado formalmente a la Santa Sede una modificación del Catecismo en materia de homosexualidad ni se ha regulado la predicación laical.
Aplicación dispar en las diócesis alemanas
Un informe de la comisión encargada del seguimiento ofrece una panorámica sobre las medidas adoptadas en las distintas diócesis en consonancia con las resoluciones del Camino Sinodal. Según los datos recabados, de las 22 diócesis que respondieron a la consulta, 13 tienen previsto introducir en breve plazo la guía pastoral «Celebraciones de bendición para parejas que se aman», mientras que en tres aún no se ha tomado una decisión al respecto. Una diócesis, según el documento, «ha tenido buenas experiencias con celebraciones de bendición emergentes».
La recopilación completa de las «tareas pendientes» que deben ser «finalizadas» puede consultarse en las recomendaciones de actuación de la comisión competente, que ha elaborado un catálogo exhaustivo de los compromisos asumidos y su grado de cumplimiento.
Frustración entre los delegados progresistas
Durante el debate posterior a la presentación del informe, varios delegados expresaron su decepción por la escasa aplicación de los acuerdos. Repetidamente se escuchó la palabra «decepción» en las intervenciones. Algunos participantes afirmaron que «son las cinco pasadas», que «la casa está ardiendo» y que no se ha comprendido nada «a nivel sistémico».
Las voces críticas o que no respaldan plenamente las resoluciones mencionadas brillaron por su ausencia en el debate. Los delegados y obispos de orientación más conservadora abandonaron el proyecto hace tiempo. No obstante, Heiner Koch, arzobispo de Berlín, señaló que en el «Consejo Pastoral Sinodal» de su archidiócesis las discusiones son ocasionalmente controvertidas y no todos comparten el rumbo del Camino Sinodal. Las deliberaciones en los distintos órganos diocesanos, añadió, requieren su tiempo.
Bätzing rechaza las críticas y habla de «autoaislamiento»
El día anterior, durante la rueda de prensa inaugural, el todavía presidente de la DBK, el obispo Georg Bätzing, se posicionó una vez más en contra de las críticas al Camino Sinodal. Según Bätzing, no existe división en la Iglesia católica en lo que respecta a este proceso, sino únicamente el «autoaislamiento» de algunos críticos que, cada vez más, estarían teniendo dificultades para justificar su postura.
Bätzing no hizo referencia al hecho de que entre los críticos del Camino Sinodal figuran personalidades de peso como el cardenal Christoph Schönborn, el cardenal Walter Kasper y el propio papa Francisco, quien ha manifestado reservas sobre determinados aspectos del proceso alemán.
La batalla de las cifras: apoyo real versus percibido
La presidenta del ZdK, Irme Stetter-Karp, antigua directora del Departamento Principal de Cáritas en la diócesis de Rottenburg-Stuttgart, afirmó en la rueda de prensa que el 96 por ciento de los católicos desearían reformas en la Iglesia católica. Stetter-Karp presentó este dato, procedente del último estudio sobre pertenencia eclesial, como un índice de aprobación del Camino Sinodal y de su agenda reformista.
Sin embargo, una encuesta representativa realizada por el instituto de investigación demoscópica INSA por encargo del periódico «Die Tagespost» y de la iniciativa crítica «Neuer Anfang» (Nuevo Comienzo) arroja resultados notablemente diferentes. Ante la pregunta de si consideraban el Camino Sinodal de la Iglesia católica en Alemania más bien acertado o equivocado, el 58 por ciento de los católicos consultados no pudo o no quiso responder. Solo el 21 por ciento lo consideró acertado, frente a un 17 por ciento que lo calificó de equivocado.
Los del ZdK se enfadados, como siempre
La presidenta del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK), Irene Stetter-Karp, expresó su preocupación por la falta de respuesta del Vaticano a las propuestas de reforma enviadas desde Alemania, mientras el proceso de transformación eclesiástica continúa su curso.
En declaraciones a la Agencia Católica de Noticias (KNA), Stetter-Karp reveló que ni el ZdK ni el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), el obispo Georg Bätzing, han recibido respuesta del Vaticano a las múltiples cartas enviadas por el presidium del Camino Sinodal. Estas comunicaciones incluían todas las resoluciones aprobadas en junio de 2023 y presentadas al Papa.
La dirigente sospecha que «existen reservas por parte de la Curia sobre reconocer a un organismo como el Comité Central de Católicos Alemanes como interlocutor». El objetivo de estas cartas era establecer un diálogo constructivo, según explicó: «Para nosotros era importante debatir las decisiones del Camino Sinodal, comentarlas y poder contextualizarlas en el proceso sinodal de la Iglesia universal en relación con Roma».
Consolidación de la Conferencia Sinodal
Según la presidedenta del ZdK pesar del silencio romano, el proceso de reforma alemán no se detendrá. Stetter-Karp subrayó que la Conferencia Sinodal debe primero consolidarse como institución, ya que los estatutos actuales constituyen únicamente el marco básico del organismo, mientras que su esencia y carácter aún requieren desarrollo.
La primera tarea consiste en establecer una clasificación de los problemas más urgentes que enfrenta la Iglesia católica alemana. Entre las prioridades identificadas se encuentran la apertura de los oficios eclesiásticos a las mujeres, el abordaje de la homosexualidad y la revisión del celibato obligatorio para los sacerdotes.
La sucesión de Bätzing como factor clave
La presidenta del ZdK considera crucial la elección del próximo presidente de la Conferencia Episcopal Alemana para garantizar la continuidad del proceso reformista. Stetter-Karp enfatizó que esta persona debe demostrar respeto por el camino compartido emprendido hasta ahora.
Advirtió que un sucesor del obispo Bätzing que considere el Camino Sinodal como completamente erróneo supondría un retroceso respecto a las importantes lecciones extraídas de los numerosos estudios sobre abusos realizados en los últimos años.
La dirigente católica también valoró positivamente que el nuevo presidente mantenga buenos contactos en Roma, aunque solo sea para defender las preocupaciones del debate reformista alemán ante el Vaticano, facilitando así un diálogo que hasta ahora se ha mostrado esquivo.







