Que se viene Halloween
Ya no es que se viene, es que ha llegado para quedarse entre nosotros. En un principio los católicos intentamos resistir a esta celebración. “Importación gringa” dijimos, “no va con nuestra cultura", “no es más que una excusa para vender dulces", y “fiesta pagana que glorifica lo diabólico y el ocultismo". Pero ya se ve que nadie puede resistir al poder omnímodo de las golosinas y los disfraces, así que el paso siguiente fue “bautizar la fiesta", repartiendo santos con los dulces y disfrazando a nuestros hijos de ángeles, hadas y sacerdotes.
Eso fue antes, ahora nuestros hijos han crecido, y tienen ilusión de participar en esta celebración, pero ya no están en edad de usar trajes “buenitos", quieren escoger su propio disfraz, mientras más tétrico y aterrorizante, mejor ¿Qué hacer al respecto?
¡No se preocupen! Vuestro blog favorito de infiltración cristiana en el mundo pagano (ya saben, La esfera y la cruz) les ofrece, libre de todo cargo, algunas ideas de disfraces para difundir el mensaje de NSJC en medio de Halloween, o aterrorizar a todos en el intento. Para este año dos mil doce, nuestra colección de disfraces incluye

A veces, la conversación acerca de los casos de pedofilia en la Iglesia Católica logra avanzar más allá de los eslóganes y las consignas baratas, lo que normalmente esto sólo es posible entre católicos, porque de nada sirve a otros ser veraces y justos con la Iglesia. Cuando eso ocurre, podemos decir que
¡Vaya! Una semana sin publicar. Mi intención es hacer una o dos entradas por semana en el blog, pero la conversación que ha dado lugar el tema anterior ha estado pero que muy enriquecedora. También ha sido algo airada, así que tenía la intención de que el siguiente post fuera de un tema diferente. Pero ya ven que la cabeza no anda muy bien y sigue dando vueltas en lo mismo, sin dejarnos partir a praderas más pacíficas.
Cuando examinábamos las citas espurias y fuera de contexto que se suelen atribuir a los Padres y Doctores de la Iglesia, para acusarlos de machismo o misoginia, me quedó la inquietud de abordar también los textos que se encuentran en las cartas San Pablo y que se refieren al mismo tema, porque habitualmente forman parte del mismo debate. Tengo muy presente que sólo corresponde a la Iglesia interpretar auténticamente la Sagrada Escritura, y ella tiene personas adecuadamente entrenadas para hacerlo, y que incurrir en un error grave en estas materias, por ignorancia o temeridad de mi parte es un asunto de la mayor gravedad, y al cual estoy particularmente expuesto por mi falta de entrenamiento formal en estas materias. Sin embargo, creo que, si los lectores tienen en cuenta estos factores, todavía puedo aprender mucho del proceso de discusión que a veces se da en los comentarios. Es en ese sentido, entonces, que me he animado a compartir con Uds. algunas ideas respecto de los cargos de machista y misógino que a veces se levantan contra San Pablo.


