Inteligir la sinodalidad por vía apofática
Vizzini en la «Batalla de ingenio» de la película La Princesa Prometida

Inteligir la sinodalidad por vía apofática

Pido disculpas de antemano si estoy resultando excesivamente insistente y fastidioso al respecto, pero sigo sin entender qué quiere decir sinodalidad, fundamentalmente porque todavía estamos todos a la espera de una rigurosa explicitación conceptual.

Pido disculpas de antemano si estoy resultando excesivamente insistente y fastidioso al respecto, pero sigo sin entender qué quiere decir sinodalidad, fundamentalmente porque todavía estamos todos a la espera de una rigurosa explicitación conceptual. Se habla por doquier de ella ―muchos ad nauseam―, aunque aún sin saber exactamente qué significa, tanto que está empezando a generar, incluso entre los más progresistas, un curioso fenómeno: son ya multitud los que están experimentando ―y padeciendo―, en algunos ambientes eclesiásticos ―que no eclesiales―, una impúdica instrumentalización sofística de dicha expresión al servicio, no sólo del gobierno despótico y arbitrario de algunos prelados o superiores jerárquicos, sino también del intenso influjo de algunos grupos malsanos y heterodoxos de presión.

Aunque a ciertas personas la cuestión pueda parecerles superflua, sigo insistiendo en reclamar y exigir una clarificación, precisión y delimitación del susodicho término, apelando al juicioso y célebre criterio de Epicteto, a saber: initium doctrinae sit consideratio nominis; el principio de toda doctrina está en la consideración de su nombre. Por esta razón, no es lógica y seriamente admisible ―más que nada por el debido respeto que le debemos todos a la seriedad de las cosas― que los teólogos y filósofos católicos nos contentemos con el planteamiento anfibológico e indeterminado de la Comisión Teológica Internacional, que, en el año 2018, definió la sinodalidad como una suerte de estilo (sic)[i].

Dicho esto, creo que es menester saber tener igualmente una cierta mirada benévola para contribuir, así, de este modo, a la elaboración de la reclamada definición, considerando que ésta podría determinarse por vía apofática, o sea, negativa; recordemos que el adjetivo apofático proviene del verbo griego ἀπόφημι, que significa negar. Dicho de otro modo, al verme de momento totalmente incapaz de precisar positivamente el sentido del término sinodalidad, realizaré aquí un modesto y sencillo intento de concreción negativa, esto es, diciendo lo que no es o, mejor dicho ―puesto que es aún un concepto in fieri―, lo que ella no puede ser:

  1. La sinodalidad no puede ser un concepto superior al de comunión, pues esto significaría la subordinación de la dimensión vertical de la Iglesia ―el misterio de la comunión de los hombres con Dios― a la horizontal.
  2. La sinodalidad no puede ser la razón de la disolución de la estructura jerárquica de la Iglesia.
  3. La sinodalidad no puede ser la excusa para la democratización de la Iglesia y su reconfiguración en estructuras asamblearias.
  4. La sinodalidad no puede ser un pretexto para caer en la papolatría, curioso y paradójico efecto, y también causa ―esto es, un círculo vicioso―, de los dos fenómenos anteriores.
  5. La sinodalidad no puede ser la justificación para el gran reemplazo del magisterio bimileranio de la Iglesia.
  6. La sinodalidad no puede ser el motivo que favorezca la arbitrariedad y el despotismo en el gobierno de la Iglesia.
  7. La sinodalidad no puede ser causa de alteración y corrupción de la esencia de los sacramentos ni de la degradación de su liturgia.
  8. La sinodalidad no puede ser un instrumento de deformación doctrinal y teológica del pueblo de Dios en general y de los seminaristas, clérigos y religiosos en particular.
  9. La sinodalidad no puede ser el punto de apoyo para pretender cambiar la esencia del sacerdocio católico ―específicamente representada por el ministro varón al servicio del sacrificio del altar― ni para abolir el celibato sacerdotal.
  10. La sinodalidad no puede ser la excusa para fingir una transmutación de la esencia de la moral católica, favoreciendo las corrientes mundanas que promueven capciosamente, por ejemplo, un enfermizo psicologismo o que justifican las prácticas contra naturam.
  11. La sinodalidad no puede ser el eclipse, olvido y negación del derecho natural.
  12. La sinodalidad no puede ser el motivo para que la Iglesia salga de sí misma, abandonando, así, el eje esencial, divino y trinitario, que sobrenaturalmente la sostiene y vivifica.

En fin, reitero la perentoriedad de la definición doctrinal del término sinodalidad, dado que la correcta intelección de los vocablos es primordial para llegar a captar la esencia de las cosas; así lo considera san Isidoro de Sevilla en el primer libro de sus Etimologías[ii]. Por otra parte, la demanda de dicha especificación debe tener en su debida cuenta el hecho de la producción del concepto, expresión de la primera de las tres operaciones del espíritu; las dos siguientes son el juicio y el razonamiento. Es imposible, por ende, la formación de juicios verdaderos y argumentar con un mínimo de coherencia lógica, esto es, sin insultar a la inteligencia, si previamente no fijamos bien el sentido de los conceptos, pues éstos son los fundamentos de aquéllos. No sin razón, Romano Amerio nos advierte que «en la precisión del vocabulario estriba la salud del discurso»[iii]. Esperemos, pues, que la indispensable salud del discurso (doctrinal y teológico) termine por producirse, redundando finalmente en la salud de las almas.

 

Mn. Jaime Mercant Simó

 



[i] Cf. Comisión Teológica Internacional, La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia (2018), nn. 70 y 77:

<https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/cti_documents/rc_cti_20180302_sinodalita_sp.html>

[ii] Cf. Isidorus Hispalensis, Etymologiae, lib. I, cap. 29, nn. 1-2: PL 82, 105.

[iii] Cf. Romano Amerio, Iota Unum, Madrid: Criterio Libros, 2003, p. 15.

25 comentarios

Juan caballero
Usted no es el único que no ha logrado saber qué es la sinodalidad, Hasta ahora, en la Iglesia, un sínodo ha sido una reunión de obispos que se puede llamar concilio o sínodo. Puede realizarse a nivel diocesano, regional o de una nación entera. Un concilio ecuménico no se denomina "sínodo", aunque nada obsta que se le denomine así, pero no es costumbre. Ahora se les la ocurrido que significa "caminar juntos", sin decir hacia donde se dirige tal caminata.
Si fuera un aspecto esencial de la naturaleza de la Iglesia, ¿acaso no se hubiera descubierto antes y se hubiera definido exactamente en qué consiste? Se habla de una Iglesia "sinodal". Si es así, ¿Francisco está fundando una nueva Iglesia? A mi parecer, es una chorrada y cuanto antes se elimina del lenguaje eclesial, mejor. Si los Padres de la Iglesia, los grandes doctores de la Iglesia, los grandes teólogos y concilios no han declarado la Iglesia "sinodal" en 2000 años, basta ya de este intento de engañar a los fieles, pues si no es la Iglesia de Jesucristo, como digo, no es más que una chorrada y sobra.
31/07/23 11:36 AM
Maribel
Tenemos que darnos cuenta de una cosa .SI hay confusion o mentira en los conceptos , es por que no son de Dios .El poder del mal radica en que puede confundir y parecer cosas que no son.

Dios no muda y es sincero y claro e ilumina el camino de la verdad..

Solo podemos pedir a Dios ese discernimiento de su voluntad sin engaños que entorpezcan nuestro camino
31/07/23 11:39 AM
Sacerdote
Entendemos por sinodalidad el hecho de caminar juntos y unidos en la Iglesia bajo el cayado del Buen Pastor hacia la Casa del Padre.
31/07/23 12:26 PM
Jose
Dados sus estudios sobre Rahner, y siendo hoy fiesta de San Ignacio, me atrevo a contarle el sueño de cierta persona que incluye a ese teólogo jesuita y a la iglesia: A la salida de misa vio la iglesia de cierta orden religiosa sita en su localidad, si bien sin la forma real, y encima de ella en su cúspide, ocupando la misma longitud de la fachada, y perfectamente a la vista con una magnífica cristalera, un moderno y espléndido bar; el que soñaba dijo con vehemencia a otros que también salían de misa que lo que veían, iglesia y precioso bar, era fruto de la Teología fundamental de Rahner, a lo que ellos respondían que no tenía por qué ser así, pero no decían nada negativo sobre la unión de iglesia y bar.
El que soñó no tenía formación académica en teología, aunque sí cierta cultura autodidacta, de hecho tras despertar fue a comprobar si había algún libro de Rahner con ese título, y no existía, sin embargo vio artículos que ponen de relieve que el Curso fundamental de la fe, es de hecho una teología fundamental, si bien fuera de la tradición de la iglesia. CFC sería también un companion trascendental del otro libro fundamental que es Cambio estructural en la iglesia, y entonces el sueño resume perfectamente el hecho consumado actual de la iglesia, pero de una manera metafórica fácil apta hasta para incultos.
31/07/23 12:42 PM
Antonio
Para estar a la moda todo debe ser sinodal, así tenemos reuniones sinodales, artículos y libros sinodales, libertad, igualdad y fraternidad sinodales, ecología sinodal, ecumenismo sinodal, salones sinodales, biblia sinodal, misa sinodal, orgullo sinodal, colecta sinodal, etc. Ad nauseam (como se señala).
Se abusa descaradamente del término, tanto que es adjetivo multiusos que hace ver que quien lo usa es moderno y... sinodal.
31/07/23 1:24 PM
Tomás Salas
¡Qué magnífico trasfondo tomista tienen los artículos del padre Jaime! Mi agradecimiento y mi petición de que siga regalándonos con sus escritos.
31/07/23 4:17 PM
Federico Ma.
Gracias, p. Jaime: muy buen post.

Queda claro que valiéndose de la indeterminación y vaguedad de la noción de marras no pocos pretenden laborar por todo lo que, con razón, bien dice que de ningún modo puede ser la "sinodalidad" (término que, dicho sea de paso, ni siquiera reconoce el diccionario de la RAE).
31/07/23 4:53 PM
Percival
He seguido todo este proceso del Sínodo dando traspies, y sufriendo por el camino; y acabo de leer el Documento de Trabajo (¡qué paciencia!).
He concluido que se trata sencillamente de una especie de Concilio Vaticano III a pedazos.
Y que lo que se busca es una Iglesia "líquida": sin dogmas (relativismo), sin autoridad (democracia clerical), sin sacralidad (mundanidad ideológica). Eso sí, abocada a un futuro incierto, que se "va descubriendo" sobre la marcha, dándole a los "signos de los tiempos" igual o superior valor que a la Escritura y a la Tradición para definir su rumbo.
Otra Iglesia, pues, distinta de la de Cristo.
31/07/23 5:21 PM
M.Angels
La sinodalidad "no puede ser..."... Pues no podrá, pero es lo que parece.
Estoy con Juan Caballero: cuanto antes nos lo quitemos de encima, mejor.
No sé si estiy tan de acuerdo con lo de "es una chorrada", a mí me recuerda peligrosamente a un cáncer.
Y no creemos en una Iglesia sinodal: creemos en la Iglesia que es:
Una
Santa
Católica
Apostólica.
Lo que se aparte de esto, es falso.
31/07/23 5:22 PM
Rosalía
Doy públicamente gracias a Dios por la clarividencia de Don Jaume. Siempre es un placer leerlo y personalmente, escucharlo. Dios nos lo guarde muchos años.
31/07/23 6:01 PM
José Ángel Antonio
El autor también debería definir sus términos, ¿no?
Exactamente ¿qué es un "enfermizo psicologismo"?
Hay gente con fobia a la psicología que llama "enfermizo psicologismo" a casi cualquier cosa. Resulta que las mentes existen, y son complicadas.
El mismo Jesús dijo: "perdónales porque NO SABEN lo que hacen".
¿Eso es enfermizo psicologismo, debatir sobre el estado de una mente, lo que sabe y lo que no sabe?
Lo mismo con muchas otras expresiones culteranas del autor.
Y yo también quiero que "sinodalidad" signifique algo concreto y útil para la Iglesia.
31/07/23 6:16 PM
Pedro L. Llera
La definición doctrinal del término, que usted solicita, es exactamente lo que nunca le van a dar. En el mundo de la ambigüedad controlada, sinodalidad será lo que al Santo Padre le parezca en cada momento. Y según los tiempos y las circunstancias, servirá par hacer realidad cualquiera de los 12 puntos que usted señala como que "no puede ser". En algún momento servirá para aprobar las bendiciones de parejas LGTBI; en otros para poner la dimensión horizontal por encima de la vertical... Será una excusa para exacerbar la papolatría, para deformar la doctrina bimilenaria, para alterar (aún más) la liturgia, cambiar los sacramentos, etc.
31/07/23 7:12 PM
Rafael Gomez
Se le olvida hablar del significado de "Discernimiento". Con este vocablo entra, de forma intencionada o no, la subjetividad y el relativismo en la moral.
31/07/23 8:54 PM
Diego Buffon
LA.SINODALIDAD ES UN ARTILUGIO DILETANTE DE QUIENES NO ESTAN ENFOCADOS EN LA.ESENCIA REAL DEL CRISTIANISMO... UNA IDEOLOGÍA TANGENCIAL E INTRÍNSECAMENTE FALAZ QUE PRETENDE DESVIRTUAR LA CATOLICIDAD DE LA IGLESIA EN UN FEDERALISMO POLITICOIDE PERVERSAMENTE AMORAL Y AMBIGUO.
1/08/23 2:32 AM
Nestor
"Entendemos por sinodalidad el hecho de caminar juntos y unidos en la Iglesia bajo el cayado del Buen Pastor hacia la Casa del Padre."

Bien, ya podemos ahorrarnos el Sínodo entonces.

Aunque "caminar juntos" es otra expresión que no carece tampoco de inefabilidad apofática.

Es de suponer que no se refiere solamente a la deambulación física mediante el movimiento de las piernas.

Pero más allá de eso, se entra en lo analógico.

La forma de estar "juntos" en la Iglesia es creer todos lo mismo, y no cualquier cosa, sino lo que Dios ha revelado y la Iglesia nos propone como revelado por Dios para ser creído.

Pero bueno.

Saludos cordiales.
1/08/23 3:26 AM
Andrés
Excelente artículo Jaime. Incluso sin tener todavía una definición positiva precisa sobre la sinodalidad, podemos inferir que un «sínodo de la sinodalidad» es algo con ciertas particularidades. Me limitaré a señalar tres:
1) Ambigüedad y confusión. Porque como Ud. señala no está definido el término esencial que proclama. Las motivaciones que impulsan este fenómeno de indefinición (insólito) deben ser expuestas a la luz.
2) Uso repetitivo del vocablo. Síntoma quizá de una potencial instrumentalización del lenguaje con la pretensión soterrada de manipular/alterar la realidad.
3) Si inferimos que «sinodalidad» es la capacidad de entender el lenguaje sinodal (inferencia que puede realizarse a partir de los nombres música y musicalidad), tenemos una clara pretensión hermenéutica de curvatura solipsista e inmanente de la voluntad autocreadora que obtura la trascendencia real divina. Es algo muy propio del protestantismo desde sus orígenes. Significa la voladura de los puentes de conexión Sagradas Escrituras-Tradición-Magisterio. Es algo así como pretender levantar un nuevo edificio de Teología (una primavera teologal) a partir de los filósofos averiados y disolventes de la Escuela de Frankfurt.

Como conclusión señalaré que creo que a nadie en su sano juicio se le ocurriría hablar de «evangelio de evangelización». Y en el extrañísimo caso de que alguien usase el binomio «evangelio de la evangelización» tengo por cierto que en su mensaje, habría muchísima ojarasca pero el núcle
1/08/23 7:01 PM
marcelo 2
Este artículo sobre la SINODALIDAD
es de SOBRESALIENTE.
Mejor no se puede decir.
1/08/23 7:41 PM
Marisol
La indefinición del término es intencionada.
Pero por lo que vamos viendo, la sinodalidad tiene un sentido líquido y en ocasiones gaseoso, forma parte del concepto "fluido" de tantas cosas en la actualidad. La adornan con pomposo discursos que van dirigidos a las emociones y sentimientos. Pero en los hechos es dictatorial, hace seguimiento de las propuestas del mundo ( agenda 2030). Muy tolerante con los "suyos", "misericordia" a los demás, a los cuales busca silenciar e invisibilizar con todo tipo de adjetivos.
1/08/23 7:47 PM
Francisco
La opción por la vía apofática, don Jaime, ha dado su fruto poniendo de manifiesto que un concepto católico de sinodalidad no puede comprender en sí elementos que, de suyo, son contrarios al ser de la Iglesia. Por lo demás, es una señal inequívoca de que los nuestros son tiempos de confusión, por cuanto se está haciendo urgentemente imprescindible recordar, entre otras, las verdades más básicas acerca de la constitución de la Iglesia para salir al paso de errores. Que la Iglesia es de Dios y su cabeza es Cristo, y por consiguiente no puede ser puesta servilmente a merced de los vientos de la historia, es una verdad de las básicas y elementales. Lo inquietante es, por tanto, tener que recordarlo.

Mi más sincera enhorabuena.
1/08/23 11:57 PM
OCTAVIO V
Todo esto es producto de la infiltración del enemigo en la Iglesia, No se corrige a los que piensan heréticamente, al contrario se destituye y reprime a los más apegados a la doctrina y la tradición y a los primeros se les coloca en puestos de relevancia e incluso se les nombra cardenales. Luego crean este movimiento sinodal dirigido por los más heterodoxos para hacerle propaganda a todas estas herejías e introducirla poco a poco en la Iglesia. Es lo que se ve.
2/08/23 2:05 PM
Juan Vera
¿Tan importante es “la sinodalidad” que antes ni siquiera se la mencionaba, a pesar de que se celebraba sínodos de cuando en cuando?
¿O sea que desde que Jesucristo ascendió a la derecha del Padre (antes de Francisco y del Comité organizador del Sínodo de la sinodalidad) no caminábamos juntos y unidos en la Iglesia bajo el cayado del Buen Pastor (y bajo el cayado del vicario del Buen Pastor) hacia la Casa del Padre?
Lo que a mí me parece es que, desde hace unos años, unos cuantos de toda la escalera jerárquica de la Iglesia están usando su propia interpretación del ambiguo término “sinodalidad” para llevar a cabo sus fechorías modernizantes, protestantizantes, subjetivizantes y relativizantes en un proceso de supuesta “puesta al día” que asuma lo apofático como muy simpático.
3/08/23 2:00 AM
Juanjo
SINODO DE LA SINODALIDAD

Me recuerda poderosamente a aquellas divagaciones de don Quijote que lo llevaron a la locura y se relatan en el capítulo I:

"La razón de la sin razón que a mi razón se hace, de tal manera que mi razón enflaquece; que con razón me quejo de la vuestra fermosura"
Y también:
“Los altos cielos que de vuestra divinidad divinamente con las estrellas os fortifican y os hacen merecedora del merecimiento que merece la vuestra grandeza…”

;)
7/08/23 7:27 AM
Cristián Yáñez Durán
Sacerdote, lo que ud. indica se llama Iglesia Militante.
Eso de caminar juntos no quiere decir nada.
El Catolicismo es milicia contra el mundo, el demonio y la carne. No un paseo hippie.
Sinodalidad es un término talismán como diría el gran don Rafael Gambra. Una palabra cuyo significado se mantiene intencionalmente maleable y difuso para darle la significación que estime más útil la astucia de los pastores con piel de oveja.
10/08/23 3:17 AM
EDAC desde La Paz Bolivia
Muchas gracias Padre Jaime.

Ya se lee en el No. 100 de la Lógica del Padre Balmes (1810 - 1848) "la confusión de palabras trae confusión de ideas. Innumerables cuestiones se resolverían con más acierto, o se evitarían del todo, si se tuviese más cuidado en fijar el verdadero sentido de los términos." (Por simple contraposición: Si no existe ese cuidado, uno puede pensar que no hay deseo o de soluciones o de no evitar cuestiones. ¿Con qué consecuencias? ¡Quién sabe!)

Y en el No. 105, Balmes añade: "En general la poca propiedad de las palabras indica confusión de ideas."

Reitero, muchas gracias.

Desde La Paz Bolivia. 17:00
13/08/23 11:00 PM
EDAC desde La Paz Bolivia
Disculpen. Corrijo:



debí escribir

"...uno puede pensar que no hay deseo o de soluciones o de evitar cuestiones. ..." y no



"uno puede pensar que no hay deseo o de soluciones o de no evitar cuestiones. .."



21:14
14/08/23 3:14 AM

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