Sobre Dios y nosotros

Es indudable que el primer paso para mejorar el mundo pasa por mi propia conversión. También es indudable que el mal es más ruidoso que el bien.

He tenido que predicar en una Hora Santa y uno de los textos que he escogido ha sido Efesios 4,2-6. Es un trozo en el que está el conocidísimo versículo 5 que dice: «Un Señor, una fe, un bautismo». Pero me he detenido especialmente a reflexionar sobre el versículo siguiente: «Un Dios, Padre de todos, que está sobre todos, actúa por medio de todos y está en todos», porque creo que es uno de los versículos que mejor expresa la relación entre Dios y nosotros.

Dios, Padre de todos: Jesucristo, en el Padre Nuestro, nos enseña a llamar a Dios, Padre nuestro (cf. Mt 6,9), porque como nos dice Romanos 8,15-16 somos hijos de Dios por adopción, y, en consecuencia, también herederos de Dios y coherederos con Cristo. Somos hijos de único Padre Dios y, por tanto, hermanos entre nosotros, lo que supone la fraternidad universal.

Está sobre todos: Hoy mismo he estado hablando con una persona que me expresaba su preocupación por el mundo que vamos a dejar a los que vienen detrás nuestro. En concreto, me decía, yo por edad no voy a vivir muchos años, pero ¿qué mundo vamos a dejar a nuestros nietos con todas las cosas malas que estamos oyendo constantemente? De entrada, me acordé de una anécdota que he oído atribuida tanto a Juan XXIII como a Teresa de Calcuta, ante personas que se lamentaban de lo mal que está el mundo: «Mire Vd., contestaron, tiene Vd. razón, pero vamos a hacer una cosa: Vd. y yo vamos a ser dos buenas personas. Así habrá dos sinvergüenzas menos». Es indudable que el primer paso para mejorar el mundo pasa por mi propia conversión. También es indudable que el mal es más ruidoso que el bien. Es noticia, por ejemplo, que una chica sea violada en un ascensor por un chico, pero que millones de chicas monten en un ascensor con millones de chicos todos los días y no pase nada, no es noticia. Y que hay muchas cosas buenas en el mundo, también es verdad. Como me decían en una institución de ayuda a los pobres, desde que hay crisis, la gente es mucho más solidaria y nos ayuda más. Además, hay un argumento decisivo para indicar que el ser humano vale la pena: nos ha creado Dios, y tras la creación del hombre «vio Dios ser muy bueno cuanto había hecho» (Gen 1,31).

Actúa por medio de todos: Personalmente, es una de las cosas más difíciles de entender para mí, que Dios se quiera servir de nosotros para actuar en el mundo, pues me sucede como a San Pedro, que tras el milagro de la pesca milagrosa, se dirigió a Jesús, diciéndole: «Señor, apártate de mí, que soy un hombre pecador» (Lc 5,8). Pero Jesús, normalmente, quiere contar con nuestra colaboración, con nuestra ayuda, como se ve clarísimo en el milagro de los panes y de los peces, que Jesús realiza sobre la base de los cinco panes y los dos peces (Jn 6,4-15). Santa Teresita del Niño Jesús quería ser en el Cuerpo de Cristo el corazón, para así poder amar mejor. Cada uno de nosotros tiene que ver qué es lo que Dios espera de nosotros, siendo lo primero hacer las cosas bien, porque Dios se sirve generalmente de los medios humanos. Seguir a la propia conciencia supone intentar hacer lo que Dios espera de mí, no lo que a mí me da la gana. Recuerdo lo que se nos decía en el Seminario: «aunque la conversión es cosa de la gracia, Dios se sirve de nosotros, y si tu sermón aburre a los elefantes, tu sermón no convertirá a nadie». Cada uno de nosotros tiene que intentar hacer lo que Dios espera de nosotros.

Está en todos: La gracia es la comunicación de sí mismo que Dios hace a los hombres. Podemos decir con verdad que cuando una persona vive en gracia, Dios está presente en ella y habita en su corazón. Esta presencia de Dios en nosotros se realiza de modo especial cuando recibimos y aceptamos las diversas gracias que se nos dan en los sacramentos y muy especialmente en la Eucaristía. Pero Dios está también presente en los demás, especialmente en el pobre y necesitado y así podemos entender mejor las palabras del evangelio de San Mateo en el Juicio Final: «En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis» (Mt 25,40).

 

P. Pedro Trevijano, sacerdote

 

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7 comentarios

Rosario
Qué artículo tan positivo y estimulante para tiempos donde nuestros hogares son invadidos con noticias màs detrimentes que alagadoras.
Ademàs estoy completamente de acuerdo,en que la Santidad consiste en un esfuerzo personal y no en la pretensiòn de querer salvar el mundo.
P. Santiago,considero sus artículos muy gratificantes,respetuosos y nada aburruidos...por lo tanto tacarà a màs de uno.
Gracías.
3/02/14 3:03 PM
Llanos de Alba
Buenísimo: "«Mire Vd., contestaron, tiene Vd. razón, pero vamos a hacer una cosa: Vd. y yo vamos a ser dos buenas personas. Así habrá dos sinvergüenzas menos»

...somos libros vivientes e historias inacabadas ¡cuánto bien podemos hacer aún!
3/02/14 8:00 PM
Rosario
Somos libros vivientes....
Vidas pasmadas en libros olvidados,llenos de polvo,pero repletos de respuestas.
Como nos recuerda P. Santiago,Dios se sirve de medios humanos y los libros,en mi opiniòn son el tesoro de la individualidad porque quien
escribe piensa...observa... y llena paginas de recetas para cualquier alma que desee despertar.
"Un mundo sin significado engendra temor"
"Un libro significativo da luz"
(Cordial saludo,Llanos de Alba) charo
4/02/14 4:29 AM
Llanos de Alba
Charin no te conocí al principio, estoy aislada por temporal y muchas veces no puedo entrar por conexión. Un fuerte abrazo amiga mía.(Tú Xixón de alma, ha conseguido que el Cantábrico con el oleaje poner en su sitio a un montón de asturianos medio alelaos mirando el mar, estaba bravo y los baño bien bañaos en la Playa San Lorenzo, ¡son célebres")
4/02/14 11:42 PM
Almudena
Gracias Padre, muy positivo.
Hace tiempo comprendí que el problema no está en el mundo que dejamos a nuestros hijos, sino en los hijos que dejamos para este mundo. Eso si es responsabilidad directa de cada cual.
Un cordial saludo.
5/02/14 3:28 PM
Gregory
Agradezco su reflexión hace poco participe en un retiro donde relexionamos sobre nuestra misión como Sacerdotes, y concluimos con la Madre Teresa de Calcuta Dios no nos pide exito sino fidelidad, eso si hemos de procurar hacer las cosas bien y la fidelidad tambien forma parte de como vivimos nuestra consagración bautismal no solo la unción sacramental.
5/02/14 6:13 PM
Rosario
Permítame P. Pedro rectificar su hombre que deliberadamente y sin permiso de nadie, le cambiè por "Santiago"...(pues aunque no le queda mal el nombre,no es a mi a quien corresponde hacerle el cambio)...Le pido disculpas e intentaré prestar màs atenciòn en el futuro...ademàs quien soy yo para cambiar el nombre que tu madre eligería con tanto cariño?...

"En Melbourne" mi querida Llana de Alba, en contrapartida estamos pasàndo por una oleada de calor y viento impresionantes tornàndose el paisaje en encantadoras vistas Castellas.
Seguimos màs menos el "encabritamiento Cantàbrico"a través del international channel y verdaderamente impresiona y conmueve haciéndonos recordar cuàl débiles somos ante lo Supremo.
Mis mejores sentimientos de consuelo para todos los Damnificados.
6/02/14 3:42 AM

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