(InfoCatólica) El Pontífice mantuvo una audiencia con los participantes en la Sesión Plenaria del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, organismo que dirige el cardenal Víctor Manuel Fernández y que tiene como misión promover y tutelar la integridad de la doctrina católica sobre la fe y la moral.
Al margen del contenido, se ha intentado vender esta audiencia como un respaldo a la «producción literaria» del Cardenal Fernández, especialmente a su última Nota sobre el uso del título de Corredentora, que como es habitual tuvo que desdecirse en el típico, sí pero no, no pero sí, en lo que se espera que sean los últimos coletazos del magisterio confuso.
En este relato ha llamado poderosamente la atención que el Papa elogiase los documentos de Fernández, que menciona casi en su totalidad, y se olvidase de mencionar siquiera Fiducia Supplicans. primer documento con el que quería demostrar al mundo su «sabiduría teológica» en una respuesta a los dubia de varios cardenales. El desastroso resultado al margen de poner de manifiesto carencias intelectuales, ha sido demoledor.
En otro orden de cosas, el Papa León XIV alertó este jueves sobre la grave «ruptura en la transmisión generacional de la fe cristiana» que sufre la Iglesia católica, especialmente en los países de antigua tradición cristiana, donde un número creciente de jóvenes vive «sin ninguna referencia a Dios y a la Iglesia».
En su discurso, el Santo Padre calificó este fenómeno como un asunto «de gran urgencia en nuestro tiempo» y llamó a redescubrir la «dulce y confortadora alegría de evangelizar», que debe estar en el centro mismo de la vida y misión de la Iglesia. León XIV constató con franqueza que en las últimas décadas se ha producido una desconexión profunda en contextos donde el Evangelio ha dejado de percibirse como «un recurso fundamental para la propia existencia».
Una Iglesia que atrae por Cristo, no por protagonismo
Retomando el magisterio de sus predecesores Benedicto XVI y Francisco, el Pontífice subrayó que la misión evangelizadora de la Iglesia no debe nacer del «protagonismo ni de particularismos», sino de la fuerza de la atracción. «No es la Iglesia la que atrae, sino Cristo», sentenció, al tiempo que recordó que cualquier comunidad que logre convocar lo hace porque a través de ella circula «la savia vital de la caridad que brota del Corazón del Salvador».
León XIV insistió en que la Iglesia no se anuncia a sí misma, sino a Cristo, y que cada cristiano «es y debe reconocerse siempre y únicamente como un simple y humilde trabajador en la viña del Señor», expresión que tomó prestada del primer discurso de Benedicto XVI al ser elegido Papa el 19 de abril de 2005. Según el Pontífice, la Iglesia está llamada a ser misionera y a mirar, desde la humildad y el servicio, «más allá» de sí misma.
Balance del trabajo del Dicasterio en un cambio de época
El encuentro sirvió también para hacer balance del trabajo desarrollado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe durante los últimos dos años, un esfuerzo que el Papa quiso reconocer de forma explícita al elogiar la publicación de documentos capaces de ofrecer una «palabra pronta y clara de la Iglesia» ante los nuevos desafíos que plantea el actual «cambio de época».
León XIV agradeció el trabajo del Prefecto, superiores y oficiales del Dicasterio, recordando que su tarea es «ayudar al Romano Pontífice y a los obispos en la proclamación del Evangelio», salvaguardando la integridad de la fe y la moral católicas, tal como establece la constitución apostólica Praedicate Evangelium. Según el Pontífice, el organismo está llamado a ofrecer «aclaraciones sobre la doctrina de la Iglesia» mediante orientaciones pastorales y teológicas, especialmente en cuestiones sensibles que interpelan directamente a la vida eclesial y social contemporánea.
Los principales documentos doctrinales recientes
En su intervención, el Papa enumeró los que consideró como «principales documentos publicados por el Dicasterio en los últimos años», valorando su contribución al crecimiento espiritual del Pueblo de Dios y a la orientación pastoral de obispos y teólogos. Entre ellos mencionó la Nota Gestis verbisque sobre la validez de los sacramentos, publicada el 2 de febrero de 2024, que presenta instrucciones claras para resolver casos dudosos relativos a su administración.
También destacó la Declaración Dignitas infinita sobre la dignidad humana, del 2 de abril de 2024, que reafirma la infinita dignidad de todo ser humano frente a amenazas actuales como las guerras en curso y una economía que antepone el lucro. Asimismo, citó las Normas para proceder en el discernimiento de presuntos fenómenos sobrenaturales, del 17 de mayo de 2024, que han permitido resolver casos relativos a tales eventos, entre ellos el de la experiencia espiritual de Medjugorje, al que se dedicó específicamente la Nota La Reina de la Paz, publicada el 19 de septiembre de 2024.
León XIV se refirió igualmente a la Nota Antiqua et nova, elaborada en colaboración con el Dicasterio para la Cultura y la Educación y publicada el 28 de enero de 2025, que ofrece una reflexión amplia y rigurosa sobre la relación entre la inteligencia artificial y la inteligencia humana. También mencionó la Nota doctrinal Mater Populi fidelis, del 4 de noviembre de 2025, sobre algunos títulos marianos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación, que alienta la devoción popular mariana ahondando en sus fundamentos bíblicos y teológicos.
Finalmente, el Pontífice citó la Nota doctrinal Una caro. Elogio de la monogamia, publicada el 25 de noviembre de 2025, dedicada al valor del matrimonio como unión exclusiva entre un hombre y una mujer, que profundiza de manera original en la propiedad de la unidad matrimonial.
Según León XIV, este conjunto de textos proporciona valiosas orientaciones a los obispos para el ejercicio de su acción pastoral y a los teólogos para su servicio de estudio y evangelización, ofreciendo a los fieles respuestas claras y oportunas ante los numerosos fenómenos nuevos que se asoman al escenario de la historia.
Como se ha señalado resultó significativa la omisión en la enumeración papal de la declaración Fiducia supplicans, publicada en diciembre de 2023 y que fue objeto de un intenso debate eclesial y pastoral en diversas conferencias episcopales de todo el mundo. Quizá un nuevo paso del Papa en pos de la unidad en la verdad.
Justicia, verdad y caridad en casos delicados
En la parte final de su discurso, el Papa agradeció también el servicio del Dicasterio en el acompañamiento de obispos y superiores generales en los casos de delitos reservados a este organismo. «Se trata de un ámbito ministerial muy delicado, en el que es fundamental actuar de manera que sean siempre honradas y respetadas las exigencias de la justicia, la verdad y la caridad», afirmó el Obispo de Roma.
León XIV finalizó renovando su agradecimiento a los miembros del Dicasterio por su contribución a la vida de la Iglesia, especialmente cuando esa aportación se ofrece de manera humilde y no ostentosa, y les impartió la Bendición Apostólica, extendiéndola también a sus seres queridos.







