(ACI/InfoCatólica) El Observatorio Vaticano ha logrado que dos nuevos asteroides descubiertos por sus astrónomos sean oficialmente bautizados con los nombres de Santa Faustina Kowalska y Santa Úrsula Ledóchowska, según anunció el último boletín del Working Group for Small Body Nomenclature de la Unión Astronómica Internacional (UAI). Los cuerpos celestes, identificados como (798737) Faustina y (798772) Ledochowska, fueron detectados en noviembre de 2012 desde el Telescopio Vaticano de Tecnología Avanzada en Arizona.
Descubrimiento desde el mejor observatorio del continente
Los asteroides fueron descubiertos por el sacerdote jesuita Richard P. Boyle, astrónomo de la Specola Vaticana, junto con su colaborador Kazimieras Černis, de Vilna (Lituania). El hallazgo se produjo gracias al Telescopio Vaticano de Tecnología Avanzada (VATT) del Observatorio Vaticano en el Monte Graham, en Arizona (Estados Unidos), considerado el mejor emplazamiento astronómico del continente norteamericano.
El primer asteroide fue descubierto el 13 de noviembre de 2012, mientras que el segundo se identificó una semana más tarde, el 20 de noviembre del mismo año. Tras más de una década de seguimiento orbital, la UAI ha aprobado finalmente las denominaciones propuestas por los descubridores.
Homenaje a dos figuras de la espiritualidad católica del siglo XX
Según detalló el sitio web de la Gobernación del Estado del Vaticano, los dos nuevos nombres rinden homenaje a dos figuras fundamentales de la espiritualidad y del compromiso social católico del siglo XX, ambas de origen polaco.
Faustina Kowalska (1905-1938), mística polaca conocida en todo el mundo por las revelaciones que dieron origen a la devoción de la Divina Misericordia, fue canonizada por San Juan Pablo II en el año 2000. Su figura representa uno de los pilares de la espiritualidad católica contemporánea centrada en la misericordia divina.
Por su parte, Santa Úrsula Ledóchowska (1865-1939) fue la fundadora de la Congregación del Corazón Agonizante de Jesús, dedicada especialmente a la educación y al servicio de los más pobres y marginados. Fue canonizada en 2003, reconociéndose así su labor social y evangelizadora.
Otros miembros de la Specola Vaticana inmortalizados en el firmamento
Además de las dos santas polacas, la UAI ha asignado oficialmente el nombre de otros miembros y colaboradores de la Specola Vaticana a nuevos asteroides descubiertos por el mismo equipo investigador.
Entre ellos figuran (591000) Galaverni, dedicado al sacerdote y físico italiano Matteo Galaverni, y (752403) Bayurisanto, en honor al jesuita indonesio Bayu Risanto, especialista en meteorología. Otro asteroide, (763533) Alabiano, recuerda al teólogo jesuita español García Alabiano (1549-1624), quien fue profesor y rector en la Universidad de Vilnus (Lituania).
Con estas nuevas denominaciones, la lista de asteroides dedicados a miembros de la Compañía de Jesús y a figuras vinculadas a la Specola Vaticana asciende ya a casi cuarenta, lo que refleja la prolongada contribución científica del Observatorio del Vaticano a la astronomía moderna.
Una institución astronómica con cinco siglos de historia
El Observatorio Vaticano se distingue por ser una de las más antiguas instituciones astronómicas del mundo. Sus orígenes se remontan al siglo XVI, cuando el Papa Gregorio XIII ordenó construir la Torre de los Vientos en el Vaticano y convocó a los mejores astrónomos y matemáticos del mundo para reformar el calendario, lo que resultó en el calendario gregoriano que actualmente rige en la mayor parte del planeta.
Esta tradición científica vaticana ha continuado ininterrumpidamente durante siglos, combinando la investigación astronómica de vanguardia con la tradición intelectual de la Iglesia Católica.
El riguroso proceso de denominación astronómica
El proceso de denominación de los asteroides está regulado por la Unión Astronómica Internacional. Cuando un objeto es descubierto por primera vez, recibe una designación provisional basada en la fecha y el orden del hallazgo. Una vez que su órbita está suficientemente determinada y se le asigna un número permanente, los descubridores pueden proponer un nombre que sustituya la designación técnica.
Ese nombre debe cumplir estrictas normas: no puede exceder los 16 caracteres, debe escribirse normalmente como una sola palabra, ser pronunciable en al menos un idioma reconocido y no resultar ofensivo ni referirse a productos comerciales o figuras políticas o militares contemporáneas.
Tras su aprobación, el asteroide pasa a ser identificado oficialmente con la forma «(número) Nombre», como en los recientes (798737) Faustina y (798772) Ledochowska, que ahora forman parte permanente del catálogo celeste internacional.







