(CNA/InfoCatólica) FOCUS, conocido durante casi tres décadas por su trabajo misionero en campus universitarios, ha comenzado a ampliar su acción con una nueva rama centrada en la vida parroquial. La iniciativa, denominada FOCUS Parish, pretende llevar misioneros a parroquias católicas para revitalizar tanto la comunidad parroquial como a sus fieles, y para formar “discípulos misioneros”: laicos que sepan anunciar el Evangelio de manera efectiva en su entorno, en comunión con la vida diocesana.
El fundador de FOCUS, Curtis Martin, y su hijo Brock Martin —vicepresidente de alcance parroquial— coinciden en que esta expansión responde a una necesidad práctica y pastoral: enviar misioneros allí donde vive la mayoría del pueblo. Brock lo expresó con claridad al explicar el giro del apostolado hacia las parroquias: «Si intentamos llevar el Evangelio a cada hombre, mujer y niño sobre la faz de la tierra, la inmensa mayoría de la gente hoy no vive en los campus universitarios de Estados Unidos». Y añadió un argumento que, en su opinión, hace especialmente natural el paso: «La Iglesia católica, de manera asombrosa, ya ha hecho este trabajo: cada centímetro del globo ya está organizado en una estructura parroquial. Así que el paso de FOCUS a las parroquias es realmente una respuesta al hecho de que queremos tomarnos en serio esta misión. Necesitamos enviar misioneros donde está la gente».
Curtis Martin reforzó esa idea con un planteamiento centrado en la transformación real de la vida cristiana. A su juicio, la evangelización auténtica no se sostiene en meras dinámicas externas, sino en la conversión y en el arraigo de la fe en el lugar donde se vive cotidianamente. «Todo el mundo vive en una parroquia, como dijo Brock, y la evangelización echa raíces cuando hay una transformación real. Va a tener lugar en las familias y en las parroquias. Ahí es donde viven los católicos. Y por eso queremos estar con ellos para compartir con ellos el Evangelio de Jesucristo en medio, como decía Brock, en medio de la amistad».
El funcionamiento del programa se concreta en un compromiso estable: las parroquias que se suman a FOCUS Parish reciben dos misioneros a tiempo completo. Esos misioneros no actúan como visitantes puntuales, sino que se incorporan a la vida de la parroquia y pasan a formar parte del equipo de liderazgo. Su tarea incluye ayudar a orientar y conducir ministerios parroquiales, aconsejar en iniciativas pastorales y trabajar en la creación de pequeñas comunidades donde el anuncio del Evangelio se comparta y se difunda entre todos los feligreses. Brock lo resumió de forma directa: «Estos misioneros se están insertando en la cultura de la parroquia».
Según los datos ofrecidos, FOCUS Parish está presente actualmente en 25 parroquias y tiene previsto expandirse a otras 25 durante 2026. Brock indicó que, dentro del apostolado, esta rama se ha convertido en la de crecimiento más rápido, y atribuyó parte de ese impulso al contexto concreto de las parroquias en Estados Unidos. «Ahora mismo hay unas 16.000 parroquias [en EE. UU.]», señaló. Y describió un cambio de actitud en no pocos responsables: «Creo que el número de parroquias que están despertando, el número de párrocos que reconocen que lo de siempre no está funcionando, que tenemos que, con nuevo ardor y nuevas metodologías, intentar descubrir cómo vivir la nueva evangelización… Creo que hay un momento único en el que, a medida que los párrocos y los consejos de finanzas toman conciencia de la oportunidad, estamos viendo a más y más personas levantar la mano a un ritmo más rápido».
Curtis Martin, por su parte, destacó un elemento que considera clave para la consolidación del proyecto: la permanencia de los misioneros en el ámbito parroquial. Explicó que el tipo de acompañamiento cambia respecto al campus, y eso repercute en la continuidad. «Estamos viendo mayor permanencia con nuestros misioneros porque no están caminando con jóvenes de 18 a 22 años, sino que están caminando con personas que son de su misma edad, quizá mayores, quizá más jóvenes», afirmó. Y aportó una comparación concreta: «La tasa de permanencia de los misioneros de FOCUS en Parish el año pasado fue del 100%. Nadie se fue. En comparación, probablemente el 25% de los misioneros se fue en el campus; eso es parte de nuestro ciclo. Y así, poder reconocer que podemos crecer gracias a esa permanencia».
Con el plan de sumar 25 parroquias más en el nuevo año, FOCUS prevé contratar entre 50 y 55 misioneros adicionales. Ese aumento contempla tanto el traslado de algunos misioneros que hoy trabajan en campus a la labor parroquial, como la incorporación de personas que nunca han sido misioneros de FOCUS.
Al hablar del horizonte que buscan, Brock Martin insistió en que el proyecto quiere ser un instrumento sencillo y replicable para la Iglesia. «Mi esperanza más profunda en FOCUS Parish es que esto sea un don simple y repetible que podamos ofrecer a la Iglesia», afirmó.
Curtis Martin expresó sus expectativas con una insistencia particular en la virtud de la esperanza, especialmente ante un clima de desaliento. «Mi esperanza para FOCUS en la parroquia es, en realidad, esperanza», dijo, antes de describir lo que percibe en muchos responsables eclesiales: «Creo que muchos líderes en la Iglesia son buenas personas, pero están desanimados y están como gestionando un lento declive. Y esa no es la manera en que funciona el cristianismo. El cristianismo ha crecido en cada generación desde el tiempo de Cristo. Estamos viviendo un tiempo muy anormal, al menos en Occidente. Está disminuyendo. No debería ser así».
En esa misma línea, añadió que observa signos de un despertar religioso y que FOCUS pretende colaborar, aunque sea de modo limitado, en esa tarea de recibir y acompañar. «Hay un resurgimiento de la fe —se están escribiendo artículos sobre esto en todo el mundo—; FOCUS solo está participando un poco. Millones de personas despertando a Cristo. Necesitamos acogerlas y poder reconocer que la Iglesia debería estar creciendo. Esto puede funcionar. Y cuando tienes esperanza, empiezas a tomar decisiones basadas en eso y, de repente, ves que la Iglesia debería ser un lugar de crecimiento».
Con esta expansión, FOCUS afirma querer llevar su método misionero —forjado en la evangelización personal y comunitaria— al corazón de la vida ordinaria católica: la parroquia. La apuesta, tal como la explican sus responsables, busca que el anuncio del Evangelio no se limite a iniciativas aisladas, sino que se encarne en comunidades concretas, sostenidas por la amistad cristiana, el acompañamiento y una vida parroquial capaz de formar fieles que vivan y transmitan la fe.







